
Desde el 8 de octubre del año pasado decidí no leer a diario La Nación. Me desuscribí. Desde entonces la he comprado, al pregón, unas 4 veces nada más en busca de algo específico que salió o para ver qué dan en el cine. Todo el susto que nos pegaron los grandes medios con aquello de que los EEUU nos iban a castigar por decir NO al TLC y ahora ese repunte de Obama proponiendo un mundo distinto...sin tanta injerencia en los asuntos internos de otros países, y la juventud allá participando y ese cambio, quien quita...no sé...a la larga, el otro día decíamos...nos llega una carta un día de estos que dice " El gobierno de EEUU en su afán de mejorar las relaciones con los países en vías de desarrollo , ha decidido de manera unilateral cancelar los Tratados de Libre Comercio por considerarlos contraproducentes con las buenas relaciones que desea tener con todos los pueblos del mundo..." ¿ Si nos llegó por carta la Independencia? ¿ Por qué eso no? Acuérdense de mí.
Me atrevo a soñar.
Por eso leer La Nación me da pereza, aunque de vez en cuando, con un poco más de asiduidad, la leo por internet. No mucho. Quizá una vez por semana . El "vacío" de información del acontecer nacional me ha permitido estar un poco más tranquila, dedicarme a mis cosas con más serenidad y de paso, estar más contenta. No me doy cuenta de mucho dime que te diré del mundillo "de lo que pasa que no pasa nada pero pasan cosas terribles y el mundo se va a acabar pero que lindas las nuevas tetas de fulana " en Costa Rica.
Me informo por otros medios, me quedan el informa-tico, el Semanario Universidad, el semanario radial Vistada de Voces Nuestras los blogs, algunos periódicos de otros países,las conversaciones, los correos electrónicos...la radio...y de vez en cuando, la tele...que tampoco me gusta mucho, entre otras cosas por eso de poner en los titulares las páginas de sucesos. Cuando lo veo realmente siento que el mundo está jodido. Pero apago la tele veo alrededor y más allá y hay amor, y arte, y esperanza y entusiasmo, y sonrisas y gente empunchada y trabajo y alegría y me doy cuenta que no es cierto.
Es una elección personal. No consumo un champú si no me gusta su olor, tampoco un detergente que no lava o un chile que no enchila. Entonces ¿ para qué voy a buscar información donde no se me informa? Es mi derecho como consumidora. La prensa de Costa Rica , la más poderosa , generalmente no informa, calla mucho, desinforma, desvirtúa y manipula. Todo el mundo lo sabe. Incluso quienes la siguen consumiendo "porque no hay otra".
Hoy domingo me levanté temprano, tengo que ir a trabajar al restaurante. Entonces mientras oigo música , contesto correos y tomo café se me ocurre asomarme de nuevo a La Nación. No me aportan mucho las noticias. La primera del Comando Sur me para el pelo. ¿ Seguiremos en este des-pelote de des-orden mundial, creyendo que el narcotráfico se acabará con soldados, armas, represión y cárcel ( todas "industrias" sostenedoras de otras "industrias" que se alimentan de la ilegalidad de los estupefacientes: balas, chalecos anti balas, combustibles, carros, helicópteros, cascos, fusiles, escopetas, pistolas, comida para soldados, telas para uniformes, botas , etc...etc....valiosos ardides para mantener a flote economías despelotadas) y precisamente esa ilegalidad es la que alimenta más violencia y muerte que las mismas drogas?
Y eso no le he inventado yo. Lo dice mucha gente. Gente que por cierto poco espacio tiene en periódicos como La Nación. Pero no quería hablar de esto sino de otro detalle. Me asomo a las páginas de opinión, me encuentro con caras conocidas ahí , personas que estimo. Muchachos inquietos, sí, pero niguna mujer. Ni una sola. La Nación amplía su nómina de comentadores y opinadores pero no se logra colar por ahí ninguna voz de mujer. Diay?
¿Será que no hablamos las mujeres en Costa Rica. ¿ Que tenemos voto cuando lo ocupan pero a nadie le interesa escuchar nuestra voz? ¿ que somos buenas reporteras por encargo pero cuando se trata de "sentar cátedra" mejor "los que saben"?
Ah...pero no se salvan las aceras de enfrente, donde están "los líderes, los salvadores de los pueblos, los caudillos, los iluminados", los discurseros de siempre...el otro día que fui a la manifestación en repudio a la violencia ejercida por la policía, puros discursos de los mismos de siempre con las mismas palabras de siempre ( bastantes violentas también) y las retóricas de siempre, algunas muy bien intencionadas y todo pero no sé....y siempre lo mismo, me resisto a aplaudir derroches de testosterona, desde el Himno Nacional que nos llama a levantarnos de manera viril ( a ver...¿ cómo nos comemos eso las damas y damitas y las abuelas y señoritas? ) hasta los llamados a la liberación de los pueblos oprimidos cuando en casa no se lavan ni los platos ni se va a la reunión de la escuela de los hijos e hijas...Andando y re-andando los mismos caminos...y nosotras, lo sé porque muchas lo sentimos, observando, observando...imaginándonos que de verdad otro mundo es posible, pero NO con esos ingredientes.
Pero no todo es mala nota. Hay cosas moviéndose en otros lugares...movimientos esperanzadores del underground del protagonismo. Yo eso lo veo, lo siento, lo respiro. Es otro camino. Existe.
Pore eso hace tiempos ando con el telele de que hace falta un material de mujeres, hecho por mujeres, desde las preocupaciones verdaderas de las mujeres, donde moda, maquillaje, belleza y dietas sean pequeñas secciones secundarias ( porque también nos importan las formas) y no lo editorial. Perfil ha cambiado, pero no tanto. Imagino a Thais y a Isabel trabajando duro para lograrlo, pero hay necesidades de un supuesto "mercado" que dictan otras pautas. A veces me encuentro más retratada en SOHO, y no precisamente en las fotos a colores ( chará) , sino en los textos. ¿ Será que me estoy haciendo "marimacha " porque me gusta una revista "sólo para hombres"? Todo es enredado. Pero esas son revistas, productos secundarios. Comerciales. El diario, que lee tanta gente ( eso sí, creo que menos que antes) no incluye a la mitad de la población de Costa Rica: a Nosotras. Parece que hay ideas pre-jurásicas que se empeñan en seguirnos viendo como nos quieren ver y pareciera que pensando que "calladitas más bonitas".
Pero algo nos queda, chicas. Nos queda internet para romper el silencio, el silencio tuyo. Hay que romper el silencio, el silencio tuyo...HAY QUE ROMPER EL SILEEENCIO EEEEEEL SILEEEEEENCIO TUUYO!!!!
Por dicha hay tantas blogueras y escritoras y artistas tuanis.
Gracias a Dios!
(perdón, a las diosas)Julia