Juliadispersa, como siempre
Domingo, 22 de Junio de 2008
REPORTAJE A RAFAEL CORREA, PRESIDENTE DE ECUADOR
"Ganar las elecciones no es ganar el poder"
En diálogo con PáginaI12 el presidente de Ecuador habló de su coalición opositora, el rol de los medios y de la banca. De la relación entre democracia y poderes fácticos. De su proyecto socialista y sus límites. De la dolarización y las remesas. De la relación con los países de la región, con Colombia, con Estados Unidos. De mucho más, hasta de un gol en tiempo de descuento.
Por Mario Wainfeld Desde Quito
El palacio Carondelet, la casa de gobierno, está enclavado en la Plaza Grande, arquetípica plaza colonial. Los patios interiores son hispánicos y bellos, rebosan de flores. La sala en la que se realiza la entrevista es, como todo el entorno, señorial. La madera labrada le da su tono.
Retratos de Simón Bolívar y del mariscal Sucre. Rosas blancas, carnosas y aromáticas ornan la mesa en que se colocan los grabadores. La entrevista, experiencia nueva para el cronista, es filmada por equipos de comunicación del gobierno. Una vez publicada en PáginaI12 podrá ser usada para la difusión interna.
Rafael Correa es un entrevistado amable y concentrado. Su seducción finca en la energía, en la palabra. Es cortés, cálido al saludar, para nada zalamero. Mira fijo al reportero (y a la cámara), sus ojos reflejan más sus sensaciones y sus énfasis que sus manos.
¿Cuántos idiomas habla usted, presidente?
Hablo más o menos el español, todavía no totalmente bien. Estropeo un poco el francés. Y algo, principiante, en quechua, entiendo el quechua.
Inglés habla bien.
Hablo.
Usted estudió en Europa y en Estados Unidos, tendrá algún contacto con sus ex compañeros...
Sí.
Si uno de ellos lo encuentra (los europeos, que son más conceptuales, o los gringos, que son más empiristas) y le pregunta: '¿Qué clase de presidente eres tú? Estás cambiando la Constitución, discutes con los productores de arroz y les dices que no pueden exportar libremente si no garantizan abastecimiento y precios para el mercado local, disputas la renta petrolera, tienes conflictos con la gran prensa', ¿qué le contestaría?
Que soy un idealista con los pies bien puestos sobre la tierra. Apuntamos muy alto, sabemos dónde queremos ir, pero también somos muy pragmáticos. Sabemos negociar, sabemos tomar medidas pero sin perder el norte. Ese norte: nosotros somos socialistas, queremos una sociedad con más equidad, queremos un país desarrollado, desarrollo medido por la cantidad de pobres.
Usted ganó la presidencial, fue por la Constituyente. La ganó con amplitud. En septiembre habrá referéndum para aprobar o desechar la Constitución. ¿Es necesaria para la gobernabilidad y no es demasiado riesgosa para su legitimidad la seguidilla de elecciones y consultas?
La Constitución del '98 fue la institucionalización del neoliberalismo. Su economicismo era ridículo. Dio autonomía al Banco Central. La Constitución es el hito de nuestra revolución ciudadana. Somos tremendamente democráticos. Se preguntó al pueblo si quería la Constituyente: el Sí fue rotundo, 82 por ciento, contra el 11 por ciento del No. Fueron las elecciones más democráticas de la historia ecuatoriana. Se garantizó equidad en el acceso a los medios. Se garantizó equidad de género. Antes había "alternabilidad", pero los tres primeros candidatos eran hombres, las tres últimas mujeres aunque nunca salían. Hoy hay uno y uno, tenemos una Constituyente con 45 por ciento de mujeres. Los migrantes pueden votar y ser elegidos. Ahora nos exponemos al referéndum. La Constitución del '98 que aceptaron tan alegremente no fue sometida al pueblo, la nuestra sí.
Le escuché decir esta semana que si las empresas petroleras están muy enojadas eso es una buena noticia...
... decían, a modo de reclamo, "las empresas petroleras están molestas". Claro, muy simple: porque estamos haciendo bien las cosas. Si estuvieran contentas, significaría que se la están llevando en peso.
¿Es tan importante el peso de los poderes fácticos como para obligar a un conflicto permanente con ellos?
Tal vez mi manera de ser exacerbe el conflicto: soy irascible y frontal. Pero seamos realistas: ganar las elecciones aquí no es ganar el poder. Los poderes fácticos continúan ahí, muchos de ellos intactos. Y la lucha es por cambiar esa relación de poder. La Constitución va a prohibir que las empresas financieras posean otra clase de empresas fuera del sistema financiero. Hoy, de los siete canales nacionales de televisión, cinco son de la banca. Usted habla de regular la tasa de interés o disminuir los costos de los servicios bancarios... y verá qué campaña tiene en contra. Ese es un gran paso para cambiar la correlación de fuerzas. La fuerza debe tenerla la ciudadanía, las grandes masas, la gran población, no los grupos de élite de siempre. Los poderes fácticos no van a renunciar tan sumisos a sus poderes de siempre. ¿Usted cree que si yo fuera un presidente funcional al statu quo, la prensa me trataría tan mal? ¿Sería chief líder de mi gobierno si fuera funcional?
¿Podría describir para un lector argentino cómo es el arco de su oposición?
La partidocracia, los partidos tradicionales, han sido destrozados. Se cree que no hay oposición pero es un gran error. Por el contrario, tenemos una oposición muy fuerte que viene de los medios de comunicación. Como dice Ignacio Ramonet, ellos son los perros guardianes del sistema económico vigente. En América latina son los mayores defensores del statu quo... empresas que, bajo el pretexto de la libertad de expresión, defienden sus intereses particulares. Claro que hay excepciones, honrosas excepciones. Tenemos poderes económicos, la banca que sabe que le estamos quitando sus privilegios y están conectados con los medios de comunicación. Tenemos ciertas cámaras de la producción que son sucursales de partidos políticos, pero se hacen llamar gremios empresariales. El gran capital. Lamentablemente, hay ciertos grupos de izquierda radical, intransigente, que han sido siempre aliados de la derecha y el statu quo. Con posturas infantiles, ridículas: no pago de la deuda externa, expulsión de las petroleras... todo o nada. Que el último apague la luz. Todo eso crea un importante arco de oposición. Uno de los problemas de este país es que ha habido muchos grupos con capacidad de veto y ningún grupo con capacidad de llevar adelante una gesta. Ya lo hay, con el 70 por de los votos en todos los rincones de la patria en las últimas elecciones. Pero esos grupos siguen ahí, con poder.
¿Podría mencionar una meta general y un objetivo expresado en números para el fin de su mandato?
Tenemos algunos índices, están en el Plan Nacional de Desarrollo. Resolver el problema energético... vamos por buen camino, iniciamos ya cuatro megaproyectos, vamos por tres más. Hasta ahora sólo se había construido uno, ésa es la revolución ciudadana. Tenemos metas claras en nutrición, educación... El próximo año esperamos declarar a Ecuador país libre de analfabetismo. Tal vez podamos lograrlo un poco antes.
La integración regional, ¿es posible hoy, con la marca de los enfrentamientos históricos, la balcanización?
Muy probable, muy viable. Lamentablemente se dio este conflicto Colombia-Ecuador, por culpa de Colombia, pero comparativamente éste es el período con menor cantidad de conflictos que ha habido en América latina, sobre todo en Sudamérica. Hay más voluntad integracionista. El de-safío es que esa integración se concrete en hechos de beneficio para la población.
La bandera es tradicional y grata. Pero ha sido de difícil traslación a la cooperación y a la integración económica. Se advierten sintonías similares en distintas figuras políticas...
Ha habido un cambio de época. Gobiernos progresistas, empatía entre presidentes y decisión política, con vocación integracionista de nuevo cuño. No lo que se vio en los noventa, donde querían convertirnos en un gran mercado. Queremos convertirnos en una gran nación.
¿Cuál es la situación actual con Colombia, tras la agresión internacional de meses atrás?
Somos los agredidos, nosotros tenemos que fijar los tiempos. Hemos dado un paso, fijar las relaciones a nivel de encargados de negocios. Tenemos una frontera muy caliente, es bueno tener comunicación fluida. Pero, para establecer relaciones plenas, vamos a exigir que se aclare plenamente ese ataque. Las bombas eran norteamericanas y, de acuerdo con los informes de nuestra fuerzas armadas, no pueden haber sido arrojadas por aviones colombianos. Tres de los heridos, según informes forenses, con mucha probabilidad fueron rematados en vida. El ciudadano ecuatoriano que murió ahí fue por culatazos en el cuello y no por tiros ni bombas.
¿Cuál es la relación del gobierno de Ecuador y de su presidente con las FARC?
En mi vida conocí a alguien de la FARC. Eso indigna: nos agreden, levantan una calumnia y tenemos que justificarnos.
¿Hasta qué punto puede Ecuador controlar en términos militares esa frontera?
Imposible. Es una frontera muy porosa. Ni Estados Unidos puede controlar el paso de inmigrantes a su territorio y está construyendo un muro. Y ahí no hay selva. Acá hay 400, 500 kilómetros de selva amazónica. El mundo tiene que entender que el problema no es Ecuador, que el problema es Colombia, Y que cada vez que se infiltra una patrulla de la FARC en Ecuador, significa que se exfiltró de Colombia. Nosotros tenemos 13 puestos militares en la frontera, cuando necesitaríamos (en tiempos de paz) la cuarta parte. Colombia tiene dos. La estrategia de Colombia es resolver el problema desguarneciendo su frontera sur, nos quiere involucrar.
¿Piensa que el nuevo gobierno será distinto? ¿Puede haber diferencias según si el nuevo presidente es McCain u Obama?
Imagino que un presidente demócrata podría ser distinto. Pero América debe contar con su propia fuerza. Es hasta cierto punto de vista intrascendente cuánto cambiará Estados Unidos. Que no será mucho.
"Yo lo que me pregunto…es…..quién o quiénes tienen la claridad para gobernar hoy por hoy en Costa Rica?
¿ Quién está proponiendo cosas de verdad que incluyan a la gente?
Así como no lo veo en este gobierno, gobernado por la gobernancia de la soberbia, no lo veo tampoco en otras partes donde siguen abundando actitudes y posiciones antiguas, cantos patrioteros, caudillismo, especies de monarquías y liderazgos verticales….y falta de renovación y frescura.
Yo quisiera ver ya al relevo generacional…ver a la gente de las universidades arrollándose las mangas y saliendo de los claustros a trabajar. Veo gente lúcida también en algunas empresas privadas, en organizaciones de otros tipos. Gente desprendida y buena en muchas partes, gente inteligente y pilas…pero no los veo ni las veo metidas en política, y hasta donde yo sé, la única manera de acceder a gobernar en Costa Rica en este momento y a como están las leyes, es a través de los partidos.
Acá tiene que pasar algo, pero no sé ni qué.
Nadie me ha contestado. Pero la verdad es que no soy quién para hacer esas preguntas y mucho menos para esperar que quienes no me conocen o no les interesa lo que yo pueda decir , o mucho menos el tema, me respondan.¿ Alguna idea?"
Pero es una pregunta que me hago cada vez que alguien grita: "Ya no se puede vivir en este país", o "dictadura bicéfala!" o "hay que acabar con el gobierno espúreo de los Arias" , o lanza proclamas desde el siglo pasado para unir a esa cosa dada en llamar "El movimiento patriótico nacional" (que la verdad, es tan variopinto y diverso que se parece más a una olla de grillos que a otra cosa ) .
Sospecho que tenemos que revisar todo nuestro modelo de organización social y política. Convocar a una nueva constituyente. Reconstituir este país bajo nuevos paradigmas. Sí. Tamaña tarea. Es grande, pero pequeñita si vemos que lo que le ya le está tocando a la gente joven, a nuestros hijos e hijas será salvar el planeta. ¿ Si no...para qué tanto alboroto?
Entonces, yo que peco de optimista todo el tiempo, sorry, pero esta vez y en este asunto en particular no veo posibilidades de cambio para bien. Al menos no a la vuelta de la esquina, solo apatía, retrocesos , miedo y hartazgo . ( O más bien no será que pensándolo bien...¿ nos falta tocar más fondo? ¿ aprender más lecciones? )
Quiero insistir en una cosa: hace falta reflexión, hacen falta propuestas, hace falta generosidad. Hay ideas buenas rondando por ahí ( en el marco local , regional y global. Yo me aferro a la Carta de la Tierra, por ejemplo) , ideas a las que nadie parece ponerles atención porque siento más preocupación por el chisme, la anécdota, lo superficial, los sueños personales.... Siento yo también exceso de protagonismos y mucha mucha mucha mezquindad....mientras tanto cantidad de preguntas van quedando sin respuesta y seguimos como esa vieja loca, por los siglos de los siglos repitiendo la queja "ya no se puede vivir en este país","ya no se puede vivir en este país"."ya no se puede vivir en este país"."ya no se puede vivir en este país", "ya no se puede vivir en este país" y jalándonos los pelos por todos los pueblos, parques, plazas y moles nacionales.
OK.OK...Si aquí no se puede vivir ¿ para dónde nos vamos?...¿ en cuál país se podrá vivir?
Suena bien pensar en un traslado...¿ por qué no? ¿ emigramos todos los desesperados y desesperadas?
Es una alternativa. Ponernos a pensar cuál país me gusta...cuál me parece ordenado, perfecto, precioso, tranquilo, estimulante ....irnos para allá ( otra cosa es que nos dejen entrar...pero bueno...ese es otro tema)
En eso yo bastante he pensado, pero fatal! No encuentro al país de mis sueños...todos tienen problemas...como toda la gente, como todo el mundo...y en todas partes andan locas ( y locos ) gritando en este y otros idiomas lo mismo " Ya no se puede vivir en este país!!" igual que aquí. Hasta en el Tibet!
Entonces ¿ no será este asunto un poco más global? ¿ No tendremos que ponernos a pensar más allá de nuestras naricillas molestas? De estar culpando siempre al otro o la otra de todas las desgracias? Comprender que se trata de aprender a convivir, a ponernos de acuerdo, a consensuar cosas...acomodarnos con más respeto...? ¿ La vara no será dejar de quejarnos como esa loca y ponernos a pensar : " este es mi país, no tengo otro y debería hacer algo para mejorarlo yo? ¿ Dejar de esperar que nos lo mejore San Juan cuando baje el dedo?
Es tiempo de ponernos la mano en el corazón y decidir qué podemos hacer cada uno y cada una o no hacer nada y mandar todo al carajo pero dejar que la gente que quiere de verdad hacer cosas haga algo.
Creánme que yo ando tratando de hacer eso. De asumirlo de verdad. De dar pasitos...aunque sean tun tún...por ejemplo me siento privilegiada de poder colaborar con el Movimiento del Río Infinito, en tener tiempo para escribir por acá...tratar de convertir la empresa familiar en una empresa sostenible...divulgar mensajes de respeto, paz y bien, abrazar y tratar con cariño a mi gente cercana...
¿ Será que por ahí estoy empezando? ¿ Será por ahí?
Por ahora es lo que tengo a mano y lo único qu ese me ocurre.
¿ Alguna otra idea?