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11.26.2005

Encuentro el 23 de noviembre en La Reforma


El pasado miércoles, estuve de visita a la cárcel La Reforma.
Fuí con dos personas encantadoras, Paola y Natalia, la más "vieja" de las dos tiene 22 años.
Paola es maestra de poesía en La Reforma desde hace 3 años. Natalia es periodista de Redcultura.com
Ellas iban ese día a la cárcel a hacer la “fiesta de la alegría” del taller de poesía.

Iban con sánguches, empanadas, bebidas....
Yo las acompañé para tomar fotos.
Natalia me había enviado para informa-tico una nota muy linda sobre los poetas “reformistas” ( de La Reforma) y yo les había pedido acompañarlas para tomar algunas fotos.
Ahí fui a dar.

Llegué me senté mientras un preso cantaba boleros, otros coreaban, todos reían, muy lindo ambiente.
Yo expliqué por qué estaba allí.

Tenía al lado dos hombres: uno, un colombiano simpatiquísimo, que cuando le pregunté si él tenía allí acceso a internet para que después viera la nota en informa-tico me dijo entre risas que a él ni loco le ponían una computadora cerca porque precisamente estaba preso “porque dicen que soy un arrecho con las transacciones de los bancos en internet” y me cerró un ojo...jajajja....un “cyberpirata”...jajajja...elegante el bandido! al otro lado un hombre alto, moreno, delgado, con quien hablé de fotografía, de poesía, de canciones, de muchas cosas...y me dijo que él antes de estar preso cantaba con un grupo musical, que había escrito sus canciones, etc...muy agradable...sentí empatía con él, además de Guanacaste, bueno...bonito, todo, comíamos, reíamos, tomábamos coca cola...cuando el de los boleros termina de cantar, sigue mi amigo...”Jeffrey” y se pone a cantar con su guitarra. Una voz potente, mucha presencia, un gran cantante, con mucha pasión, excelente interpretación, la verdad un buen artista, cantó una canción original de él, una dulcísima canción de amor, que ya otros se sabían...
Y luego vino la segunda canción y hace una introducción:
"Bueno...esta canción no la escribí yo sino un amigo, pero basada en mi propia historia, porque yo maté a mi esposa. Por eso estoy aquí."

A mi eso me impresionó tantísimo!
Muchos años tengo yo de estar en la lucha contra la violencia, por las mujeres, etc....y de repente me encuentro conversando con un hombre que mató a su mujer...
Comienza a cantar...abajo la letra....y no pude y lloré mucho mientras le tomaba algunas fotos.
El se dio cuenta...y me preguntó si le había gustado la canción.
Le dije que sí y me quedé conversando con él.
Fue muy intenso. Hablé mucho con él.
Es algo en lo que vengo pensando hace días....desde que me llegó un anuncio de los grupos feministas invitando ayer a la actividad de conmemoración del Día por la no violencia a las mujeres que es el 25 de noviembre...porque el lema de la actividad era “porque no nos da la gana olvidar” y a mi me chocó ese lema como lleno de venganza, no sé...así lo sentí. Y viene la vida y me pone ese día a este hombre para que vea la otra cara de la moneda de la violencia. El del asesino que sufre por haber hecho lo que hizo.
Terrible. Fue para mi como una gran cachetada.

Escribí esto para informa-tico, para la edición de este lunes que viene. Puse la letra de la canción y lo ilustré con una foto de contraluz de "Jeffrey", a quien por supuesto le cambié el nombre. ( su nombre es realmente otro)
Tampoco la mujer se llamaba Katia, y así también se llama la canción, pero él me pidió que por los hijos le cambiara los nombres...

Espero le toque el corazón a alguien y nos ayude a entender más profundamente estas cosas.
Acá va el texto y la canción:



Caso cercano: "He sido víctima del machismo yo también"


En el Centro Penitenciario la Reforma purga condena de más de 20 años, Jeffrey, quien confiesa haber matado con un cuchillo a su mujer Katia, porque no soportaba saber que ella ya no lo quería más.

6 años después de haber asesinado a su esposa Katia, Jeffrey con honda pena y arrepentimiento la canta una canción
"Fueron muchos años de agresiones de todo tipo, de que yo llegara alcohólico a la casa y la obligara a tener sexo de manera agresiva cuando ella no quería, de hacerle daño a los hijos pequeños con mis desplantes y golpes...cuando ella no aguantó más y me dejó, yo acepté y me fui para Guanacaste, con mi familia", cuenta. Pero pudo más el orgullo herido alimentado de constantes comentarios de "amigos" contándole que habían visto a Katia allá o acá con su nuevo novio.

Entonces " Un día la fui a buscar a San José para hacerle daño. Como no sentía "valor", primero me emborraché y así la fui a buscar" confiesa. No se dio cuenta que Katia había muerto hasta unas horas después. Allí dice haber sentido que el mundo se le venía encima y decidió entregarse.

En la cárcel ha asistido a terapias de ayuda por 6 años. Hoy cuenta su historia con la intención de que "los jóvenes sepan que la violencia es producto del machismo y nos daña la vida tanto a hombres como a mujeres". Insiste en que nadie le enseñó a amar y espera poder aprender a hacerlo para cuando salga poder conocer a otra mujer que lo acepte pese a su historia.

Con pasión , desgarro y dolor, canta la canción que un compañero de la cárcel compuso en base a la experiencia vivida por él.

Agradece a Dios que su hija e hijo pequeños le hayan perdonado y espera ser ejemplo para ella y para él de ahora en adelante. A ello contribuyó el buen corazón, de su ex-cuñada, quien dos años después del asesinato de su hermana fue a visitarlo a la cárcel para decirle que lo perdonaba.

Hoy tiene 37 años y le quedan 11 en la cárcel.



KATIA




Letra y música: Ramón Briceño Chavarría, escritor y ex-privado de libertad ( esta historia está basada en la experiencia de Jeffry)

Katia: cómo pedir que me perdones

si ya no te veré jamás

solo rezando por las noches

quizá mi ruego escucharás.

Loco de celos por tu amor cegué tu vida

puñal certero al corazón , mortal herida

hoy me revuelco en el dolor, tragando quejas

se me quebranta la razón

seca mi piel esta prisión

mientras suplico tu perdón...

muerdo las rejas

Como una fiera irracional, por no perderte

por no perderte, y al final, causé tu muerte.

Hoy que me encuentro en el penal, no valen quejas

tan solo suplico tu perdón

aunque me muera en esta prisión

mientras elevo mi oración, beso las rejas

Cegaría mi vida ! Por un Dios!

si fuera el remedio

de pronto recuerdo que aún hay dos

vidas de por medio:

los angelitos que quedaron

que nuestro amor trajo a este mundo

por su candor que es tan profundo

me perdonaron.



7 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen trabajo, Julia, super interesante. Me habría encantado acompañarlas.

Qué bueno que nos cuente usted estas historias que de otro modo no podríamos conocer.

Un saludo.

Anónimo dijo...

http://www.redcultura.com/09noti/09noticias0242.php

eso es un reportaje de hace unos meses sobre el Taller en la Reforma, por si alguien quiere conocer más...

realmente lindo. le marca a uno la vida.

Anónimo dijo...

Muero por ver las fotos....

Sirena dijo...

Realmente impresionante. GRacias por traerme esta cara de la realidad, que pocas veces tenemos presente.

DCifuentes dijo...

no sabia q ud tenia blog

espero se haya contactado con la gente de 89decibeles

Julia Ardón dijo...

¿ quiénes son , Daniel?

Sirena dijo...

http://www.89decibeles.com/