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11.01.2005

conversación por Tribuna Democrática con don José Calvo

De la agresión

José Calvo | Noviembre 01, 2005 | Publicado hoy en Tribuna Democrática

Una de las cosas buenas de un periódico electrónico como Tribuna Democrática, además del carácter democrático que ya no puede tener la “prensa plana” es que nos permite más interacción, y un verdadero “encadenamiento”, como hemos tenido con el Informa-tico.com. Doña Julia Ardón ha disentido de mi descripción de la historia humana como una deprimente sucesión de guerras, apuntando hacia algunos descubrimientos arqueológicos recientes que demostrarían una conducta pacífica, y este tema es muy importante, porque es verdad que tenemos una tendencia a presumir en nuestros antepasados la misma conducta deplorable que exhibimos hoy en día; a veces sin fundamento, como el Dr. Raymond Dart atribuyéndosela a Australopithecus porque el cráneo que encontró presentaba una fractura hecha con un instrumento contundente; lo que no probaba nada. En The Human Revolution, Ashley Montgu protesta continuamente por este cargo de agresividad contra nuestros antepasados, y presume que hay más evidencia de altruismo y colaboración en nuestra historia que de la agresión que hemos enfatizado. Aunque no disponemos de información de por qué desaparecieron tantos de los homínidos, como Australopithecus, habilis, erectus, o el mismo neanderthalensis. Y sabemos que Lorenz escribió el tratado clásico sobre nuestra agresión, según el cual esta se debería a que la naturaleza dotó a todas las especies grandes, con fuerza contundente, de mecanismos que no permitieran a sus miembros la eliminación de la especie; algo que no le dio a la humana porque no lo necesitaba hasta que ella creó las armas artificiales que le dieron la contundencia.

Sea como sea, es evidente que tenemos que resolver ese problema de conducta agresiva, como es evidente que nuestra cultura más bien lo agrava. Si “la guerra es la continuación de la diplomacia”, la ofensiva comercial de “competir o morir” y “devorar o ser devorado” es la continuación de la guerra. Nada sería más constructivo y necesario que un cambio de actitud; o por lo menos que el reconocimiento de que eso sea posible, y de que nuestra cultura fomenta la agresión.


José Calvo | Noviembre 01, 2005

Mi comentario:



Muy acertado, Don José.

Acá le paso algunos nombres de investigadoras ( la mayoría son mujeres) que sustentan ese pasado no violento, que quizá sirve hoy para dar un poco de esperanza en medio del pesimismo imperante. Soy del criterio de que estamos mejor que hace 300 años. Y mejor que hace 200. Lo que pasa es que los humanos y humanas somos tan soberbios y creídas, que creemos que lo que pasa en el mundo es solamente lo que ocurre en el corto espacio desde que nacemos hasta que morimos…y hay que estar recordando, a cambio, que no somos más que puntitos intrascendentes en medio de un orden universal que existe y se da al margen de que queramos o no. Orden que cuando desacomodamos por abusos, ya ven: nos pasa factura, pero no por castigo ni por perversidad, sino por necesidad de armonía. No es lo mismo lo que pasa en nuestros cuerpos cuando nos enfermamos? En eso se han sustentado las religiones y eso lo han manipulado muchas veces con fines muy pero muy materiales y economicistas. Ahora con el rescate que se ha hecho de lo holístico, del reconocimiento de nuevos hallazgos en cuanto a física cuántica, de que se acepta más el punto de vista del otro o de la otra y se comienza a trabajar más desde la diversidad, desde la relatividad, desde el asombro y el reconocimiento de que aún la humanidad ignora muchas cosas…pues hemos empezado a avanzar más rapidamente. Muchas corrientes espirituales hablan de que estamos a las puertas de un gran cambio. Sin tener que matricularse en ninguna de ellas ni ponerse túnica blanca ni cantar en sánscrito, pues una se da cuenta que sí, que estamos más despiertas, que las verdades corren más rápido, que no es que dejan de pasar cosas malas, sino que cada vez más gente está tomando conciencia de que no es por ahí. ¿ Se dan cuenta también que nos hemos abierto más a todas las culturas ancestrales? Desde las nuestras indígenas hasta las de oriente, toda esa fascinación con la música celta y llamada étnica no es casual ni tampoco la necesidad de comer más sano y más natural ( por solo citar dos ejemplitos cotidianos) El fenómeno de ventas de obras como “El Código Da Vinci” se inserta en esa tendencia también…la recuperación para el cristianismo de la figura de María Magdalena… mucha cosa…

Si Uds. se imaginan….hace apenas poco más de 50 años las mujeres votamos, y aún no tenemos acceso real al poder, ni siquiera al poder de nuestras propias vidas ni nuestros propios cuerpos…apenas hace pocos años si yo hubiera querido cortarme los tubos para no tener más hijos habría tenido que pedirle permiso a mi marido, tengo una prima divorciada , que cada vez que la invita a salir un “cortejante”, tiene que pedirle permiso a sus hijos….eso ocurre……¿ Quién me va a decir que cada diputada nacional no tiene que estar pendiente de la vida doméstica mucho más de lo que está su esposo? Es la verdad…no se logra nada con que las mujeres nos carguemos de más responsabilidades y creamos que solo por tener un puesto ya avanzamos si no lo hacemos con conciencia de nuestra propia misión, y por otro lado…nuestro pares: los compañeros, demasiado cansados de ser proveedores y “guerreros”, deberían asomarse un poco más a la vida doméstica, al cuidado de los hijos y las hijas, a la paz del hogar, de verdad, y a conciencia…para comenzar a intercambiarnos experiencias y ayudarnos hasta lograr más equidad. En ese sentido es que la gente habla de “feminización” del mundo… ( que no se trata de que las mujeres vamos a mandar y aplastar a los hombres…sino más bien a liberanos todos y todas juntas de tantas tonterías, largo tema) las mujeres más para afuera, pero sin olvidar quiénes son, ( Tatcher y Condolezza, por favor…así no!!) y los hombres un poquito más para adentro, a no tener miedo de externar sus sentimientos y emociones, llorar en público, besarse y abrazarse, enternecerse con las flores y con los bebés….( claro que sí tienen ese potencial, muchos ya se atreven a mostrarlo y disfrutarlo, son los hombres de quienes las mujeres más nos enamoramos….por cierto, aunque sean panzones, o feones o demasiado jóvenes o demasiado viejos ) Por ahí anda el gran cambio, a todos los niveles, a nivel del cuerpo, a nivel de la familia, de la comunidad, en la vida laboral, en el conglomerado social, entre los países…y se asoma cada vez más pujante en las manifestaciones simbólicas de la sociedad: el lenguaje y el arte. Qué importante hablar de estas cosas, creo que quise decir mucho y lo dije medio enredado, pero siento que tenemos que atrevernos a hablar más, incluso a arriesgarnos a equivocarnos…escuchar…sentir, compartir…apelar a esos valores tan olvidados pero tan necesarios: la compasión e incluso la misericordia. En todas partes hay gente buena, a todo el mundo se lo digo todo el tiempo. Dividirse en nichos o conventos de clausura a nadie hace crecer.

Acá los nombres de la gente de ciencia que ha investigado ese pasado pacífico, sobre todo en Europa Central, por si alguien quiere buscar más información:

( Se trata de culturas fundamentalmente matriarcales, donde se rendía culto a la maternidad, a la vida y al cuido de la vida, con deidades femeninas básicamente precisamente por la importante labor del cuerpo femenino en el proceso de gestación, pero donde los hombres no estaban dominados ni aplastados ni eran propiedad de las mujeres - ni las mujeres de ellos- Hoy viendo una notilla curiosa en la Nación del “poliamor” pensé en que por ahí seguramente irá la cosa, aunque ya cuando eso sea moneda de uso común todos nosotros y nosotras estemos viendo el zacate desde la raíz…jajjaja…)

Marija Gimbutas, Merlin Stone, Mary Daly, Riane Eisler ,Joseph Campbell y James Mellaart

Reproduzco algunos textos de Mirka Knaster: ( habla de la obra de Eisler “el Cáliz y la Espada” - que se puede conseguir en Amazon.com)

“…patriarcado, belicosidad y competitividad - características de o que se llama “sociedad de dominador”- son desarrollos tardíos que se deben a merodeadores indoeuropeos ( la espada). Las culturas centradas en la Diosa, que amaban la tierra y prosperaban en un espíritu de cooperación, representaban una sociedad “de consorcio o de asociación” ( el cáliz)”

“Sus críticos están tratando básicamente de descartar la posibilidad de que exista otra alternativa para la humanidad: un nuevo comienzo más holístico, más equilibrado, de ninguna manera ideal, pero dotado de una diferente dirección.”

Comentando a Marija Gimbutas, de la misma autora.

“…el optimismo es un rasgo que Gimbutas nunca parece abandonar, no importan los obstáculos que haya que vencer. “Ahora tendremos los ojos abiertos en cuanto a lo que existió en el pasado, y empezaremos a interpretarlo de maneras diferentes”-dice-“Ya no veremos sólo a bárbaros luchando unos con otros, guerra tras guerra. Es bueno saber que hubo alguna cultura mejor que la nuestra. Ella debería servirnos de modelo. Porque no podemos vivir si no creemos en comienzos benévolos”

Marija Gimbutas es profesora de arqueología europea en la Universidad de California, en los Angeles, EE.UU.

Bueno, espero esto contribuya, don José, yo no soy mujer de academia, soy más de intuiciones…pero el tema , como se dio cuenta, me apasiona, como la necesidad de crear espacios de comunicación, tender puentes y trabajar por un mundo más hermoso.


Julia Ardón

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