¡El blog de Julia se pasó de casa!

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8.02.2008

Hannes


No había querido comentar nada sobre Hannes y su llegada a nuestra vida hasta que se asentaran las emociones de los primeros días.

Lo cierto es que tengo "un hijo" nuevo en casa de quince años. Vino desde Berlín. Estará con nosotros hasta diciembre. Va a clases al Colegio Humboltd.

La casa no es la misma. Los chiquillos ya son dos y bajan , suben, vienen, van, abren la refri, encienden la tela, salen y entran. Se siente más movimiento.

He vivido sola con Carlos Luis desde que Yamileth se fue a Nicaragua en agosto pasado. A partir de ahí no habíamos tenido nadie en casa para cenar por las noches, ni al desayuno, ni con quien compartir las cosas cotidianas.

Hannes llegó por cosas curiosas del destino. Unos amigos de Nicaragua están hospedando a su novia en Managua. La madre de la chiquilla me contactó a mi a solicitud de esta pareja pidiéndome ayuda para buscarle a Hannes una casa en San José. Comencé con la tarea y no tuve suerte. Hay prejuicios: ¿ hospedar por seis meses a un adolescente de Berlín desconocido? ¿ meterlo en la casa sin más referencia que una señora que por skype me dice que es buena gente?

En medio de esa tarea un día me dije...¿ por qué no aquí? La casa es pequeña pero el corazón es grande, como dice un rotulillo que mis papás habían traído de Chile. Lo hablé con Carlos Luis y tomamos la decisión. Nos aventuramos.

No lo buscamos. Solo llegó.
Dicen que cuando te toca, ni aunque te quites, y cuando no te toca aunque te pongas. Nada hay más cierto.

En otro blog, ante un comentario mío me decían que las cosas no se pueden simplificar tanto.
Yo cada vez, honestamente, veo todo más simple, más sencillo y más maravillosamente misterioso. Tanto que ni me pregunto por qué ocurre nada.
Recibo lo que ocurre y lo acepto.
Trato de no luchar contra fuerzas que siento se mueven en un sentido tan poderoso y ante las que me siento pequeña e intrascendente.
Así ocurrió con este chico.


Cuando por el skype comencé a conocer a su madre me enteré: es fotógrafa, se llama Julia y tiene 45 años. Hannes nació como Carlos Luis mi hijo; en febrero, le gusta la misma música, cantan juntos, se llevan bien, son tranquilos...están totalmente aclimatados el uno al otro, comparten el cuarto, el closet, la compu...y todo ha fluido en estos primeros quince días con una armonía sorprendente.

La semana pasada estábamos en el super y me compré un desodorante ( nivea clear) y Hannes se puso a reír diciéndome "el mismo que usa mi mamá, exactamente el mismo"

Es simpático porque ya hasta estamos imaginándonos ( las dos Julias) hacer algún trabajo juntas en el futuro. Tengo ganas de ir a Berlín en diciembre, cuando Hannes regrese, ir a dejarlo allá con Carlos Luis. Ojalá alcance "la cobija"....veremos...

Por ahora entonces la casa está "adornada" por unos nuevos ojos azules que todo lo miran con atención y asombro. Es Hannes muy dulce y simpático. Un rubio divino y altísimo para su edad. Llevadero, inteligente, maduro...y super avenido. Con decirles que desde el mismo día que llegó probó el mamón chino y el mango sele...es totalmente abierto a nuevas experiencias, interesado en todo...lector además. Venía leyendo "El amor en los tiempos del cólera", en alemán, por supuesto.

Antenoche nos sentamos a ver una película preciosa "Across The Universe" con música de los Beatles. Los tres en pijama en la sala. Nos emocionamos y nos reímos por las mismas cosas, y aunque ellos no lloraron a moco tendido como yo cuando "Hey Jude", igual casi aplauden al final.

Estoy super contenta con al experiencia.

Sé que nos está enriqueciendo mucho y convirtiéndonos en mejores personas.
Carlos Luis aprenderá a compartir ( aunque de manera sorprendente nunca le ha costado, pese a ser hijo único) y ya se destaca como "guía turístico" y hermano mayor.

Ha sido hasta ahora todo muy bonito. Muy tranquilo. Cero estrés. Todo se ha acomodado fácilmente.

Nunca me había sentido cerca de nada de Alemania, veía aquello extraño y lejano...hoy me interesa más ese país, su gente, los recovecos de su historia, en lo que se ha convertido, los extraordinarios procesos culturales que ha vivido...y tengo un chiquillo que me enseña todos los días que la humanidad es una, que somos en todas partes muy parecidos y que se puede compartir aunque no se hable el mismo idioma.

Mi apertura con respecto a esta posibilidad de recibir un estudiante de intercambio tiene historia: a mi mamá le encantaba hacerlo. Así conocimos a Cari, una amiga que perdimos en el tiempo y el espacio pero que quedó para siempre en nuestros corazones ( gringa hija de padre mexicano y madre cubana que vino a Costa Rica a re-encontrarse con sus raíces latinas y su verdadera vocación de artista ) , luego mi hermana y mi cuñado hospedaron a Michelle Kokiri, una morenita maorí rematada de Nueva Zelanda que si les hizo sudar cangrejos con sus ideas de invitar a todos los vendedores de artesanía de la plaza de la cultura a hacer fiestas en la casa de ellos ( sin pedir permiso), con una cuentas de teléfono astronómicas, borracheras colectivas...no tienen idea...unas locuras...y luego Hanna, una danesa enorme y rubia de ojos azules que tuvo la mala suerte de llegar a casa solo tres días antes de que mi mamá muriera de sopresa. La pobre quedó huérfanita y en medio de aquella trifulca....tenía como 17. Eso fue hace 20 años. Hoy he estado pensando mucho en ella...la recuerdo leyendo Out of Africa de Issak Denisen en su lengua nativa.

En mi familia esto de las nacionalidades diversas no ha sido nunca conflicto . De hecho tengo tres hermosas sobrinitas suizas centroamericanas ( su madre es suiza, la esposa de mi hermano) y en los cumpleaños ya hemos repetido la cancioncilla de "cumpleaños felíz" en suizo-alemán...

Estoy felíz de tener a Hannes en mi casa y de emprender esta aventura con Carlos Luis. El chiquillo nos entretiene mucho y ha llenado de luz y entusiasmo los días. Además medio practico inglés y de paso aprendo un poco de alemán.

¿ No está mal? ¿ verdad?

Les animo a vivir la experiencia.

En la foto Hannes ( de sombrero) con Carlos Luis y Sergio, su amigo tico ( que por cierto, está estrenando blog y escribe precioso!!) , un día de estos en Multiplaza del Este, en San José.


Julia

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues te digo Hannes tiene un ángel guardián, le escogió a una persona maravillosa en San José, suertudo ese chico, ya que se por lo que leo y escribes, que eresuna maravillosa mujer.

Así que Hannes aproveche a Julia y familia, que eso no les toca a todos, por cierto, todos los días. Y en qué idioma se comunican ¿en alemán? O ingles.
Por las dudas acá te envió un excelente traductor, al rato te sirve: http://translate.google.com/translate_t
Saludos

Julia Ardón dijo...

Gracias, Roy....realmente estamos en el límite entre Alajuela y Heredia..jajajja

Cuando Belén ya es Ribera y San Rafael se baña en el Ojo de Agua...jajjaja

Gracias, muy bonito lo que decís.

Vieras que hablamos en inglés y en español.

Yo hablo inglés de Alajuela, Hannes inglés de Berlín...pero ahí nos la jugamos con el super traductor Carlos Luis que nos entiende a los dos.

jajajja

María dijo...

Me recuerda la llegada a una de mis mejores amigas. Ella de Temuco, Chile llegaba a la Ciudad de México... llevaba tres días sin probar comida porque aunque tenía dinero y casa se sentía con un miedo terrible. Me acerque porque la vi en mi clase de Periodismo y Literatura, pensaba irse esa misma semana de regreso y dejar la beca; y desde ese día me cambio la vida. Algunas cosas mías, buenas, y manías las aprendí con ella...
Compartimos seis meses y luego seguimos compartiendo a distancia.

Y me gusta mucho cuando hace de las cosas sencillas, algo maravilloso.

Un beso para los tres inquilinos de la casa con corazón grande.

Melissa Soro dijo...

Que suerte la de Hannes!
Y Julia, yo uso ese mismo desodorante..jajaja..
bueno, quedan invitados los 3 a San Carlos!!!
=)

Anónimo dijo...

Bienvenido Hannes y pues ya tienes a quien adular con tus cosas del corazon y pues disfrutalo, abrazos y buen fin de semana

NuBadi dijo...

Yo siempre he creído que los intercambios de jóvenes le cambian a una la vida, me la cambiaron cuando me fui de intercambio, se la cambio a mi familia cuando vino Trygve, y ha seguido cambiandonola a lo largo del camino.

Que lindo Hannes, definitivamente llegó a tu vida porque tenía llegar.


Mirá, por acá en San Ramón conozco un lugar bellísimo para ir a pescar truchas y comer barato, si se animan avisanos

Un abrazo grande y que rico leerte

Naty dijo...

Jaja, q bonito. A ver cuándo me invitás a conocerlo :)

Unknown dijo...

Muchos saludos y besos a la familia multicultural y trilingüe!!!

Cristina VR dijo...

Ay! No había leído esta entrada, pero qué linda Julia!!! Me encanta todo lo que dice, sin duda debe de ser una gran experiencia hospedar a alguien de otro país. Yo siempre he querido, por curiosa que soy... Pero, a mis papás no les hace mucha gracia, como siempre pasan trabajando... En fin, ojalá que todo salga bien y que sigan así de felices.

Saludos! :D

José Pablo dijo...

los intercambios es una de las experiencias que más he disfrutado en la vida.
una japonesa.
un neo zelandez.

*uno aprende mucho.
*se comparte mucho.
*y se enseña de lo poco que se sabe.

saludos. :D