Gioconda Belli Vocera de la emoción y la razón
EntrevistaFebrero. Granada, Nicaragua.
En el Festival de Poesía, la escritora nicaragüense habla de su país y de su quehacer.
Ella sabe que reina, en Granada como en toda Nicaragua. Un enjambre la rodea a cada uno de sus pasos por las calles, los sitios, los cenáculos. Gioconda Belli prodiga sonrisas redondas que le achinan los ojos en medio de su frondosa melena.
Querida hasta el “ísima” para los efusivos nicaragüenses, y admirada allende, la escritora Gioconda Belli vive a fondo cada una de sus etapas, y las ha volcado en escritura una a una en poemarios y novelas contando con gozo hasta los dolores. En su más reciente poemario, Fuego soy apartado y espada puesta lejos , presentado en el Convento de San Francisco, en Granada, el pasado viernes 9, ella desgrana ahora su nueva edad: la madurez. Siempre auténtica, hay poemas a la menopausia, a vislumbres de la muerte, con pasión y compasión a su país y a ella misma, con esa sabiduría y sensualidad de mujer plena que vive la justa medida de lo trascendente y de lo que amerita mejor reírse.
En el trajín del Festival Internacional de Poesía en Granada, del cual es vicepresidenta, conversamos sobre vida y literatura, que para ella transcurren por las mismas vías sanguíneas. La comunicación sucedió sin cámaras en la terraza del hotel La Alhambra.


