Zubielki 1 de Septiembre de 2005
Lecciones de verano
El dolor humano ha llenado las cabeceras de los periódicos y medios durante el reciente verano, dolor globalizado, que desde que llegó la televisión por satélite y la era Internet, se nos antoja cada vez más cercano.
En los días pasados se ha concitado gran sufrimiento a causa del fuego, huracanes, bombas, estallidos, estampidas… Así las cosas, podemos mostrarnos ajenos, podemos blindar nuestro hogar, acorazarnos e intentar que pasen de largo todas las “embestidas”, todas las ventoleras humanas y “naturales”. También podemos armarnos de valor y esperanza y salir al paso de los grandes problemas que nos aquejan y sus causas; podemos trabajar para que el dolor, por lo menos en su actual dimensión, deje de ser.
A partir de las cenizas que ya son, a veces de forma literal, podemos pensar también en reconstruir nuestro mundo, podemos comenzar a reinventar nuestra civilización sobre otras bases diferentes, edificar entre todos una nueva sociedad más considerada con el medio, más humana y fraterna, capaz de disuadir a terroristas y huracanes, a llamaradas y desesperados.
Podemos atrincherarnos, seguir sumidos en el dolor y el desengaño o por el contrario persuadirnos de que no siempre ha de ser así. Al borde de este verano particularmente alterado y convulso, merece la pena recordar que el sufrimiento humano deriva de la trasgresión de las leyes universales, el nombre lo de menos, que bien podemos definir como de concordia y amor. Prédicas catastrofistas a un lado, los hechos nos evidencian que subvertir las leyes de armonía entre los humanos, así como de éste para con la naturaleza, comporta a la postre desorden, desastre, por ende sufrimiento.
Nuestra sociedad, pasada de tantas roscas, urge de un rearme de optimismo o lo que para muchos de nosotros es equivalente, un rearme de confianza en nosotros mismos, un rearme espiritual. Pensar en definitiva que el dolor no es congénito a nuestra condición, sí a nuestras circunstancias de alejamiento de los valores genuinos y supremos de unidad y paz entre nosotros, de respeto sumo por nuestro entorno, principios eternos que fueron y serán.
Más nos vale que cuanto antes lo vuelvan a ser. Poco sabemos de realidades ocultas más allá de nosotros. Apenas nos llegan algunos atisbos de otros mundos y dimensiones donde el dolor calla. Alcanzamos sin embargo a observar que el sufrimiento no es ley universal, sino precisamente consecuencia aquí derivada de la conculcación de esa simple e inmanente ley de respeto, mutua entrega y donación. Esta ley superior está presente en todos los credos y tradiciones y ojalá más pronto que demasiado tarde, la volvamos a considerar y respetar.
Poco sabemos de civilizaciones más excelsas, lo suficiente para cerciorarnos de que pueden ser más allá del cartón piedra o la fácil pantalla; lo suficiente para convencernos de que el “otro mundo posible” puede y debe progresar, lo suficiente para proclamar con toda nuestra fe y humilde fuerza que la instauración en la tierra de la ley universal del amor, traerá una nueva era, una nueva civilización de prosperidad y dicha compartidas.
Subrayémoslo una vez más. No hablamos de amor ñoño o emocional, hablamos de servicio sacrificado, de trabajo serio y constante en pos del bien común, no del individual; hablamos de suplantación del principio de competir por el de cooperar y compartir; hablamos de respeto y cuidado de la tierra y sus reinos; hablamos de dibujar un horizonte colectivo, ya no más unas metas particulares en detrimento del beneficio de la comunidad… Y entonces serán la paz y el gozo globalizados, que tanto anhelamos y merecemos y entonces incluso a “Katrina” se le quitarán las ganas de devastar a su paso, a los violentos y fundamentalistas de sembrar muerte y odio en sus pagos y en urbes lejanas.
Sellemos con compasión y solidaridad real, efectiva, práctica las puertas al dolor de futuros veranos. Ensayemos ya un nuevo mundo, el viejo se desmorona sacudido por los mortales embates del egoísmo y el materialismo, en su más diversa plasmación de conductas e ideologías. Probemos ya unas rectas y armoniosas relaciones basadas en principios eternos y universales. Los viejos valores de la división humana y la devastación del medio, el viejo paradigma de confrontación, nos conducen al desastre, manifestado en sus mil y un ya familiares formas.
Aprendamos sin tanta necesidad de dolor. Trabajemos ya por arenas más blandas y cálidas, por veranos más livianos, sin tan duras lecciones. Recojamos la recompensa de una nueva conciencia tras tantas sacudidas. Gane la humanidad, ensayemos un nuevo Cielo, una nueva Tierra por fin para todos.
Koldo Aldai
Equipo de Portal Dorado
www.portaldorado.com
9.02.2005
Lecciones de Verano
8.26.2005
Recordando a Víctor

"Hoy es un día raro. Se cumplen dos años de la muerte de Víctor. Es raro porque ya me enamoré y me he desenamorado ( o desilusionado, que no es lo mismo pero es igual) , ya he soñado otros sueños...pero aún me hace muchísima falta. Puta! Es que vieras qué duro! Fueron casi quince años de una intimidad tan intensa. Víctor es un nombre rojo como el fuego. Tenía el pecho moreno y amplio, se le hacía un hueco ancho en el medio. Allí me cabía la cabeza perfectamente. Ese era mi hogar. Ahora no sé dónde ponerla por más que me invento coreografías con las almohadas. Y hoy que es “el día” en que según “los que saben” los duelos se acaban: me han pasado cosas fuertes. Y en vez de avanzar, me siento un poquito volviendo atrás."
Julia
carta hoy a un amigo
En la foto: Víctor con nuestro hijo Carlos Luis
8.24.2005
Fotos mias de Puerto Limon
8.20.2005
8.19.2005
La Madre de los Peces con collar de turmalinas*

*Retrato en versión libre de un hermoso cuento de Honduras que me contaron.
Antiguamente se creía que las turmalinas ayudaban a comprenderse a sí misma, a aumentar la confianza personal y la energía psíquica. También se creía que dichas piedras tenían el poder de neutralizar la energía negativa, alejar el llanto y la desdicha y ayudar para la concentración. Las turmalinas también eran útiles para la relajación del cuerpo y del alma, así como para el tratamiento de enfermedades como la ansiedad, el envenenamiento de la sangre, la artritis y los poblemas cardíacos.
Antes de pescar, los pescadores tienen que pedirle permiso. Tiene nueve ojos para verte mejor, nueve tetas para alimentar a sus hijos y dormir a los amantes ,( una no se le ve porque quedó tapada) y nueve colas para perseguirte si la tratás mal.
8.18.2005
Foto triste y poemas nuevos

"Sueño truncado", San José, 2005
HOMBRES DE MAR
Marineros y piratas hoy me pueblan,
pescadores,
hombres de mar
con olor a pescado…
Por ellos limpio los anzuelos y desempolvo las redes,
colecciono artificios y conjuros
y selecciono emprendimientos.
No hay paz en las mañanas
cuando salgo a asomarme al horizonte
En busca de veleros, lanchas, panguitas coquetas…
barcotes hermosos… pesqueros chinos de madera…
Hombres de mar
Con olor a pescado…
AY, MAREA
Ay marea que me marea
Y me deja mareada,
Mojada, verde en algas
Ay marea…
OCUPO
Ocupo una canción urgentemente:
Una voz en mi oído
Un susurro dulce y quedito en la nuca
Un apretón de muslos
De caderas
De espanto!
Ocupo tu música bailando entre mis manos
Ocupo ocuparme de esos muslos calientes,
Ay!
Qué sueño que me ocupa.
¡Qué risa que me nace de nuevo!
Agosto 18 por la mañana, después de soñar muy bonito.
8.16.2005
Mi Regalo del Día de la Madre
Ayer me llevé un gran susto. Carlos Luis,( mi hijo de 13 años ) sufrió un ataque masivo de avispas. Le picaron toda la cabeza en la finca de Maco y Lucía, y como ha sido un poco alérgico nos asustamos. Yo no estaba con él. Cuando eso pasó yo estaba llegando a Chubascos. ( el restaurante en la montaña que tengo con mis hermanos) Me tocaba ir a trabajar.
Maco y Camilo ( mi cuñado y mi hermano) lo llevaron a la Cruz Roja de Turrúcares , donde no tenían ningún medicamento antialérgico ni doctor que lo viera. Los mismos cruzrojistas, asustados ante la hinchazón que presentaba, recomendaron llevárselo inmediatamente para el hospital de Alajuela.
Yo estaba apenas llegando al restaurante cuando me avisaron por teléfono. Lucía ( mi hermana) me llamó. Casi me muero del susto. Sentí que el mundo se venía encima, imaginé lo peor, me asusté muchísimo, porque pequeñito Carlos Luis era muy alérgico.
Salí como loca para Alajuela llorando, manejaba por aquella carretera gritándole a Víctor ( mi esposo, fallecido hace dos años) como loca que por favor me lo cuidara, que no lo dejara sufrir. Lo que más me dolía es que Carlos Luis sufriera. Eso, las que son madres saben lo que significa: ver a un hijo sufrir es lo último que una desea.
Cuando venía por Dulce Nombre, donde nunca me entra el teléfono celular: me entró una llamada: era la voz de Carlos Luis diciéndome: “Mami, no se preocupe, estoy bien”. Yo escuché esa voz como un milagro y le agradecí a Víctor el apoyo que me dio.
Cuando llegué al hospital , allí lo tenían en observación, en emergencias. Maco y Migue estaban con él y mi Daniela,( mi sobrina, que ante la emergencia lo único que hizo fue tirarse al río – por suerte estaban a la par del río- con Charlie a ayudarle a quitarse las avispas sin pensar que a ella también la podían picar,) estaba afuera asustada esperando noticias.
Daniela me dio una lección que nunca olvidaré. Es una muchacha preciosa a quien le estaré eternamente agradecida. Los chiquillos corrieron a pedir ayuda. Cada quien hizo lo que tenía que hacer.
Con Carlos Luis me quedé durante cinco largas horas en el hospital. Le pasaron suero con medicinas antialérgicas, analgésicas y antinflamatorias por una vía intravenosa, allí durmió. Estaba empapado, muerto de frío, yo busqué otra sábana para secarle los pies y la cama y otra para cobijarlo también.
Mientras estaba allí tuve experiencias intensas. A mi alegría de ver a Carlos Luis bien, un poquito hinchado solamente, muy asustado por lo que había pasado ( dice que fue como una ducha de avispas lo que le cayó en la cabeza) se le sumó mi dolor por ver tanta gente sufriendo allí.
Ir a los hospitales es una cosa intensa que te acerca a algo muy profundo.
Varias caras y situaciones no me puedo quitar del corazón ni la cabeza desde ayer, que todo el día he estado volviendo a ver:
El hombre de ojos hermosos, tembloroso, asustado y con alucinaciones que sufría algo provocado por el alcoholismo. Me quedaba enfrente, lo tenían amarrado a la camilla de pies y manos, le habían dado una diazepán que no le hizo efecto. Estaba muerto de miedo, paranoico...sudaba frío. Me le acerqué a ver cómo lo podía ayudar, lo miré con cariño, le acaricié la cabeza. Se me quedó viendo, me dijo “Haydeé”. Le pregunté qué podía hacer por él, me pedía lo acomodara para arriba, yo lo jalaba, luego que para abajo, yo lo jalaba, luego que le subiera la cabecera, lo hacía, luego que lo bajara , y no había manera. Me recordó mucho a Víctor en sus días de pánico cuando no podía dormir después de la primera operación. Mientras yo le ayudaba... ninguna enfermera, asistente ni doctor tomaron en cuenta la situación. El estaba con frío, ya no había sábanas disponibles , y además : orinado, pasó todo el tiempo que yo estuvve allí ( cinco horas) con un jeans orinado. Le dije a una enfermera que por favor le buscara una cobijita. Y me dijo “no hay! en cuanto haya le pongo, muchas gracias!” ( en sus palabras sentí que me dijo : “No se meta en lo que no le incumbe”. ) Me despedí del señor con cariño, le volví a acariciar la cabeza y le expliqué que yo no podía hacer mucho por él , le dije que cerrara los ojos, los cerró, que pensara en algo lindo, no pudo...volvió a abrir los ojos con pánico y me volvió a decir “Haydeé”.
En eso me di cuenta que estaba dejando solo a Carlos Luis y volví con él. Pero desde lejos seguí viendo los ojos negrísimos de ese hombre desesperado, que hoy, durante todo el día se me han venido a la cabeza muchas veces. Mantuve silencio. Me porté bien.
Luego escuchamos unos gritos desesperados. Nadie ponía atención tampoco.
Eran gritos desgarradores. No aguanté y me fui a ver quién era. Era un mudito que desde que yo tengo uso de razón recuerdo andaba siempre por las calles de Alajuela. Debe tener mi misma edad o unos pocos años más. Estaba con mucho dolor de panza, eso me trató de explicar cuando le pregunté qué le pasaba. Por señas entendí que no soportaba el dolor, que estaba desesperado porque lo atendieran y que estaba harto de tener que llenar papeles, que le urgía atención. Le dije que fuera a vomitar, me explicó que no podía. Las enfermeras y los doctores pasaban a nuestro lado ignorándolo. No digo que no hacían nada .Había poco personal, pero ni una mirada, ni una explicación. Nada le ofrecían.
Tuve miedo de pedir ayuda para que no me regañaran de nuevo.
Tampoco a mi me la dieron en cuatro horas. Pero Carlos Luis estaba bien. Podía decírmelo y contaba con mis atenciones, mis besos y mi cariño.
En un momento que hubo dos emergencias mayores, todos los enfermos quedaron sin atención, como por dos horas. En un momento que le fui a preguntar a un enfermero dónde quedaba el baño me habló golpeado “pregúntele a una enfermera”. Osé interrumpirlo en una tarea de oficina que estaba realizando tras el mostrador. Me atreví a decirle “no me hable así” y cuando ya venía con la consabida respuesta “no le estoy hablando mal..., etc, etc” para iniciar una vacía discusión sin sentido...se acercó una acompañante de otro paciente para explicarme dónde estaba el baño.
Volviendo a Miguel. Mudo e indigente. ( pero no tontito ni mucho menos un animalito) tirado en el suelo, retorciéndose del dolor...le dije que se levantara, que no podía estar allí tirado tan feo, lo traje donde había unas sillas, lo senté, interrumpió con sus gritos un sector de gente “decente y callada”. Le puse otra silla para que subiera las piernas, le acaricié la cabeza, se agachó, le acaricié la nuca, me decía a su manera que no aguantaba el dolor, yo no sabía que hacer. Nadie me ayudó, pero él me agradeció el cariño con sus ojos. Nadie me preguntó qué pasaba. Fui a buscar una sabanita, se la puse encima, como para que se sintiera chineado y atendido, le expliqué que había mucha gente, que lo iban a atender en cuanto se pudiera.
Me sentí culpable de dejar a Carlos Luis solito.
Luego a Miguel se lo llevaron, iba gritando del dolor....pero iba contento de que le dieran pelota. Luego, dice Carlos Luis que lo vio pasar con una bata amarilla, sonriendo, y lo saludó. No sé si lo internaron porque tenía algo serio o si se estaba haciendo solo para buscar comida y cama...”Puede ser que tuviera apendicitis” me dijo Carlos Luis, que de chiquito sabe lo que son esos dolores.
¿ Qué quieren que les diga?
Es el Seguro Social, lo que queda de él, es el hospital nuevo, lo que queda de él. Atendieron a Carlos Luis y todo, pero yo sentí la deshumanización tan terrible que hay en nuestros hospitales. La sentí de nuevo. Ya la había vivido en el San Juan de Dios cuando Víctor estuvo casi tres meses internado hace casi tres años y pasamos tanto susto y muchos malos momentos.
En los hospitales se ve lo mejor y lo peor de las personas. Todo se hace más intenso. Lo feo se hace más feo y lo bello se hace más bello.
Algunos hacen su trabajo con cariño, otros y otras están cansados, mucho personal realiza su trabajo de manera burocrática, sin hacer contacto visual o de palabra con los y las pacientes, los doctores siempre andan apurados, las enfermeras siempre tienen algo que hacer, pocas veces hay posibilidad de preguntar algo a alguien y cuando se hace, hay que hacerlo con mucho cuidado para que no le contesten a una una pachotada o te traten como si fueras tontita.
Saliendo de allí, mientras esperábamos la receta de la farmacia, tuve que ir al baño. De uno de los cubículos salió una señora llorando. Imploraba atención. Nos contó a todas las mujeres que estábamos en el baño que acababan de internar a su hermano alcohólico de emergencia, que ella no sabía lo que tenía, que no la habían dejado entrar con él y que estaba muy asustada, que nadie le explicaba nada...se hechó a llorar...se le corría el rímmel mal puesto y se le soltaba la chapa de dientes en la boca, era una mujer relativamente joven, de unos 44 años aproximadamente. Ni recuerdo qué le dije para tranquilazarla, pero la abracé. Ella se abrazó conmigo como si me conociera. Me dijo que su hija la regañaba por estar sufriendo por su hermano, que la hija le decía que no soportaba que llorara ni se preocupara por su hermano, que no debía quererlo, porque era un alcohólico. También me dijo que su papá había muerto hacía seis meses y su mamá hacía tres. Le conté de Víctor, le conté que a mi se me había muerto mi esposo hacía dos años y que esos dolores cuesta mucho enfrentarlos. Seguía llorando, muy afectada. En eso entró la famosa hija: Una chiquilla que lo más que parecía tener eran quince años. Lo primero que hizo fue decirle a su mamá que no soportaba verla llorando “Me enferma verla así” algo así de grosero le dijo. Yo metí la cuchara, le dije que ella tenía derecho a llorar, que eso que ella sentía por su hermano era amor y que sentir amor es un don de Dios, que Dios nos puso las lágrimas y la risa para expresar nuestros sentimientos y que de poderlos expresar su mamá tenía que sentirse orgullosa. La señora me vio a los ojos y me sonrió. Otras señoras me apoyaron y le dijeron hasta “ingrata” a la hija. La muchacha sacó abrazada del baño a la mamá, yo le cogí a la muchacha la mano y le dije : “Quiera mucho a su mamá, ella necesita ahora poder llorar en su hombro, no se lo niegue”. Se lo dije con cariño. Creo que ella me entendió.
Fui a dejar a Carlos Luis al carro. A la salida iban llegando dos perreras con dos presos de la reforma, venían a ser atendidos, esposados, desafiantes. La gente chismorrea y se hace a un lado cuando los ve pasar. A mi se me ocurrió verlos a los ojos y sonreírles. Ambos me sonrieron. ¿ qué nos cuesta una sonrisa?
Dejé a Carlos Luis en el carro y volví a la farmacia a recoger las clorotrimetón que le mandaron para darle seguimiento por cinco días. Allí tuve oportunidad de despedirme de la señora que lloraba desde lejos, diciéndole: “cuídese, mi amor”.
A la vuelta pasamos a Rosti Pollos a comprar algo porque teníamos mucha hambre, nos vinimos para la casa comiendo papas campesinas y tomando té frío. Carlos Luis venía sano, tranquilo, contento. Yo también.
Anoche me acosté a las 8 y media de la noche. No aguanté tanta intensidad, tantas emociones, tanto que viví en un solo día.
Hoy , Día de la Madre, he pasado todo el día en casa recordando al mudito Miguel, al señor alcohólico que temblaba, a las dos señoras diabéticas de las camas más cercanas, a la señora del baño, a los dos presos...he recorrido con el recuerdo al personal de la Cruz Roja que tomaba café en el cajón de una ambulancia....he visto pasar la hiper-eficiencia de los guardas de seguridad ( único personal que en los hospitales nunca falla! ) y he pensado mucho en mi país , en cómo lo estamos dejando ir obnubilados por la resignación,el miedo y la apatía; en mi vida, en lo que soy, en lo que quiero ser y en lo que tengo.
Doy gracias a la vida por mis privilegios, por el amor que recibo, por mi maravilloso hijo que hoy por regalo me ha dicho lo que soy para él con todo el amor del mundo en sus ojos. He tenido mucha migraña, le he escrito a algunas personas, me ha dolido sentir rabia, odio y dolor en algunas personas que quiero mucho y con las que me he comunicado por e-mail y por teléfono...no sé...tenía que contarles esto.
Siento que nos hace falta amor. Nos hace falta amor para estar mejor. A todos y a todas.
Hoy, que es día de la madre y que mi mamá no está conmigo porque murió hace 17 años, ni mi Víctor a quien tanto quiero todavía y que me sigue ayudando cuando lo necesito, y que todos los días de la madre corría a traerme regalos especiales, a despertarme con ramos de rosas y a decirme que me agradecía ser la madre de su hijo Carlos Luis.
Entonces pienso que Víctor me trajo esta vez también un Regalo de Día de la Madre: me lo dio ayer. De muchas maneras. El primer anuncio fueron los hermosos lirios que Irene me mandó. Otro mensaje fue la sonrisa de recibimiento que Yami nos dio cuando llegamos , las palabras de aliento y comprensión de Inti también fueron importantes. El cariño de Maco y de Lucía, el heroísmo de Daniela. La solidaridad de mi abuela Tita, de Migue, de Camilo y de Alejandro. La visita de Dani y de Sebas a la casa por la noche para ver cómo estaba Carlos Luis. La llamada de Nidia....recibí muchísimo ayer, y hoy pude recibir el abrazo amoroso de mi hijo. Las miradas agradecidas de la señora que lloraba, de Miguel el mudo, la manera en que ese hombre me dijo “Haydeé”, como si yo fuera una persona por él querida, el cruce de miradas con los presos, el ejemplo de los cruzrojistas...hasta la sonrisa del muchacho que nos atendió en la ventanilla de Rosti-pollos...
Fue mucho lo que recibí.
Y hoy me estoy dando cuenta.
Julia
7.26.2005
La revista PERFIL publicó algunas de mis fotos de embarazadas y sus testimonios

Y en esas páginas, pusieron esta frase, estoy segura que con buenas intenciones, :
“Una mujer nunca está más plena que cuando está embarazada”
pero... como no estoy de acuerdo con ello, acá pongo un comentario que mandé a varias amigas:
Si alguna desea ver las fotografías y un testimonio que fue excluido: el de Thelma Darkings. Puede buscarlo en : www. elsalondebelleza.com
Julia Ardón aclara:
Agradezco a la revista PERFIL el generoso espacio que me brindó para mostrar las fotos de varias mujeres embarazadas con motivo de su publicación dedicada al día de la madre. Me complace mucho poder compartir con las lectoras de tan prestigioso medio estas imágenes y los testimonios de estas mujeres, que cuentan su paso por el territorio del embarazo y la maternidad con el corazón abierto.
Solo quisiera aclarar que ni el texto introductorio, ni la frase destacada “ Una mujer nunca está más plena que cuando está embarazada” son de mi autoría, sino de la redacción de la revista. Yo no tuve conocimiento de que se iba a agregar esa frase a la colección de fotos.
Expreso la anterior en virtud de que no estoy para nada de acuerdo la concepción que se desprende de esa frase , que estoy segura, porque conozco la trayectoria de las editoras, no correponde a más que a ligereza. Pero la verdad me dolió un poco verla junto a mi trabajo, que por tantos años ha sido tan importante para mi. No creo justo decir algo así. He luchado durante gran parte de mi vida contra mitos , estereotipos y generalizaciones. Creo que ellos nos han hecho mucho daño. A las mujeres, a los hombres y a toda la humanidad.
Pensé, cuando la leí, en las mujeres que luchan por lograr quedar embarazadas y no lo logran, pensé en las que no pueden acceder a métodos de concepción asistida porque acá se prohibieron , pensé en las que han tenido que interrumpir su embarazo por una u otra razón, pensé en las humildes mujeres que descuentan penas en las cárceles de tantos países porque no pudieron hacerse esa interrupción en una clínica higiénica, discreta y privada por no tener los medios económicos para pagar, como si lo han tenido muchas mujeres que conozco , quiero y respeto, y a quienes nunca me he atrevido ni me atreveré a juzgar. Además: pensé en las que por decisión personal no quieren ser madres y no por eso son menos plenas, como tampoco lo son, las lesbianas que no desean relacionarse sexualmente con un hombre y por ello están lejos de poder ser madres. Pensé además, en las madres maravillosas que crian con amor y entrega total a hijos adoptados. Pensé también en mi querida Daniela, que era parte hasta hace pocos días de la colección de embarazadas de El Salón de Belleza y perdió a sus gemelitas el pasado 12 de julio y no sabemos si podrá volver a estar embarazada, aunque sé lo desea con todo su corazón. Pensé incluso en las monjas católicas que por elección u obligación practican el celibato. ! Son tantas las que no tienen hijos! Todas ellas no son menos plenas que las que hemos estado embarazadas o hemos parido. Somos todas distintas y todas merecemos respeto y cariño.
Considero por lo anterior que la frase es excluyente, y nada más ajeno a mis deseos que confundir a las lectoras con algo así.
Aprovecho para reiterar mi invitación a ver la colección completa de retratos y testimonios que expongo en el sitio de internet: www.elsalondebelleza.com, donde también aparece Thelma Darkings, una mujer admirable, que también tiene una foto muy linda junto al relato de sus embarazos y de lo que para ella significa la maternidad , que no sé por qué razón no fue publicado en PERFIL en esta ocasión. También está mi querida amiga Carmen Montero, que fue quien tuvo la idea de invitarme a compartir el trabajo a través de las páginas de la revista. En ese sitio, y bajo el título de "Bellas Esperando" aparecen nueve hermosas mujeres junto a quienes he querido celebrar la dicha de ser madres, de estar embarazadas y ver crecer a nuestros hijos, pero no por eso, y bajo ninguna circunstancia, considerarnos ni superiores, ni más plenas, ni más realizadas ni nada mejor ni peor que ninguna otra mujer.
Honestamente.
Julia Ardón
fotógrafa.
7.20.2005
"Malas" de Carmen Alborch, un libro que recomiendo.

"Nos queremos, nos envidiamos, nos compadecemos, nos prestamos a la confidencia, nos apoyamos, competimos, nos divertimos y aprendemos juntas" Escribe Carmen Alborch en la introducción de esta obra ( española, ex-Ministra de Cultura y hoy diputada por el PSOE)
Frases que he subrayado:
"Más vale asumir nuestras mezquindades y exponerlas que ignorarlas"
"En la actualidad, el bombardeo de modelos de mujer físicamente perfecta es brutal. Muchas mujeres tienen ese modelo sumamente interiorizado y el físico obsesiona sus vidas (...) más que ser la buena, la inteligente o la divertida, deber ser la bella, la diosa"
"las dudas que la mujer tiene sobre su propia valía la hacen desconfiar también de la valía de ls demás. Esto es lo que en gran medida mina las relaciones femeninas y da pie a los enfrentamientos. Conviene no olvidar la importancia de esta devaluación"
"La calidad de las relaciones será mayor cuanto mayor sea la autonomía, que implica asumir responsabilidaes, evitar las dependencias"
"Estamos más dispuestas a ayudar en la debilidad que a apoyar en la fortaleza, seguramente porque en la debilidad nos reconocemos-la ya aludida falta de autoestima- y en cambio dudamos de nuestra capacidad para emular a la mujer que destaca"
"el verdadero sentido de la palabra "comadre" es el de la amistad"
"El feminismo es también el conjunto de acciones a contracorriente, de rebeldías y afirmaciones que tantas mujeres llevan a cabo sin tener conciencia de ser feministas"
Santillana, Ediciones Generales
Colección punto de lectura
2002
El libro lo compré en la Librería Internacional, y ya anda conmigo en el bolso desde hace como 3 meses, lo leo, lo releo, lo subrayo, lo dejo y lo vuelvo a coger.
Está lleno de interesantes comentarios y sabias conclusiones.
http://www.mujereshoy.com/secciones/3227.shtml
Vivir Sin Prejuicios

“Las ideas que te has formado acerca de los demás están fraccionando tu propia mente. Nadie es estatua para que puedas evaluarlos,"Esta es una característica de tal o cual persona".
¡No!
Todo el mundo está cambiando, cada mente es una corriente.
Y la mente de cada quien está cambiando y moviéndose cada segundo. “
Sri Sri Ravi Shankar
7.18.2005
7.17.2005
No todo es dolor
A pesar de todo creo que hay más que dolor en un duelo
Existe por ejemplo el coraje de llegar donde nunca llegaste.
Y en el acto de dejar atrás hay algo de salir al encuentro.
Y cada adiós oculta silencioso un bienvenido.
La existencia es tan sólo una mezcla extraña
de finales y principios .
Y las despedidas mucho más un tema de la vida que la muerte.
Y lo creo porque otros que vivieron lo contaron
Porque otros que sufrieron primero crecieron después del dolor.
Es por eso que se que no estoy sola,
que avanzo día y noche acompañada.
Que hay otros que dejando su marca en el camino
encontraron mas tarde....caminando,
el sentido verdadero de haberlo recorrido.
Marta Bujó
( lo que son las cosas, este texto yo lo leí en el funeral de mi esposo Víctor, está en un libro llamado "El Camino de las Lágrimas" de Jorge Bucay, que me ayudó mucho a entender por lo que estaba pasando, el duelo que iniciamos cuando él se enfermó, cuando intentábamos hacer todo lo que podíamos para que se recuperara, cuando entendidmos que ya no podíamos hacer nada más que despedirnos, cuando nos despedimos...luego de la partida, y aún hasta hoy, cuando pese a los dos años transcurridos su presencia permanece de tantas maneras y a veces duele la ausencia...sobre todo cuando hay algo hermoso, intenso o triste que compartir...luego le di el mismo libro a una amiga que llegó a pedirme le contara nuestra experiencias porque a su madre le diagnosticaron un cáncer un poco difícil-la señora está muy bien, llena de vida y entusiasmo, por suerte- y ahora esta amiga me devuelve estas palabras cuando le cuento de la ilusión truncada de las casi-nietitas Luciana e Isabela, que vinieron por unas horitas a decirnos que la vida existe y se nos fueron tan rápido...y esto...esto que siempre nos cuesta tanto entender...)
Gracias V.
7.14.2005
Elisabeth Kübler Ross
"Siempre me preguntan cómo es la muerte. Contesto que es maravillosa. Es lo más fácil que vamos a hacer jamás. La vida es ardua. La vida es lucha. La vida es como ir a la escuela. Recibimos muchas lecciones. Cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones. Cuando se aprende la lección, el dolor desaparece"
De "La Rueda de la Vida"
Su auto-biografía.
Yo la leí en un momento muy especial de mi vida y me ayudó muchísimo a entender las lecciones que tenía que aprender en ese momento. Desde entonces no he dejado de aprender.
7.09.2005
Recomiendo este libro

Nunca había leído una obra de Deepak Chopra completa, pero este libro me ha encantado, aunque está escrito para los lectores gringos,me parece muy buena e interesante su propuesta.
Viene recomendado por Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz 1984, arzobispo emérito de Ciudad del Cabo. De él nos dice " Deepak Chopra concibe un mundo en el que podemos ser instrumentos de paz en lugar de ser instrumentos para la guerra. "La Paz es el Camino" ofrece herramientas prácticas para ayudarnos a reconocer que todos somos importantes para las demás personas. En la tradición africana del "Ubuntu", decimos que somos "personas a través de las demás personas". Los ejercicios diarios propuestos en este libro señalan al lector un camino para ser más plenamente humano y para comprometerse activamente como hacedor de paz en el hogar y la comunidad."
De él yo extraje anoche, leyéndolo, antes de dormir lo siguiente:
"En cualquier etapa de la evolución personal se ve la realidad como uno mismo es"
" ...cuando es utilizada para evitar la confrontación de una persona consigo misma, la religión ha muerto"
"Los puntos de vista que predominan en nuestra comprensión actual de la naturaleza, han hecho irrelevante la religión"
"Dios no es una persona. No podemos leer su mente. La esencia de Dios es la conciencia. La concientización puede usarse a favor de la violencia o de la paz; la decisión es nuestra. Cuando se expande, la conciencia humana escoge la no-violencia que es compatible con el amor"
Julia
Domingo 9 de julio.
7.06.2005
Un foto vieja

“Esto es amor
quién lo probó,
lo sabe”
Lope de Vega
Fotos viejas
Pedazos de ayer que me regalan
las mismas risas y miradas
el mismo y asombroso sentimiento
la misma luz, verdes olores y transpiraciones.
Imágenes donde las sombras dibujan el recuerdo
y se entrometen insistiendo a empujones
a decirte que fue cierto.
Soldadas del ejército del alma,
hormigas, frutas, territorios,
piedras para tropezar de nuevo,
para despertar de nuevo,
para ser de nuevo los mismos:
aunque sea solo un instante:
aquellos que se fueron.
Amor de mis amores
el más descalzo,
el más desnudo,
el más llorado.
¿Quién vivió para sentirlo
y veinte años después desempolvarlo?
“Esto es amor
Quién lo probó
Lo sabe.”
Danza de Costa Rica en un libro
Una obra muy interesante de Marta Avila, con una foto mía en la portada.
http://www.clubdelibros.com/repomartaavila.htm
7.02.2005
Poemas leídos en la Feria del Libro.
En la Feria del Libro recién pasada, participé como invitada por la Asociación Costarricense de Escritoras, en una lectura de poesía en homenaje a doña Alicia Albertazzi, una mujer extraordinaria y excelente escritora.
Acá los dos poemas que leí ( iba muerta del susto, porque nunca lo había hecho en público, pero gracias a los compañeros y compañeras que me acompañaron y a la atención y calidez del público, luego me sentí tranquila)
Por suerte dentro del público estaba mi hijo Carlos Luis, que siempre me apoya en todo lo que hago, y es muy solidario y amoroso.
“…darte arte”
Alejandro Sanz
Al verte me desato toda.
Crezco, me enfurezco,
me ruborizo.
No encuentro dónde acomodarme,
Parezco gallina, gata, leona, perra,
paloma,culebra,
es un desasociego, una cosa tremenda
de animala hembra y encerrada.
Es que es el encierro no tenerte,
es la jaula, las manos mudas, secas las alas,
que te me escapés a cada instante
que no pueda hacer nada para tocarte,
Solo tocarte…
Solo, solo, que no estés más solo,
solo besarte…
solo beberte despacito y a sorbos,
comerte,morderte, degustarte
envenenarte…poseerte.
Anidarte…acunarte, amamantarte.
Sudarte, despeinarte…
Escalarte….darte, darte…
“darte arte” canta Alejandro
y se desgarra el pecho
para que se le asome el corazón partío.
El encierro
de no tenerte, en fin,
me animala
me duele, me enfurece…
me llora, desespera…me llueve
me desata
al verte.
Esponjada
Esponjada entre los dedos
Esponjada
Esponjada entre las piernas
Esponjada
Esponjada entre los labios
Esponjada
Humedecida
Con los brazos abiertos
Con los ojos abiertos
Con las manos abiertas
Las aguas abiertas
Las olas abiertas
Los peces nadándome abiertos por dentro
Esponjados
Todos rosados,
Aguas y enaguas esponjadas
Humedecidas
Bendecidas
Enamoradas
Enceladas
Embravecidas
Furiosas
Colocadas
Esponjada
Vivo esponjada
Desde que te vi otra vez.
6.27.2005
De Vandana Shiva, sobre la pobreza. Excelente!
Hacer que la pobreza sea historia,
y la Historia de la Pobreza
Cómo poner fin a la pobreza
Por Vandana Shiva
Título original: How To End Poverty: Making Poverty History And The History Of Poverty Origen: ZNet; Miércoles 11 de Mayo, 2005
Traducido por Marga Vidal y revisado por Lucio Salas Oroño,
Publicado en La Jornada, de México
El artículo principal del 14 de marzo de 2005 del Time Magazine estaba
dedicado a "Cómo acabar con la Pobreza". Se basaba en un ensayo de Jeffrey
Sachs, "The End of Poverty", de su libro del mismo título. Las fotos que
acompañan el ensayo retratan a chicos sin hogar, recogedores de basura en
vertederos, heroinómanos. Son imágenes de gentes de usar y tirar, gentes
cuyas vidas, recursos y medios de vida les han sido arrancados a través de
procesos de exclusión brutales e injustos, que generan pobreza para la
mayoría y prosperidad para unos pocos.
La basura es el derroche de una sociedad de usar y tirar - las sociedades
ecológicas nunca han tenido basura. Los chicos sin hogar son consecuencia
del empobrecimiento de las comunidades y familias que han perdido sus
recursos y medios de vida. Son imágenes de la perversión y las
externalidades de un modelo de crecimiento insostenible, injusto y falto de
toda equidad. En mi escrito "Staying Alive" yo me había referido a un libro
titulado "Poverty: the Wealth of the People" (la Pobreza: Bienestar de la
Gente), en el que un escritor africano traza una distinción entre la pobreza
como subsistencia, y la miseria como carencia. Es útil separar un concepto
cultural de una vida simple y sostenible entendida como pobreza, de la
experiencia material de la pobreza como resultado del desposeimiento y la
carencia.
La pobreza percibida como tal desde una perspectiva cultural no necesita ser
una pobreza material real: las economías de subsistencia que satisfacen las
necesidades básicas mediante el autoaprovisionamiento no son pobres en el
sentido carencial del término. Sin embargo, la ideología del desarrollo las
declara pobres por no participar de forma predominante en la economía de
mercado, y por no consumir bienes producidos en el mercado mundial y
distribuidos por él, incluso aunque puedan estar satisfaciendo las mismas
necesidades mediante mecanismos de autoaprovisionamiento. Se percibe a la
gente como pobre si comen mijo (cultivado por las mujeres) en lugar de la
comida basura procesada que es producida y distribuida de forma mercantil
por los agronegocios globales. Se les ve como pobres si viven en viviendas
hechas por ellos mismos a partir de materiales ecológicos como el bambú y el
barro en lugar de hacerlo en casas de cemento. Se les ve como pobres si
llevan ropa hecha a mano a partir de fibras naturales en lugar de
sintéticas.
La subsistencia percibida culturalmente como pobreza no implica
necesariamente una baja calidad de vida física. Por el contrario, porque las
economías de subsistencia contribuyen al crecimiento de la economía de la
naturaleza y de la economía social, aseguran una elevada calidad de vida en
términos de alimentos y agua, sostenibilidad de los medios de vida, y una
robusta identidad y significado social y cultural. Por otro lado, la pobreza
de 1 billón de personas hambrientas y de 1 billón de personas
deficientemente alimentadas, víctimas de la obesidad, adolece tanto de
pobreza material como cultural. Un sistema que crea la negación y la
enfermedad, mientras acumula trillones de dólares de megabeneficios para los
agronegocios, es un sistema diseñado para crear la pobreza para la gente. La
pobreza es un estado final, no un estado inicial de un paradigma económico,
el cual destruye los sistemas ecológicos y sociales que mantienen la vida,
la salud y la sostenibilidad del planeta y de la gente. Y la pobreza económica
es sólo una de las formas de la pobreza.
La pobreza cultural, la pobreza social, la pobreza ética, la pobreza ecológica,
la pobreza espiritual son otras formas de pobreza con mayor prevalencia
en el así denominado rico Norte, que en el Sur, denominado pobre.
Y estas otras pobrezas no se pueden borrar con dólares.
Necesitan compasión y justicia, cuidados y formas de compartir.
Poner fin a la pobreza requiere conocer los mecanismos por los cuales se
crea. De todos modos, Jeffrey Sachs considera la pobreza como el pecado
original, cuando declara: "Hace unas pocas generaciones, casi todo el mundo
era pobre. La Revolución Industrial creó nuevos ricos, pero gran parte del
mundo fue dejada atrás". Ésta es una historia de la pobreza completamente
falsa, y no debe ser la base para una historia de la pobreza. Jeffrey Sachs
lo ha entendido mal. Los pobres no son los que quedaron atrás, sino los que
son empujados hacia afuera y excluidos del acceso a su propia riqueza y sus
propios recursos.
Los "pobres no son pobres por ser vagos o porque sus gobiernos sean
corruptos". Son pobres porque otros se han apropiado de su riqueza,
destruyendo su capacidad para crearla. Las riquezas acumuladas por Europa se
basaron en las riquezas arrebatadas a Asia, África y Latinoamérica. Sin la
destrucción de la rica industria textil de la India, sin la aparición del
comercio de especias, sin el genocidio de las tribus indígenas americanas,
sin la esclavitud africana, la revolución industrial no habría creado nuevas
riquezas para Europa o los Estados Unidos. Fue la violenta absorción de los
recursos del Tercer Mundo y de los mercados del Tercer Mundo lo que creó la
riqueza en el Norte - pero simultáneamente creó la pobreza en el Sur.
Dos mitos económicos facilitan el separar dos procesos ligados íntimamente:
el crecimiento de la opulencia y el crecimiento de la pobreza. En primer
lugar, se ve el crecimiento sólo como crecimiento del capital. Lo que se
deja de percibir es la destrucción de la naturaleza y de la economía de
subsistencia de la gente que crea este crecimiento. Las dos "externalidades"
del crecimiento creadas simultáneamente - la destrucción medioambiental y la
creación de la pobreza -son vinculadas luego de forma incidental,
no a los procesos de crecimiento, sino entre sí.
Se afirma que la pobreza crea destrucción medioambiental. Y
se ofrece la enfermedad como remedio: el crecimiento resolverá los problemas
de la pobreza y la crisis medioambiental, a los que inicialmente dio lugar.
Éste es el primer mensaje del análisis de Jeffrey Sachs.
El segundo mito que separa la opulencia de la pobreza es suponer que si
produces lo que consumes es que no produces. Ésta es la base en que se
trazan los límites de la producción para las contabilidades nacionales que
miden el crecimiento económico. Ambos mitos contribuyen a la mistificación
del crecimiento y del consumismo, pero también ocultan los procesos reales
que crean la pobreza. En primer lugar, la economía de mercado dominada por
el capital no es la única economía; no obstante, el desarrollo se ha basado
en el crecimiento de la economía de mercado. Los costes invisibles del
desarrollo han sido la destrucción de otras dos economías: la de los
procesos de la naturaleza y la de la supervivencia de la gente. Ignorar o
descuidar estas dos economías vitales es la razón por la cual el desarrollo
ha planteado una amenaza de destrucción ecológica y una amenaza a la
supervivencia humana, habiendo permanecido ambas, sin embargo, como "ocultas
externalidades negativas" del proceso de desarrollo.
En lugar de verse como resultados de la exclusión, se presentan como
"dejados atrás". En lugar de verse como los que sufren la peor carga de un
crecimiento injusto bajo la forma de pobreza, se les presenta erróneamente
como aquellos que no han sido tocados por el crecimiento. Esta falsa
separación entre los procesos que crean la opulencia y los que crean la
pobreza se encuentran en el corazón del análisis de Jeffrey Sachs. Por eso
sus recetas agravarán y profundizarán la pobreza en lugar de ponerle fin.
El comercio y el intercambio de bienes y servicios siempre han existido en
las sociedades humanas, pero estaban sujetos a las economías de la
naturaleza y de la gente. La elevación del dominio del mercado y del capital
creado por el hombre a la posición de principios organizadores supremos ha
llevado a descuidar y destruir los otros dos principios organizadores - la
ecología y la supervivencia - que mantienen y sostienen la vida en la naturaleza y en la sociedad.
Las economías y conceptos del desarrollo modernos apenas cubren una ínfima
parte de la historia de la interacción humana con la naturaleza. Durante
siglos los principios de la sostenibilidad han proporcionado a las
sociedades humanas la base material para sobrevivir, obteniendo sus medios
de vida directamente de la naturaleza a través de mecanismos de
autoaprovisionamiento. Se han respetado los límites de la naturaleza y éstos
han marcado los límites del consumo humano. En la mayoría de los países del
Sur, gran cantidad de personas continúan obteniendo su sustento en la
economía de supervivencia que permanece invisible al desarrollo orientado hacia el mercado.
Todas las personas en todas las sociedades dependen de la economía de la
naturaleza para su supervivencia. Cuando el principio organizador de la
relación entre la sociedad y la naturaleza es la sostenibilidad, la
naturaleza se ofrece como propiedad común. Se convierte en un recurso cuando
los beneficios y la acumulación se vuelven principios organizadores y dictan
imperativamente la explotación de los recursos para el mercado.
Sin agua limpia, suelos fértiles y cosechas y diversidad genética botánica,
la supervivencia humana no es posible. Esta propiedad común ha sido
destruida por el desarrollo económico, dando lugar a la creación de una
nueva contradicción entre la economía de los procesos naturales y la
economía de supervivencia, porque la gente privada de sus tierras y medios
de supervivencia tradicionales por parte del desarrollo es obligada a
sobrevivir en una naturaleza cada vez más degradada.
La gente no muere por falta de ingresos. La gente muere por falta de acceso
a los recursos. También aquí se equivoca Jeffrey Sachs cuando dice: "En un
mundo de abundancias, mil millones de personas son tan pobres que sus vidas
están en peligro." Los indígenas en la Amazonía, las comunidades montañesas
en el Himalaya, los campesinos cuyas tierras no han sido expropiadas y cuyas
aguas y biodiversidad no ha sido destruida por la deuda para crear una
agricultura industrial poseen riqueza ecológica, incluso aunque no ganen un
dólar al día.Por otra parte, incluso con cinco dólares al día la gente es
pobre si tiene que comprar los productos más básicos a precios elevados. Los
campesinos indios convertidos en pobres y empujados hacia la deuda durante
las pasadas décadas para crear mercados para las costosas semillas y
productos agroquímicos a través de la globalización económica están poniendo
fin a sus vidas por millares.
Cuando se patentan las semillas y los campesinos han de pagar un trillón de
dólares US en concepto de royalties, su pobreza aumenta en un trillón de
dólares USdólares US. Las patentes médicas aumentan los costes de los
medicamentos para el SIDA de 200 $ US a 20.000 $ US, y los medicamentos para
el cáncer de 2.400 $ US a 36.000 $ US para un año de tratamiento. Cuando se
privatiza el agua y las corporaciones mundiales ganan un trillón de dólares
US por convertir el agua en un bien negociable, los pobres aumentan su
pobreza en 1 trillón de dólares US.
Los movimientos contra la globalización económica y el maldesarrollo son
movimientos para poner fin a la pobreza poniendo fin a las exclusiones, a
las injusticias y a la insostenibilidad ecológica, raíces de la pobreza.
Los 50.000 millones de dólares US de "ayuda" del Norte al Sur son una décima
parte de los 500.000 millones de dólares US que fluyen del Sur al Norte en
concepto de pago de intereses y otros mecanismos injustos de la economía
global impuestos por el Banco Mundial y el FMI. Con la privatización de los
servicios esenciales y la globalización injusta impuesta a través de la OMC
se convierte a los pobres en más pobres.
Los campesinos indios están perdiendo anualmente 26.000 millones de dólares
US por la caída de los precios agrícolas debidos al dumping y a la
liberalización del comercio, aresultas de una globalización injusta, que
está haciendo que las empresas se hagan cargo de la comida y del agua. Más
de 5 billones de dólares US van a ser transferidos por la gente pobre a los
países ricos, sólo por la comida y el agua. Los pobres están financiando a
los ricos. Si nos tomáramos en serio lo de poner fin a la pobreza, tendríamos que poner fin seriamente a los sistemas injustos y violentos que para crear riqueza crean pobreza robando a los pobres sus recursos, medios de vida e ingresos.
Jeffrey Sachs pasa por alto deliberadamente estos actos de "tomar" y sólo
habla de "dar", lo que significa un mero 0,1% de lo que "toma" el Norte.
Poner fin a la pobreza es más una cuestión de tomar menos que de añadir una
cantidad insignificante a lo que se da. Para convertir la pobreza en
historia se necesita primeramente elaborar una historia real de la pobreza.
Y Sachs lo ha entendido rematadamente mal.




