
Me muero por oírla más. Algo pellizqué oyendo a Calle 13, pero quiero más. Ya mandé a comprar un disco. Está en Amazon.
Es La Mala Rodríguez. Para muestra, varios botones. Es de Cadiz, pero ya cruzó el charco y en Argentina está barriendo.
En Página/12, de Buenos Aires, comentan hoy: "La Mala habla de cosas de mujeres y no resigna recursos: sus canciones incluyen elementos del pop, del flamenco y de otros géneros."
“Sin reputación no hay respeto”, canta/rapea la española en la canción Por la noche. Y los códigos del mundillo rapero le dan la razón."
"En la garganta nace la voz, el motor de esos versos directos que le hacen frente a cualquier tópico relevante. Aunque, sí, es cierto, el mensaje-todoterreno puede afectar una o dos susceptibilidades. Pero no interesa; sería difícil no hacerlo al hablar del sistema, los inmigrantes, los golpeadores de mujeres, la drogadicción."
"Ey, que La Mala se la toma en serio, pero desde el humor irónico, fatalmente ácido. Y, ojo, a no confundir, que las rimas no buscan el gag, buscan la crítica social bien dicha, desde adentro. Y, en ese proceso introspectivo, ella reconoce la búsqueda propia, desde las canciones. Así, el modo de operar no es el sermón, sino –más bien– todo lo contrario. “No seas malo, sé travieso”, invita al micrófono la andaluza que también llama a querer. Es que le va mejor desde que dejó de odiar. "
"Como polillas rítmicas, las canciones de Mala Rodríguez agitan y chocan. Se las escuchó en películas como Lucía y el sexo, después en sus discos y, a veces, con otros artistas: con Calle 13, por ejemplo, hablan de faltarse el respeto; lo hacen escatológica y sexualmente –y funciona muy bien–. "
"En Malamarismo, su tercer disco, La mala-Mala Rodríguez toma los versos por las astas y arremete con verdades que afortunadamente no enseñan a vivir. “Pa’ esta vida no hay filosofía”, convence la española en el tema Enfermo, mientras llama a reírse más... Porque ¡ey! “Si no te quedan dientes, enseña las encías”.
"Así, pues, humor (con altas dosis de ironía) y conciencia social cruzan catorce canciones de buenos versos y buenas bases musicales. En Miedo, La Mala se mete con los prejuicios contra los inmigrantes –tema muy vigente en España por el flujo constante de Africa al país ibérico– y, con una letra dura, directa y provocativa, satiriza: “¿Te da miedo que vengan a llevarse tu comida?”.
Con su implacable poesía rítmica, la rapera hace retratos de realidad callejera, animándose –por ejemplo– a hablar de la violencia doméstica. Sin recurrir a golpes bajos ni victimizaciones, en el tema Nanai La Mala bromea y condena: “Hacemos buena pareja, yo le pego y ella se deja”.
"Desde una posición fuerte y femenina, la chica hip hop habla sobre el consumo, la sociedad capitalista global, la degradación humana, los problemas mentales, el amor, la nostalgia, el sexo y otras cuestiones vitales, sin perder el tono incendiario ni la calidad de un mensaje que invita a resistir y pensar."
"Como sea, el último trabajo de Rodríguez no es circunstancial ni pasa desapercibido. Por el contrario, suma en sustancia y forma. Porque no es mala La Mala, es dura."

