
Pero están divinos juntos...¿ o no? las fotos son de Mathew Rolston para la edición de Rolling Stone de EE.UU. del 31 de mayo. Una excelente revista que recomiendo, especialmente por la calidad de sus artículos de fondo. Para verlos un pelito más grandes, hacer click en la foto.
6.17.2007
Piratería: Padre e Hijo de mentiras.
4.15.2007
CIBER-ETICA
2.27.2007
El Tarot y mi bruja preferida.
Con este telele del tarot que me ha agarrado ultimamente, y a propósito de algunos comentarios que me han hecho, he estado recordando una entrevista que le hice a mi brujita preferida, mi amiga Rocío, hace tiempo. Hoy me di chance de buscarla y por dicha la encontré. Se la hice originalmente para informa-tico, medio para el que estuve trabajando durante un tiempo, pero fue reproducida también en otras publicaciones de internet como Mujeres Hoy.
Con Rocío fue con quien yo tuve acceso a esta experiencia del tarot por vez primera, hace varios años ya, y agradezco que haya sido con ella porque su manera de abordarlo es tan cálida y humana como ella misma. Rocío no disfraza de misterio ni de cosa de "unjidos" el asunto. Se atreve a ver el asunto con asombro y frescura de niña.
El otro día le pedí me de unas clasesitas para ver si aprendo algo más. Ojalá podamos ponernos de acuerdo, porque sé que ella tiene mucho que enseñar.
Para Rocío la mítica baraja es sólo un instrumento más, porque el motor que le mueve la vida lo tiene dentro del cuerpo y es su corazón: el único que todo lo sabe porque todo lo puede sentir y con el que todos y todas contamos, sólo que a veces no lo usamos o se nos olvida cómo porque el exceso de intelectualización, raciocinio, el ego, el miedo, la culpa, lo aprendido por cultura, educación, familia, sociedad y religión nos tiene aprisionados y aprisionadas todavía. Abajo la entrevista.
Una bruja se nos metió por la cocina
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| Rocío Borrasé, una bruja de verdad (Foto: Fernando Goldoni). |
Entrevista por Julia Ardón.
A veces la sentís cándida como una niña, de repente adquiere la sabiduría de las ancianas... es capaz de reírse de ella misma, contarnos toda “chillada” que le encanta David Bisbal y de abrir el alma como ninguna. Como buena filósofa vive haciéndose preguntas, como buena bruja sabe que para no todas las preguntas hay respuestas y que quizá es en el misterio donde está la clave de todo. El misterio: ese hueco gris y sorprendente, a veces de colores desconocidos, de donde salen los afectos, las intuiciones, los enamoramientos y las sospechas.
“Me gusta pensar que el tarot es un medio para conocernos mejor a nosotros mismos”. Así de clara es su propuesta.
Cuando te sometés a la experiencia comenzás a darte cuenta de tu propia capacidad para entender las cosas, de tu propia sabiduría interior, de la fuerza de tu corazón, de las increíbles relaciones de procesos y fenómenos, de la calidad de tus relaciones pero sobre todo de tus posibilidades de mejorar lo que se puede y dejar en manos de la paciencia lo que no. Ella te ayuda a entender la armonía entre la “casualidad” y la “causalidad”.
Puede ser que Rocío sí sea bruja, pero si tratamos de asociarla con alguna de cuentos, más que venírsenos a la mente las maléficas brujas feas producto de la tradición del miedo, nos aparecen la coqueta “hechizada” de la serie de televisión gringa o más bien “Campanita” el hadita pequeñita y delicada que siempre acompañaba a Peter Pan en sus aventuras. Muchas amigas le decimos “brujita”, así, con cariño. En todo caso, las mujeres ya hace rato hemos venido apropiándonos de ese adjetivo, recuperándolo de la hoguera para sanar un poco nuestra adolorida historia y tanto conocimiento acumulado por siglos y generaciones al calor de los animados aquelarres de las cocinas familiares.
Su espíritu cálido y conversador, su pelo siempre arreglado y su ternura ofrecen confianza desde el primero encuentro. Con ella pasa como con Meg Ryan, a quien se parece bastante... la sentís amiga de toda la vida.
Conversamos con motivo de su nueva incursión en el mundo del “tarot gastronómico”, ya que ahora tendrá sitio fijo para atender a la gente que quiera tener la experiencia en un restaurante en San José.
¿Desde cuándo lees el tarot?
Rocío: Hace cinco años, un amigo de toda la vida me dijo que quería aprender a leer las cartas, pero le daba pereza memorizar el manual, así que como regalo de cumpleaños, escribí una tarjeta para cada uno de los significados, simplificándole el trabajo. Durante el proceso comprendí que el tarot guarda una sabiduría muy antigua a la que tenemos acceso a través de un ritual muy simple, el interés de dos personas que se toman el tiempo para reflexionar sobre alguna idea que les parece importante.
¿Quién te enseñó a hacerlo?
Rocío: Al principio lo leía mecánicamente, como una historia que cuenta un rompe cabezas. Trabajé como tarotista en el restaurante de una amiga durante más de un año, y conforme fui compartiendo las reflexiones que contiene cada una las cartas con cantidad de personas desconocidas para mí , sinceramente, me sorprendió el resultado. Una vez que me acostumbré a este tipo de lenguaje que va más allá de la comunicación tradicional, aparecieron mis maestros, que son tres personas de carne y hueso, con dones y defectos, como cualquier ser humano. Ellos me enseñaron a confiar en la experiencia espiritual que es la otra cara de la moneda de la experiencia científica.
¿Todas las barajas son iguales o hay diferentes tipos?
Rocío: Creo que todas las barajas contienen el mismo simbolismo, lo que cambia es el mundo interior a través del que cada persona interpreta el significado de las cartas. Lo mismo que pasa cuando lees un libro o ves una película, cada uno hace una lectura distinta que depende de su experiencia.
¿Cuál es el tipo de baraja que usás? ¿Por qué elegiste esa especialmente?
Rocío: Utilizo la baraja mítica porque se basa en los mitos griegos bien conocidos por nuestra cultura occidental de manera que las figuras son fáciles de comprender para todos.
¿Te has hecho leer las cartas por otra persona?
Rocío: Cuando no sabía leerlas dejaba que me las leyera cualquiera, ahora sólo lo hago con personas positivas.
¿Pero, decime... ¿ qué es el tarot? ¿Cómo lo definirías?
Rocío: El tarot proviene de un libro sagrado del Antiguo Egipto, el significado de las cartas se elaboró a partir de enseñanzas dadas por antiguas civilizaciones, lo que nos hace entrar en contacto con una cosmología muy distinta a la nuestra.
¿Para qué creés que sirve?
Rocío: Creo que cada uno de nosotros sabe las respuestas a todas las preguntas y el tarot es simplemente una forma de acceder a ese conocimiento.
Contanos algunas de las experiencias que has tenido leyéndoselo a otras personas. ¿Qué te dicen?
Rocío: Hay un ejercicio que me gusta mucho hacer sólo para comprobar que es verdad que cada uno de nosotros tiene la respuesta a todas las preguntas. Le pido a la persona que haga una pregunta en voz baja, después saca una carta, le digo el significado, ella relaciona ese significado con su experiencia y se alucina toda de su propia sabiduría. Generalmente me dicen que se van más contentos de lo que llegaron.
Hay gente religiosa que dice que el tarot no es de Dios, que es contrario a las enseñanzas de la Biblia... que se persigna cuando te ve llegar con la bolsita de las cartas... A quienes tienen ese miedo, ¿qué les dirías?
Rocío: Entiendo que la Biblia prohíbe la práctica de la adivinación, pero no de la reflexión y como no creo que las cartas tengan nada de mágico, todo está en el uso que les des.
¿Sos creyente?, ¿religiosa?, ¿en qué creés vos, Rocío?
Rocío: Soy terriblemente creyente, de Dios no tengo la menor duda, lo que busco es un grupo religioso dentro del que me sienta totalmente a gusto.
¿Cada cuánto tiempo es válido hacerse una lectura?
Rocío: Cada vez que sintás la necesidad de hablar con vos misma en compañía de otra persona.
¿Se puede hacer en cualquier momento y lugar, no hay que crear algún tipo de atmósfera especial?, ¿alejarse del ruido? o ¿apagar la luz y prender candelas? ¿necesitás concentración? ¿silencio?
Rocío: Se puede hacer en cualquier momento y lugar, depende de cada persona. Hay personas que les gusta hacerlo por diversión en una mesa de tragos y haciendo chistes; el tarot se convierte en parte de la fiesta. Otras personas lo hacen mucho más personal, entonces el tarot pasa a ser un interlocutor de ella misma.
¿Qué has aprendido durante todos estos años leyendo el tarot?
Rocío: El tarot me ha enseñado muchas cosas, pero la más impresionante ha sido tener acceso a la atención y confianza de una persona que acaba de conocerme.
¿Has tenido alguna vez que “mentir” a alguien cuando el tarot te “dice” alguna “mala noticia” que creés puede herir los sentimientos de la persona a quien le estás leyendo las cartas?
Rocío: Nunca he tenido que mentir, lo que no sé es si la persona a la que le leo el significado de las cartas se miente a sí misma, y si es así, de igual forma la respeto porque cada uno camina a su paso e igualmente llega a la meta.
¿Cuál es tu carta preferida? ¿Por qué?
Rocío: “El Loco”, porque es la mejor descripción que he leído sobre el quehacer humano.
5.08.2006
'ME CRITICAN PORQUE DIJE LO QUE HICE"

Bruna Surfishtinha, la ex prostituta brasileña que escribio su diario intimo y es best seller
El turno de Bruna.
Todo empezó con un blog y ya lleva vendidos 100.000 ejemplares.
Por Karina Micheletto
para Página/12 de Buenos Aires, Argentina
Entre las visitas internacionales de la Feria del Libro, hubo una que provocó un revuelo especial: la de Bruna Surfishtinha, autora del libro anunciado como Diario íntimo de una prostituta. En el stand de Planeta, el encargado señala el lugar de exposición de El dulce veneno del escorpión (así se llama el libro), copado por un grupo de adolescentes que leen pasajes en voz alta entre risas y exclamaciones y prometen volver el día de la presentación. “No entiendo qué es lo que les llama tanto la atención: no cuenta nada que ellos ya no hayan visto en la tele”, jura el librero. Hombres y mujeres quieren conocerla. Sorpresa y desencanto para fantasiosos varios: la chica que fanfarronea con “coitos enloquecedores, orgías, muchos hombres y mujeres diferentes por día. Lo que puede ser excitante para muchas chicas en la efervescencia de los veinte años, para mí es rutina”, luce de lo más normal y recatada, y siempre está acompañada por su novio Pedro. ¿Tenía que ser de otra manera?
Raquel Pacheco (tal su nombre real) es toda una celebridad en Brasil. Lo que comenzó como un blog en el que contaba su día a día como prostituta, terminó siendo un libro que vendió más de 100.000 ejemplares, y que ahora sigue vendiendo traducido al español. Su historia también se ramificó en forma de un audiolibro y una línea de cosméticos, entre otras franquicias y contratos. Y hasta en una película que contará su vida, para la que la productora brasileña TvZero ya está buscando protagonista. Bruna dice que todo es cuestión de ponerse metas en la vida, y algo de eso contará en el segundo libro que ya está escribiendo, con ayuda del mismo periodista brasileño con el que hizo éste, Jorge Tarquini.
La historia tiene algunos condimentos que suman atracción: una adolescente de clase acomodada de San Pablo, adoptada y gordita, un día se va de su casa y decide comenzar una nueva vida, transformada en prostituta. Desde entonces, corta todo contacto con su familia. Tras tres años de experiencia, Bruna es capaz de clasificar a sus clientes (“cogida mecánica”, “el noviecito”, “la farra”), y arriba a algunas estadísticas que la preocupan: por ejemplo, que el 70 por ciento de su clientela está casada. Por eso se lanza a dar consejos para mujeres, y a estatuir “los 15 mandamientos de Bruna”. Por eso su libro es comprado por una mayoría de mujeres.
Mientras disfruta de su nuevo status de escritora, Bruna sigue escribiendo metódicamente en su blog, donde actualmente recibe unas 50.000 visitas diarias. Desde que llegó a la Argentina volcó prolijamente la veintena de entrevistas que le hicieron y marcó pros y contras: aquí hay alfajores Havanna y es muy barato ir de shopping, pero la carne viene sin arroz ni farofa, y además hace frío. “Quise mantener el blog porque forma parte de mi vida, es como un amigo, un terapeuta, un lugar de desahogo. Además, sería injusto abandonarlo después de haber conseguido tantas cosas buenas gracias a él”, explica Bruna, y cuenta cómo empezó todo: “En Brasil desde fines de 2004 hubo una fiebre del blog, todos los adolescentes tenían que tener uno, y yo seguía algunos. Una noche estaba sola en mi casa y decidí buscar en Google si existía algún blog de prostitutas, quería comparar mi vida con otras. No encontré ninguno. Entonces pensé que, ya que a mí me interesaba saber cómo sería la vida de otra prostituta, debería haber otras personas con la misma curiosidad. Ahí decidí abrir un blog”.
–Y decidió contar todo: lo bueno y lo malo.
–Quise escribir las cosas malas porque forman parte de la prostitución. Muchas chicas lo ocultan, pero es una manera de protegerse. Hablan de la prostitución como si fuera un cuento de hadas, una profesión agradable. La realidad no es ésa.
–Su historia, sin embargo, tiene un final feliz: usted dejó la prostitución, consiguió novio y se hizo famosa. Es un poco un cuento de hadas.
–Cuando vi la película Mujer bonita, de Julia Roberts, me puse en la cabeza que tenía que encontrar un cliente que me amara y me sacara de la prostitución. El año pasado, cuando tenía 20 años, me juré que no iba a pasar los 21 años siendo prostituta. Me puse una meta en mi vida, administré mi plata para dejar antes de mi cumpleaños. En esa época ya estaba de novia, y eso sólo reforzó mis ganas de dejar la prostitución. Pensé que iba a ser muy difícil por la cantidad de plata que ganaba, la vida agitada que llevaba, con mucho sexo... Pero no sentí la falta, fue muy fácil dejar.
–¿Buscó pasar algún mensaje con su historia?
–Sí, quiero pasar el mensaje de que no vale la pena ser prostituta. No quise que una mujer que leyera el libro pensara “qué buena profesión, qué fácil”. No, al contrario.
–Sin embargo, también cuenta varias partes divertidas de su trabajo.
–Bueno, sí... (Se ríe.)
–¿Es consciente de las fantasías que despierta su visita?
–¿Aquí? No, no lo he notado... En Brasil sí, porque salgo mucho en la tele, soy un “fenómeno”. En el libro cuento muchas cosas que despiertan en los hombres ganas de tener sexo conmigo. Entonces, los que no salieron conmigo en su momento se quedaron con las ganas... ¡Pero ya era muy tarde! Todavía recibo mails de personas que piden que vuelva a la prostitución.
–¿Y qué les responde?
–Nada. No los contesto.
–¿Cómo se siente en medio de escritores, en lugares como la Feria del Libro?
–Al mismo tiempo que me siento muy halagada y feliz por estar en este medio, siento que es un poco injusto. En Brasil hay muchos autores muy buenos que no están en la lista de los más vendidos, como yo.
–¿Qué es lo mejor y lo peor de esta fama que ganó?
–Lo peor de ser famosa es no tener privacidad. En Brasil ya no puedo salir a la calle sola, todos me observan mucho, se acercan. Eso me asusta, sobre todo porque San Pablo es una ciudad violenta. Lo bueno es que le hace bien a mi ego, me siento feliz sabiendo que conquisté todos mis objetivos.
–Parece una mujer decidida.
–Siempre fui una persona determinada, hice todo para lograr lo que planeaba en mi vida y lo logré. No se puede vivir dejando que la vida te lleve: tenemos que tener metas y hacer todo para lograrlas.
–¿Su relación con su familia cambió ahora que es famosa?
–Ese es un tema delicado para mí. Este año voy a cumplir cuatro años sin contacto personal con ellos. Y ya se van a cumplir dos años desde la última vez que hablé con mi mamá por teléfono. Pensé que cuando dejara la prostitución, y al ver que había escrito el libro, que había logrado lo que quería, ellos me perdonarían. Pero las cosas empeoraron.
–¿Qué le dicen las mujeres que leen sus consejos?
–¡Están felices! Muchas me contaron que las ayudé a salvar sus matrimonios. En Brasil hay grandes tabúes sexuales, las mujeres tienen que ser damas para la sociedad. Está muy mal visto que una mujer hable abiertamente de su vida sexual. Y también hay mucho machismo, el hombre tiene que dominar a la mujer, también en la cama.
–¿Y la imagen de la garota sensual de Brasil?
–El brasileño es muy caliente sexualmente, pero no se expone, no cuenta abiertamente. Ningún brasileño sería capaz de ir a la tele a contar su vida sexual. Por eso yo llamé tanto la atención.
–¿Y recibió críticas?
–Muchas. No por haber sido prostituta, sino por haber sido capaz de asumirlo en público.
TEXTUAL:
“Hay clientes que tienen miedo de llamarme por causa del precio. Es cierto que hay chicas que cobran trescientos, cuatrocientos reales, pero terminan haciendo uno, dos o, como máximo, tres turnos por semana, cuando mucho. Yo sé que con esta fama de Bruna Surfishtinha podría cobrar más. Pero me gusta lo que hago, no lo niego. Me hace sentir deseada, algo que nunca fui. Y, obviamente, tiene su lado práctico. Soy una persona práctica: cuantos más turnos hago, más plata entra. No pierdo el tiempo negociando el precio. Un montón de hombres lloran por un descuento, alguna ventaja, exclusividad. No tengo paciencia para eso (...).
Sola, trabajando de lunes a viernes, hago de veinticinco a treinta turnos por semana. Hay días que hago hasta más de cinco, pero no es conveniente superar esa cantidad. Cada turno, aquí en mi departamento, dura una hora y, por doscientos reales, hago sexo oral y vaginal. Si se quiere sexo anal, el precio sube a doscientos cincuenta reales (eso fue después de mi participación en el programa Pánico, cuando decidí aumentar un poquitito, ya que la demanda se había incrementado. Antes, durante muuuuuucho tiempo, cobraba ciento cincuenta reales y doscientos respectivamente). Lo hacemos todas las veces que sea durante esa hora. No es necesario pagar aparte el hotel alojamiento, el departamento ni nada: está todo incluido. A menos que el cliente quiera ir a un hotel alojamiento o quiera que vaya al hotel donde se encuentra alojado (en ese caso cobro el doble ya que tengo que trasladarme). Con esta forma de trabajar, me permito descansar los fines de semana. ¿No hacen todos lo mismo? ¿Por qué debería ser distinto para una prostituta?"
* Extraído de El dulce veneno del escorpión, de Bruna Surfistinha.


