
"Soñé que soñabas conmigo..."
K. Johansen


No voy a mentir. Este día, claro....me pongo nostálgica...¿ quién no? Sin pareja y con amores idos a destiempo...
Yo no creo que vinimos a la vida a Amar a Alguien. Vinimos a Amar. Sí. Pero no hay recetas. Podemos transitar por el período vital amando y desamando varias veces sin que eso signifique que es que no ha llegado el amor definitivo. Es que no tiene que haber Uno, puede haber varios.
Sí, pueden decir todo lo que quieran, yo sé que eso de la amistad y el día de la amistad es importante, pero me gusta hoy celebrar ese amor de pareja , hacer una pausa y recordar el enjambre de besos que me ha construido la inevitable certeza de que dos personas pueden tomarse de las manos, mirarse a los ojos, acercarse, reconocerse, compartirse y partirse en pedacitos para pegarse de otra manera y ya ser distintas para siempre.
Soy firme creyente de que un amor de cuatro horas puede ser más importante o más intenso que un amor de diez años. Hay un territorio donde tiempo y espacio se trastocan, se difuminan y alcanzan ese territorio de lo eterno, cuando la intensidad te marca la piel, el alma , e incluso los sueños....y de repente relativiza esos detalles de la física.
Y es que amores largos, cortos, medianos, incluso los no concretados en el plano de las caricias pero vividos en el sueño o la ilusión han marcado varias etapas de mi vida. Y si se trata de intensidad....no me ha faltado, eternidades, menos...entonces pese a la presunta soledad de este día porque en este momento no tengo pareja, no puedo decir que no he amado y que no me han amado. Al contrario, tengo mucho que celebrar. Mi vida ha sido fiesta.
Sé de esto. Lo probé y lo sé. He vivido historias de amor hermosas, complicadas, dulces, dramáticas, dolorosas, sencillas y tiernas. De cada una he aprendido y cada una me ha hecho crecer. De la mano de los varios hombres que en su momento me amaron lo mejor que pudieron y a quienes les di todo lo mejor que pude, sin trampas ni mentiras; avancé desde mis pasos descalzos y voluntarios y sé que salí siendo mejor persona. En todo caso no son tantos... podrían colocarse en fila y me acercaría a ellos dándoles un abrazo fuerte y un ramo de rosas , agradeciéndoles sus abrazos, sus besos, sus palabras, su compañía, sus arrullos, sus lágrimas, sus risas, sus olores, su entrega e incluso sus desaires y torpezas.
Pero tengo que ser justa. Hubo un amor distinto, el que me produjo, por dicha por gracia del Universo, un hijo. Ese fue el más realizado, el más gozado, el más disfrutado, el más desgarrado a ratos, al que todavía recurro de vez en cuando , especialmente si una voz, unas manos, un gesto, una mirada, una manera de ver el mundo que se hermanan con la mía, me sorprenden y me despiertan los pájaros del deseo. Recurro siempre a las mismas señales, esas que me enfuegan.
Hay cosas de un hombre en las que me fijo con atención: las manos, la manera en que las mueve y lo que con ellas hace , me gustan los hombres que hacen cosas con las manos....y la voz, ay...la voz...la voz....luego vienen cosas accesorias como su sensibilidad, su disposición para el gozo, la manera en que me mira o me escucha, la integridad...
Mejor no sigo ....porque es que hoy siento que me estoy - despacito pero con buena letra - enamorando de alguien que no sé si podrá sentir lo mismo por mi pero se ha ido acercando también y me ha entregado flores exquisitas de maneras peculiares. Y no voy a decir que no importa lo que él sienta. Claro que importa. No habría nada más bello para mi en este momento que encontrarnos él y yo en el territorio eterno del amor, dure lo que dure, pase lo que pase. Anoche estaba viendo una película y cerré los ojos en el sillón para abrirlos imaginándomelo acercándose para darme un beso. Lo vi. Sería importante que si ocurriese, como importante es ya acostarme todas las noches con la ilusión de poderlo oler de cerca , levantarme evocando esa mirada, imaginándome que podría ser posible que sí...que el Amor llame a mi puerta de nuevo. Intentar algo nuevo. ¿ Por qué no? Para eso siento que estoy lista, dispuesta y felíz y estoy disfrutando bocado a bocado el proceso, como una chiquilla.
Hoy será día entonces de escuchar canciones hermosas, de chinearme un poquito, de agradecer lo vivido y celebrar las ganas que tengo de las nuevas aventuras que podrían estar a la vuelta de la esquina. No tengo nada de miedo, sólo ganas de tocarlas en su piel.
Ay...sería divino que fuera él. Intuyo que sí. Le estoy poniendo ganas.
Tengo las orejas paradas, los ojos despiertos y todas las ventanas y puertas abiertas. Es mi Declaración de amor de hoy. Tampoco pasa nada si no pasa nada. No estaba escrito, pero creo que sí.
Cantan Fito y Pablo a dúo:
"que creciera nuestra intención...." "su sonrisa fue un renacer y otro sábado habrá y otra suerte quizá, pero nunca dejes de amar, amaaaaaaaaaaaarrrrr"Ojalá que quienes me leen, con 20 años menos a veces, se den cuenta que para estas ansiedades no hay edad y que tendremos para rato, si empuñamos una actitud receptiva. En lo que sí me siento distinta de la muchacha que fui es en la capacidad de entender los aparentes fracasos de otra manera, y el cariño con que puedo acunar la paciente paciencia que sabe que para cada cosa hay un tiempo y que nada ocurre antes ni después de cuando debe ocurrir.
Acá tengo mis pies y sé que me han llevado bien por la vida. Confío en sus pasos. La verdad, no me han defraudado nunca. Por ahí voy andando estos días.
;)