¡El blog de Julia se pasó de casa!

En 5 segundos va a ser direccionado al nuevo sitio. Sino, haga click en
http://www.juliaardon.com
y actualice sus favoritos.

Mostrando las entradas con la etiqueta Maternidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Maternidad. Mostrar todas las entradas

6.16.2008

El Amor Permanente

¿ Cómo no la voy a exhibir con orgullo? Esta foto tan preciosa nos la tomó Daniela, mi sobrina ayer. Me parece que es la foto más linda que nos han tomado a Carlos Luis y a mi. Debajo de esos colochos este muchacho que se convierte en un hombre bueno, inteligente, sabio y de gran corazón.
Me siento orgullosa de él.
Lo amo, de verdad.



Julia

4.29.2008

Madres Solas



Todos los martes y los jueves viene Juana a mi casa un rato a ayudarme con la limpieza. Vive aquí cerquita.

Hace unos días vino con la sorpresa de que su hijito menor: Roberto, venía . Andaba bien contenta contando los días para su llegada.

Roberto, junto a sus hermanos Claudia ( 12) y Byron ( 10) , han vivido en León, Nicaragua, con su abuela Teresa desde que Juana ( 30) y su marido Hermógenes ( 34) se vinieron para Costa Rica a trabajar hace siete meses.

Viajaron al sur para buscar una mejor vida, porque dicen que allá no hay trabajo. Hermógenes trabajaba en agricultura, ganaba poquito...Juana se mantenía en la casa y así no se podía. Tienen ya catorce años de estar juntos.

Intentan estar acá un año, ahorrar un poco, y si Dios lo permite, dice ella, comprar unas dos vacas para poder defenderse allá, y volver junto a su chiquita y sus chiquitos.

Hace un mes vino Roberto....acá llegó con sus ojitos negros y me robó el corazón. Es un niño tan precioso! Juana andaba radiante. Lo traía a veces a mi casa. El la esperaba mientras ella me ayudaba con el trabajo.

El jueves pasado acá estuvo jugando con el gato, viendo tele...por esas cosas de la vida se me ocurrió ponerme a tomarle fotos. Me impresionaron mucho esos hermosos ojitos negros, una picardía, una chispa....Me daba mucha risa ver cómo es Roberto un niño al que no le gusta ver tele. Ve ratitos pero se aburre, prefiere jugar, moverse, correr...y por esa misma razón Juana me contaba que aquí "no se hallaba". Andaba tristón.

Hoy oigo a Juana trabajando y bajo con la ilusión de verlo y me da la noticia. "Hoy Roberto se fué. Lo mandamos con unos primos que iban para allá". Dice que desde que llegó solo llorar y llorar de que le hacían falta los hermanos, que estaba comiendo muy poco, que pedía volver. Entonces con dolor en el alma , Juana y Hermógenes lo mandaron de vuelta.

Nos quedan de consuelo las fotos de la semana pasada. Ella espera volver a verlo en diciembre. Si tiene suerte, ir para allá ahora para el Día de la Madre....Estas historias son comunes, constantes, repetidas. Es la cara verdadera de la migración. Es la realidad de miles y miles de nicaragüenses en Costa Rica, de cantidad de gentes que en todo el mundo se alejan de sus familias y de sus hijos e hijas...solo por necesidad económica. ¿ Alguien hará eso por gusto? Lo dudo. ¿ Alguien nos puede asegurar que no lo tendremos que hacer ticos y ticas nunca? Lo dudo.

Pienso en todo esto bastante acabangada yo también, porque Carlos Luis también se fue desde el sábado pasado. Anda en una excursión escolar, una caminata dura...desde Guápiles hasta Turrialba, con un grupo. Una cosa linda y educativa que incluye charlas sobre serpientes y cultivos, visitas a comunidades indígenas, mucho ejercicio y aprendizaje , que promueve su colegio y de la que espero vuelva el viernes por la noche. Y claro, la casa está bastante vacía, y yo me siento ya un poco sola. Saber que anda por ahí aunque ande en sus cosas y yo en las mías es distinto. Más que la semana antepasada estuve yo fuera por cuatro días. Ya no es mi bebé, pero igual hace falta. Y eso que sé que lo tendré acá por algunos años más y tengo esa seguridad...la que Juana no tiene.

Pero lo cierto es que hoy acá estamos este par de mamás solas y tristes, hoy sin sus hijos, de manera distinta pero de alguna manera igual compartiendo estas ausencias. Juana y Julia. Las dos con Jota en el nombre...y bueno...quería contarlo.

Acá estamos:




Y arriba, en la foto: los ojitos hermosos de Roberto, apenas el jueves pasado, llenando de luz esta casa. Hoy debe andar correteando felíz por el patio de su abuela, por las calles de su pueblo, con aquellos calorones pero enorme alegría en el corazón al pisar su tierra...y tener cerca a su hermano y a su hermana.
Juana en cambio está triste, y yo la acompaño.

Julia

2.25.2008

La Madre que Lo Parió

















Q
ué se podía esperar de un hijo que lleva con orgullo el apellido de su madre. Una madre grande que es Pilar y le sostiene.

Qué cosas lindas tiene la vida. Yo enamorada de él y anoche me sentí la mamá.

Acá disrutando como si fuéramos familia!!!

12.28.2007

Una madre


"Es difícil para mis hijos, pero les digo que no se preocupen y que tengan fe en Dios. Pasará lo que Dios tenga dispuesto".





Fuente: Hola

8.30.2007

Adolescencia...




foto por Arslan



A
y Dios...qué fatal!

¿ Por qué a tantos padres y a tantas madres se les olvida tan rápido que fueron jóvenes, se enamoraron, se besaron por primera vez, experimentaron? ¿ Por qué tienen tanto miedo de ver crecer a sus hijos e hijas?

¿ Por qué arruinarles con sus temores la ilusión de esos momentos tan hermosos?

¿Qué temen?





Julia

7.31.2007

Madre

Madre
Montezuma, Puntarenas, Costa Rica
julio 2007
foto por Julia Ardón

4.21.2007

Esperando a María del Mar

Daniela
Foto por Julia Ardón
abril, 2007

2.07.2007

Quince Años















H
oy hace quince años a las 6 y 15 de la mañana, en la Clínica Santa Rica, allá por la Corte, en San José me sentí por un rato la mujer más poderosa del mundo, la reina, la dueña del universo, la pachamama.
A esa hora pujé todo lo que pude para ayudarle a venir al mundo a Carlos Luis, que venía prematurito y con un ojo cerrado ( lo tuvo cerrado como por dos días y nunca me pregunté por qué) , pero era mi hijo, el más amado, el más deseado, él.

Tenía yo 29 años y venía de un embarazo complicado por un desorden que se llama pre-eclampsia, que sucede cuando el organismo no puede liberar toxinas y se complica todo. Tuve la presión alta durante el parto, que fue provocado gracias a una pastillita ( o más bien un pedacito de pastillita apenas) que la noche anterior, el doctor me colocó en el cuello del útero. Intentaríamos un parto vaginal, pero íbamos preparados para la cesárea si no se podía.
Pesaba ya 198 libras. Tenía la cara tan redonda como una tortirrica, y además colorada como nunca...pero esperaba ese niño con tanta ilusión...Al final pujé y salió como un pescado mojado otorgándome el gozo salvaje que se sitúa solamente donde dolor y placer se abrazan.

Si las contracciones son la muerte , el desgarro la sangre y la fuerza la lágrima, el momento del parto, de la expulsión del niño, es la delicia...el agua...el remanso...después de tenerlo en tu pecho ya nada importa, que te cosan, que te limpien, que te toquen, todo pierde importancia porque tu vida se ha llenado de luz y vos contribuiste a provocarla.

Con Víctor me había casado en 1989, en marzo. El 4. Un mes y medio después de darnos el primer beso. Unos tres meses después decidimos comenzar a "pedir" bebé. Yo me sentía preparada y Víctor ya tenía 45 años y un hijo de 16. No quería estar muy viejo para ser de nuevo papá y a mi me pareció bien. El estaba vuelto loco por una chiquita. Cosa que no consiguió al final, pero como siempre: no importa.

Recuerdo que la primera cosa que le compramos al frijolito ( Víctor lo bautizó así después de ver el primer ultra-sonido, donde la figurilla amorfa del mini intento de feto parecía un frijolito germinando) fue una especie de almohadoncito rosado con forma de chupón. Yo también quería una niña...pero cuando ya como a los cinco meses le pude ver aquellos huevotes en otra de esas imágenes blanco y negro rarísimas...me dio una ternura...

Carlos Luis nació de siete y medio meses, eso de la pre-eclampsia era peligroso. No sé cómo será ahora la cuestión, pero en aquel tiempo las madres y los bebés se morían por esa causa. Yo siento que en mi caso el cuidado del Dr. Braulio Morales Valenzuela fue determinante. Braulio se caracterizaba por ser muy estudioso y estar al tanto de los últimos adelantos en medicina y me trató durante meses con aspirinitas para niños, de esa manera me ayudó a sortear la situación hasta que los pulmoncitos del bebé estuvieran maduros y provocar el parto. Más tiempo habría sido peligroso. En esa época nadie más que yo conociera usaba ese método.

Pudo no haber nacido? la verdad una puede buscar y buscar explicaciones , pero Carlos Luis nació sencillamente porque quiso nacer, porque le tocaba, porque le tocaba ser hijo mío e hijo de su papá. De eso estoy segura.

Cuando lo oigo decirme las cosas que me dice, cuando lo veo como me acompaña y cómo se preocupa por mi, cuando veo la alegría que me produce verlo crecer como un hombre bueno, me lleno de emoción.

Hoy tiene ya quince años, y él y yo somos esta familia pequeña que queda. Víctor se nos fue, pero lo descubro a cada rato en sus gestos, en ese talento maravilloso que tiene Carlos Luis para la música, en la pasión con que se entrega a los aparatitos, en la forma de su boca, en la ternura e intensidad de su mirada, en la fogocidad que se le adivina cuando piensa en el amor...( como dice su tía Inti: "es un galán") , de mi tiene cosas buenas también...sabe que la vida vino a disfrutarla y a vivirla y no a atantarse cumpliendo deberes, tiene sentido del humor, le gusta leer y aprender, es un espíritu libre, muy sensible al arte...y lo mejor es que ha aportado cosas inéditas: la paciencia, la madurez, el respeto por todas las personas, una grandísima humildad y mucha seguridad en sí mismo...la verdad es un gran muchacho. Es mucho mejor que su papá y mucho mejor que yo. Y más aún que los dos juntos. Se está parando muy bien sobre nuestros hombros para ser más alto.

Lo que más desea ahora es cumplir dieciocho. Dice que "para salir de la dictadura política y bochornosa con que la ley de este país oprime a los menores de edad " para poder "ser libre"....( esto lo escribió él)

Es mi compañero de ruta y aventuras, mi crítico más agudo y serio y mi más dulce admirador. Es un gran amigo y cómplice. Una grata compañía. A menudo me mete las manos dentro de la blusa y me dice que es muy rico abrazarme las llantas...igual me dice que siempre huelo rico...que tengo los ojos lindos, que parezco de 35 aunque ya vaya a cumplir 44... todas las mañanas, antes de irse para el colegio sube y me da un beso. Todas las mañanas le digo, cuídese, te quiero mucho, él me dice "igual".

Hoy los dos estamos de quinceaños. El quinceaños de vivir, yo quinceaños de estrenarme como madre. Madre de un único hijo , aunque hubiera deseado tener más...¿ por qué no los tuve? Ni idea...El otro día hablaba con un viejo amor y le decía que con él también me habría gustado tener un hijo...¿ por qué no lo tuve? Porque no tocaba. No convenía. No estaba destinado.

La verdad tuve un hijo con alguien con quien quise tener un hijo. Carlos Luis tuvo papá por doce años y tiene su presencia muy dentro de su corazón. Recibió en su primera infancia algo invaluable además: el ejemplo de ver a su familia unida, a su papá y a su mamá enamorados, compartiendo el trabajo y los sueños....viviendo con él montones de aventuras, gozando muchas cosas lindas, comiéndose la vida y disfrutando cada bocado....

Fue Carlos Luis un hijo muy deseado y buscado. Tardamos mucho intentándolo, incluso no fue fácil, duramos más de dos años asumiendo la incertidumbre de ver si podíamos o no tener hijos porque yo no quedaba embarazada, haciendo todo lo que el médico nos decía había que hacer, cosas incomodísimas, molestas, inoportunas... pero lo logramos.

Luego...de manera extraña, la vida nunca nos dio más el regalo de otro embarazo..¿ por qué? es un misterio.

Por eso Charlie -como le digo- es "mi milagrito".

Hoy fuimos a almorzar con Yami, y allí las dos le cantamos cumpleaños mientras él apagaba la candelita del postre que le regalaron en el restaurante. A la vuelta fuimos al super, él me llevó el carrito. Ahora está allá abajo, en su cuarto, dice que estudiando, pero quizá está chateando, o mandando mensajes por el Hi5...como cualquier chiquillo de quince...

------

Ahora viene y me dice que acaba de ver dos películas: Jackass # 2 y Oro Por Cuentas de Vidrio ( ojo la combinación!!!) Jackass no se la podía perder. Por dicha se la quemó un amigo. Jackass 1 ya la había visto con Víctor, hace años, mientras yo les decía desde arriba "vulgares", "pachucos", "qué feo"... ( pero me asomaba a ratos!)

Oro por Cuentas de Vidrio decidió verla de nuevo para entender más del TLC porque mañana tienen discusión acerca del tema en el cole, y esa es una de las cosas que en este momento más le interesan.

La foto nos la tomamos una noche de estas en que se fue la luz y nos pusimos a jugar con la camarita digital y unas candelas.





Es hermoso ser mamá.
Lo recomiendo.
Julia

5.13.2006

Poema de Waldina Mejía Medina, de Honduras.
























Mujer todos los días


Una madre puede hacer todo lo que hace, no por ser mamá sino por ser mujer



Mamá es una mujer como las otras:

es alegre, tiene canas, se enoja

trata de adelgazar aunque no de a de veras/

está enferma

casi no se cuida



mi madre se equivoca

mi mami alguna vez ha sido injusta

lleva sus cuantos errores a la espalda

sus pecadillos por allí escondidos

o deseados



pero mami crió a sus hijos ella sola

y a tres hijos más como a sus propios hijos ella sola/

mas era yo tan joven cuando madre quedó sola/

que nunca pregunté cómo comimos siempre/

y ahora todavía no lo sé

pero tiene que ver con la multiplicación de los pesares./



Ya que es una mujer como las otras

mi madre quiso más de alguna vez

reflorecer su amor

pero los que idolatran el estéril espejo


no entienden

el prodigio

de la transformación del oro en sueños

y si no derrotó en esta batalla

por lo menos a la rabiosa soledad

ya la tiene enjaulada como la bestia horrenda que es/

por el claro milagro de los nietos.



Mi mamá nos recibe cuando estamos cansados y caídos/

pero no nos convierte las espinas en flores

porque nos enseñó a quitarlas solos

y no es la más clara imagen de Dios sobre la Tierra/

no alcanza requisitos para Santa

ni se parece en algo a la Virgen María


sin embargo


mamá puede reír aunque esté triste

madre puede amar aunque ella no sea retribuida/

mami puede ayudar aunque ella esté también necesitada/

madre puede trabajar aunque haya trabajado hasta la madrugada/

mamá puede aguantar aunque ya no aguante más.


por eso


mamá es una mujer como las otras

una mujer, sencillamente un ser humano,

le dan derecho a serlo

sus cuidados su ternura su amor por los demás/

su aguante en aguantar que ya me habría muerto/

y por tanto que es esa mujer

me asombro

me inclino

me acorazo

y no sé cuánto decir

cómo la quiero.



10.20.2005

Yo tuve la mamá mas buena del mundo.

Mientras otros niños tenían que desayunar su cereal, huevos o pan tostado, yo sencillamente desayunaba lo que me daba la gana. Y eso era sobre todo porque mi mamá creia que si yo decidía desde niño lo que quería hacer, de adulto sabría lo que tenía que hacer, sin que nadie me lo tuviera que estar dictando.

Y así me hice yo, con la idea de que no eran necesarias ni los dictados ni las dictaduras.
Yo tuve la mamá mas buena del mundo.

Mujer sencilla, mi mamá. Sin estudios. Desde que yo la recuerdo, siempre fue solo eso, mi mamá. Pero siempre tuvo un espíritu muy rebelde. Tal vez es que leía mucho, pero lo cierto es que siempre la vi pensar de una manera que no siempre era la de la gente que la rodeaba. Tal vez mi mama se volvió así porque se las había agenciado para separarse de mi papá, un tipo bastante estricto, que jamas hubiera permitido que yo decidiera nada. O tal vez sería porque toda su vida tuvo que batallar con la autoritaria figura de mi abuela, que reemplazaba - o intentaba reemplazar- con creces la figura despótica de mi padre.

Mi abuela siempre insistía en saber donde yo estaba, con quién andaba y qué estaba pensando. Parecía que me queria en una cárcel mi abuela. Ella tenia que saber todo lo que hacía y con quién lo hacía, y jamás permitía que yo saliera de noche, aunque todos mis amigos lo hicieran. Igualito que mi papá.

En cambio, mamá me decía que ella confiaba en que yo sabía cuidarme y cada vez que la carcelera me queria encerrar, ella me facilitaba una excusa, una salida, algun dinerillo escamoteado (seguramente a la abuela) y una llave para que pudiera regresar a una hora normal para un joven de mi edad, que en mi pueblo no tenía mas remedio que ser temprano.

Mamá nunca permitió que yo trabajara. Siempre decía que ya vendría el tiempo para eso. Y bien rápido que llegó ese tiempo, porque desde los dieciocho tuve que doblar el lomo para redondear las menguadas finanzas de la casa, ante el deleite de mi abuela. Porque hubo un momento en que fuimos bastante pobres. Por eso es que mamá no se molestaba porque alguien llegara a tocar el pito frente a la casa, porque nadie llegaba en carro a casa, mucho menos los pocos amigos que yo tenía.

Asi que, mediante este legado de mi madre: una afición desmedida por la libertad y una pobreza bastante notoria, empecé a a alejarme del oficio que me tenía asignado mi abuela: cajero de banco. Y empecé a desfilar por una serie de profesiones bastante mas interesantes y mejor remuneradas, hasta que fui a caer en mi oficio actual, que supongo que aún hace a mi abuela revolverse en su tumba: me hice cineasta.

Y con lo del cine, vino lo del pelo largo y la denuncia social y los problemas. Porque mientras algunos intentaban dar la espalda al manto de miseria que cobijaba nuestro país, yo andaba con otros compañeros, empeñado en levantarle las cobijas a la realidad de la famosa patria. Y como si eso no bastara, despues de las películas vinieron los mitines, las marchas, la pega de afiches, y desde luego, la cárcel.

Asi que los pocos esfuerzos educativos de mi madre vinieron a producir un revoltoso social que habría de parar en la cárcel. Y lo mas curioso es que ni aun así, mamá no dejaba de sonreírme.

Y asi pasaron los años y los tiempos revoltosos. Mamá se hizo vieja y yo también. Pero con ello, igualmente se hicieron viejas mis luchas. Y de esta manera tuve dos hijos que son las dos joyas que adornan mi vida.

Uno no es ni remotamente lo que yo me imaginé: nunca quiso estudiar, sino que se empeñó en aprender mi oficio de la misma manera en que lo aprendí yo: a la brava. Y luego, contra la opinión de todo el mundo, se hizo surfeador. Y mire Ud. que, hoy día, en que este mundo sucumbe cada vez mas ante el consumismo y la miseria espiritual contra la que tanto luché, es precisamente este hijo que me salió como yo menos me imaginaba, quien se encarga de recordarle a los demás con su solo ejemplo, que no es necesaria tanta cosa para disfrutar de lo esencial en la vida, como la solidaridad, el disfrute de la naturaleza y la sencilla bondad humana.

Y de feria, tengo otro, que ese sí que no tengo la menor idea de por donde va a salir. Lo unico que sé es que tiene la extraordinaria habilidad de hacerme ponerle atención y recordarme que, no importa lo que yo considere importante, lo mas significativo de mi vida es el hecho de haberle traído al mundo. Y estos dos príncipes son los que hoy día gobiernan mi existencia, sin ellos saberlo ni creerlo.

Y todo esto me ocurre, porque por más que traté de ser un mal padre, no tuve mas remedio que seguir el ejemplo de mi mamá, que cuando me ve en estos trajines solo me dedica una sonrisilla de maliciosa sabiduría, que me recuerda las veces en que ella me financió mis excursiones nocturnas.


Víctor Vega

1943-2003

7.26.2005

La revista PERFIL publicó algunas de mis fotos de embarazadas y sus testimonios


Y en esas páginas, pusieron esta frase, estoy segura que con buenas intenciones, :
“Una mujer nunca está más plena que cuando está embarazada”
pero... como no estoy de acuerdo con ello, acá pongo un comentario que mandé a varias amigas:
Si alguna desea ver las fotografías y un testimonio que fue excluido: el de Thelma Darkings. Puede buscarlo en : www. elsalondebelleza.com



Julia Ardón aclara:

Agradezco a la revista PERFIL el generoso espacio que me brindó para mostrar las fotos de varias mujeres embarazadas con motivo de su publicación dedicada al día de la madre. Me complace mucho poder compartir con las lectoras de tan prestigioso medio estas imágenes y los testimonios de estas mujeres, que cuentan su paso por el territorio del embarazo y la maternidad con el corazón abierto.
Solo quisiera aclarar que ni el texto introductorio, ni la frase destacada “ Una mujer nunca está más plena que cuando está embarazada” son de mi autoría, sino de la redacción de la revista. Yo no tuve conocimiento de que se iba a agregar esa frase a la colección de fotos.
Expreso la anterior en virtud de que no estoy para nada de acuerdo la concepción que se desprende de esa frase , que estoy segura, porque conozco la trayectoria de las editoras, no correponde a más que a ligereza. Pero la verdad me dolió un poco verla junto a mi trabajo, que por tantos años ha sido tan importante para mi. No creo justo decir algo así. He luchado durante gran parte de mi vida contra mitos , estereotipos y generalizaciones. Creo que ellos nos han hecho mucho daño. A las mujeres, a los hombres y a toda la humanidad.
Pensé, cuando la leí, en las mujeres que luchan por lograr quedar embarazadas y no lo logran, pensé en las que no pueden acceder a métodos de concepción asistida porque acá se prohibieron , pensé en las que han tenido que interrumpir su embarazo por una u otra razón, pensé en las humildes mujeres que descuentan penas en las cárceles de tantos países porque no pudieron hacerse esa interrupción en una clínica higiénica, discreta y privada por no tener los medios económicos para pagar, como si lo han tenido muchas mujeres que conozco , quiero y respeto, y a quienes nunca me he atrevido ni me atreveré a juzgar. Además: pensé en las que por decisión personal no quieren ser madres y no por eso son menos plenas, como tampoco lo son, las lesbianas que no desean relacionarse sexualmente con un hombre y por ello están lejos de poder ser madres. Pensé además, en las madres maravillosas que crian con amor y entrega total a hijos adoptados. Pensé también en mi querida Daniela, que era parte hasta hace pocos días de la colección de embarazadas de El Salón de Belleza y perdió a sus gemelitas el pasado 12 de julio y no sabemos si podrá volver a estar embarazada, aunque sé lo desea con todo su corazón. Pensé incluso en las monjas católicas que por elección u obligación practican el celibato. ! Son tantas las que no tienen hijos! Todas ellas no son menos plenas que las que hemos estado embarazadas o hemos parido. Somos todas distintas y todas merecemos respeto y cariño.
Considero por lo anterior que la frase es excluyente, y nada más ajeno a mis deseos que confundir a las lectoras con algo así.

Aprovecho para reiterar mi invitación a ver la colección completa de retratos y testimonios que expongo en el sitio de internet: www.elsalondebelleza.com, donde también aparece Thelma Darkings, una mujer admirable, que también tiene una foto muy linda junto al relato de sus embarazos y de lo que para ella significa la maternidad , que no sé por qué razón no fue publicado en PERFIL en esta ocasión. También está mi querida amiga Carmen Montero, que fue quien tuvo la idea de invitarme a compartir el trabajo a través de las páginas de la revista. En ese sitio, y bajo el título de "Bellas Esperando" aparecen nueve hermosas mujeres junto a quienes he querido celebrar la dicha de ser madres, de estar embarazadas y ver crecer a nuestros hijos, pero no por eso, y bajo ninguna circunstancia, considerarnos ni superiores, ni más plenas, ni más realizadas ni nada mejor ni peor que ninguna otra mujer.

Honestamente.

Julia Ardón
fotógrafa.