Una vez en casa, que vino a darle una serenata a Guadalupe Urbina. Con ella Ara y Mariela, amigas queridas también.
Esto fue como a finales del 2003 o principios del 2004.
Cuando Guadalupe todavía vivía en Holanda y vino de visita y nos reunimos para saludarla.
Julia
Incluyo acá un texto que ha divulgado hoy el sello disquero Papaya Music
Muere una leyenda del bolero, Ray Tico
Muere una leyenda del bolero, Ray Tico
Lo último que pidió fue que le alcanzaran la guitarra. Fue así que Ray Tico, Ramón Jacinto Herrera, decidió irse a cantar al cielo después de 79 años muy bien vividos, en los que recorrió todos los rincones del bolero en Costa Rica, Cuba y América Latina.
Ray nació en San José en 1928 y muy pequeño fue trasladado a Limón. Desde los ocho años vivió de la música cantando para los viajeros que llegaban y salían de Puerto Limón, donde sus cenizas serán esparcidas este domingo frente a la playa, tal como él lo solicitó.
Ray Tico falleció en su casa de habitación en el populoso barrio de San Sebastián, San José, la noche del 15 de agosto del 2007 víctima de cáncer. Llegó al final de sus días rodeados de sus seres más queridos, su esposa María Eugenia Castillo Núñez, su hijo Enrique Castillo, sus nietos y demás familiares.
Ray Tico fue uno de los fundadores del “filin” cubano junto con César Portillo de la Luz y José Antonio Méndez y fue el primer artista que grabó en los Estudios de Papaya Music, en el 2003, cuando Manuel Obregón le propuso registrar toda su obra solo con su voz y su guitarra.
A lo largo de su vida, Ray compuso más de 30 boleros entre los que destacan “Eso es imposible”, “Romance en la habana”, “Dialoguemos” “Solo para recordar” y “Bienvenida”. Sus temas han sido interpretados por grandes orquestas y voces de la canción como Marco Antonio Muñiz, Olga Guillot, Los Chavales de España, Hugo Enríquez, el Trío Los Ases, Roberto Ledezma, el Negrito del Batey, la Orquesta de Tito Puente y más recientemente por Paquito de Rivera y Bebo Valdéz.
En este año, Ray vio coronados todos sus sueños: El 19 de marzo fue objeto de un emotivo homenaje en vida en el Teatro Mélico Salazar en el cual numerosos artistas nacionales lo acompañaron y cantaron sus canciones ante un teatro lleno. Malpaís, Editus, los boleristas Arnoldo Castillo, Marta Fonseca, Rafa Pérez, Ricardo Padilla, Johnny Dixon y el guitarrista Luís Zumbado, Gaviota, entre otros.
Papaya Music editó su disco “Solo para recordar”, que viene a ser un testamento invaluable como guitarrista y como compositor. A pesar de su frágil estado de salud, en mayo pasado viajó a México, D.F. acompañado de su nieto Ernesto Castillo para asistir a un homenaje organizado por Maribel Guardia y Marco Antonio Muñiz, en el que estuvieron presentes Olga Guillot, Los hermanos Castro, Armando Manzanero, Ronny Soto entre otros artistas.
Sus restos son velados en la Funeraria del Recuerdo, en Barrio Don Bosco, desde las 4.00 de la tarde de este jueves, donde numerosos músicos y amigos del alma se harán presentes con sus instrumentos para darle el último adiós con música en vivo y canciones.
Una vida dedicada al romance
Desde los ocho años, Ray Tico se hizo aventurero y la guitarra fue su moneda de cambio, su pasaporte diplomático, la nave que lo transportó al corazón del filin en Cuba. Fue el único extranjero acogido por ese movimiento que le dio una expresión más íntima al bolero y una música más refinada, al incorporar elementos del jazz y de la improvisación.
Ray tuvo el privilegio de vivir ese momento en La Habana, cuando desfilaban por la isla grandes personalidades del cine, la política y la literatura, como Ernest Hemigway, John Wayne, Spencer Tracy, Nat King Cole, Fran Sinatra.
Ray fue un viajero incesante. Le cantó a presidentes, magnates y diplomáticos del Caribe, de Centro y Sudamérica; que fue de Nueva York a Río de Janeiro, de Hollywood a La Habana navegando en barcos madereros, en cruceros, en yates de hombres de negocios y dueños de casinos, mientras Latinoamérica sufría golpes de Estado y súbitos cambios de rumbo. Junto con Chavela Vargas, Ray ha sido una de las voces con más proyección internacional que ha dado Costa Rica en la música popular.
“En un principio, mi abuelo pidió que lo incineraran junto con su guitarra, pero después dijo que quemar la guitarra era un desperdicio”, comentó su nieto, Ernesto Castillo, quien ha sido el que más cerca ha estado en todo momento de él, de su carrera y de su enfermedad.
Sus restos serán incinerados este viernes por la mañana y a las 4.00 de la tarde, se efectuará una misa en la Capilla de la Funeraria Del Recuerdo, donde también se espera la participación de músicos nacionales.
El domingo 19 a las 9.00 de la mañana, una caravana partirá desde el Diario La República, en la Autopista a Limón, rumbo a la Playa Los Baños, en Puerto limón, donde sus cenizas serán esparcidas Frente a la Playa, luego de una breve ceremonia. “Fue ahí, donde mis ojos vieron todo”.
Yazmín Ross
Ray nació en San José en 1928 y muy pequeño fue trasladado a Limón. Desde los ocho años vivió de la música cantando para los viajeros que llegaban y salían de Puerto Limón, donde sus cenizas serán esparcidas este domingo frente a la playa, tal como él lo solicitó.
Ray Tico falleció en su casa de habitación en el populoso barrio de San Sebastián, San José, la noche del 15 de agosto del 2007 víctima de cáncer. Llegó al final de sus días rodeados de sus seres más queridos, su esposa María Eugenia Castillo Núñez, su hijo Enrique Castillo, sus nietos y demás familiares.
Ray Tico fue uno de los fundadores del “filin” cubano junto con César Portillo de la Luz y José Antonio Méndez y fue el primer artista que grabó en los Estudios de Papaya Music, en el 2003, cuando Manuel Obregón le propuso registrar toda su obra solo con su voz y su guitarra.
A lo largo de su vida, Ray compuso más de 30 boleros entre los que destacan “Eso es imposible”, “Romance en la habana”, “Dialoguemos” “Solo para recordar” y “Bienvenida”. Sus temas han sido interpretados por grandes orquestas y voces de la canción como Marco Antonio Muñiz, Olga Guillot, Los Chavales de España, Hugo Enríquez, el Trío Los Ases, Roberto Ledezma, el Negrito del Batey, la Orquesta de Tito Puente y más recientemente por Paquito de Rivera y Bebo Valdéz.
En este año, Ray vio coronados todos sus sueños: El 19 de marzo fue objeto de un emotivo homenaje en vida en el Teatro Mélico Salazar en el cual numerosos artistas nacionales lo acompañaron y cantaron sus canciones ante un teatro lleno. Malpaís, Editus, los boleristas Arnoldo Castillo, Marta Fonseca, Rafa Pérez, Ricardo Padilla, Johnny Dixon y el guitarrista Luís Zumbado, Gaviota, entre otros.
Papaya Music editó su disco “Solo para recordar”, que viene a ser un testamento invaluable como guitarrista y como compositor. A pesar de su frágil estado de salud, en mayo pasado viajó a México, D.F. acompañado de su nieto Ernesto Castillo para asistir a un homenaje organizado por Maribel Guardia y Marco Antonio Muñiz, en el que estuvieron presentes Olga Guillot, Los hermanos Castro, Armando Manzanero, Ronny Soto entre otros artistas.
Sus restos son velados en la Funeraria del Recuerdo, en Barrio Don Bosco, desde las 4.00 de la tarde de este jueves, donde numerosos músicos y amigos del alma se harán presentes con sus instrumentos para darle el último adiós con música en vivo y canciones.
Una vida dedicada al romance
Desde los ocho años, Ray Tico se hizo aventurero y la guitarra fue su moneda de cambio, su pasaporte diplomático, la nave que lo transportó al corazón del filin en Cuba. Fue el único extranjero acogido por ese movimiento que le dio una expresión más íntima al bolero y una música más refinada, al incorporar elementos del jazz y de la improvisación.
Ray tuvo el privilegio de vivir ese momento en La Habana, cuando desfilaban por la isla grandes personalidades del cine, la política y la literatura, como Ernest Hemigway, John Wayne, Spencer Tracy, Nat King Cole, Fran Sinatra.
Ray fue un viajero incesante. Le cantó a presidentes, magnates y diplomáticos del Caribe, de Centro y Sudamérica; que fue de Nueva York a Río de Janeiro, de Hollywood a La Habana navegando en barcos madereros, en cruceros, en yates de hombres de negocios y dueños de casinos, mientras Latinoamérica sufría golpes de Estado y súbitos cambios de rumbo. Junto con Chavela Vargas, Ray ha sido una de las voces con más proyección internacional que ha dado Costa Rica en la música popular.
“En un principio, mi abuelo pidió que lo incineraran junto con su guitarra, pero después dijo que quemar la guitarra era un desperdicio”, comentó su nieto, Ernesto Castillo, quien ha sido el que más cerca ha estado en todo momento de él, de su carrera y de su enfermedad.
Sus restos serán incinerados este viernes por la mañana y a las 4.00 de la tarde, se efectuará una misa en la Capilla de la Funeraria Del Recuerdo, donde también se espera la participación de músicos nacionales.
El domingo 19 a las 9.00 de la mañana, una caravana partirá desde el Diario La República, en la Autopista a Limón, rumbo a la Playa Los Baños, en Puerto limón, donde sus cenizas serán esparcidas Frente a la Playa, luego de una breve ceremonia. “Fue ahí, donde mis ojos vieron todo”.
Yazmín Ross

