¡El blog de Julia se pasó de casa!

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9.30.2006

Quien tira caca....

...termina - y justamente- pringado ( o pringada!!) . Y yo no he sido la excepción.

Esta semana la vida me ha dado una de las más duras lecciones. Cometí un error y estoy pagando las consecuencias. Ha sido duro. Muy duro. Pero aquí estoy tratando de enfrentarlo.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

podemos saber de tu error??

Julia Ardón dijo...

Ya varia gente lo supo...demasiada! y más que un error fue una gran cag...que termina como hada sin H.

Anónimo dijo...

Un sabio llamado Carlos Perciavalle dijo "Yo trato de que juntos nos ríamos y nos demos cuenta de que no se puede tomar todo al pie de la letra."

Anónimo dijo...

Te voy a decir: Julia, yo, que sí se lo que pasó, un lugar común pero muy atinente: Nadie es perfecto. No sos perfecta. Tranquila. Todo está bien. Ya pasará.

¿ por qué el mundo no te va a devolver el perdón, el cariño y la compasión que siempre has entregado con tanta generosidad?

Tranquila. Hoy es un buen día para dar abrazos, quisiera poderte dar uno pero estoy un poco lejos. Ya habrá tiempo.

Caro dijo...

Los errores son invitables. Nuestra condición de humanos los trae pegados a ella y no hay manera de evitarlos.
No se que fue, ni que dimensiones tuvo, pero a todos nos pasan errores, problemas, muchas veces muy grandes y aun así todos seguimos aquí.
Espero que encuentre fuerzas hasta de donde no sabe que hay dentro de ud para enfrentarlo y que todo pase y pronto sea solo un recuerdo de esos que uno dice, para no volverlo a hacer.

Caro dijo...

Sorry inevitables no invitables

Heriberto dijo...

He aprendido que cuando uno cree que de verdad metio la pata con otra persona y de verdad lo siente, hay un periodo , similar al duelo, en el que no importa lo que los demas le digan,uno se va a seguir sintiendo como una mierda, y peor. Pero manhana sera otro dia para dar la cara y tratar de ser justo, y para darse cuenta (una vez mas) que lo que no me mata me hace mas fuerte.

Julia Ardón dijo...

Si. Se trata de la traición a uno mismo, a una misma. Darse cuenta que hiciste algo, que no no sólo hace daño a otra persona, sino por eso duele terriblemente sobre la propia dignidad.

Se trata de aceptar, pedir perdón, aceptar, pedir perdón, las veces que sean necesarias.

Anónimo dijo...

Julia, no sé qué te pasó ni creo que sea necesario saberlo. Hay ocasiones en que nuestro arrepentimiento no es suficiente porque no acarrea el necesario alivio a la parte afectada o porque simplemente no le basta a uno mismo, como ya dijiste. En todo caso has dado los primeros pasos importantes: darte cuenta del error, reconocerlo públicamente y arrepentirte, ahora ¿puedes reparar una parte o todo? eso es lo que yo intentaría, no sé tú. Sí puedo decirte que luego de eso uno no puede cargar una culpa más allá de lo debido, no extiendas el duelo innecesariamente. Y si de algo te sirvo ahí tienes mi mano sincera. Respira hondo y sigue.

Julia Ardón dijo...

En esas estoy, kosztas...haciendo acopio de la humildad y de lo humanamente posible.
Tengo que perdonarme también. Es parte del proceso.
La culpa no genera nunca nada positivo. En eso también estoy de acuerdo.
Muchísimas gracias por la solidaridad.

Anónimo dijo...

Eso muchacha ¿ cuándo ha agachado usté la cabeza? Si algún pecado tiene usté es el de la transparencia y ese aunque a veces duela, hay que agradecérselo, porque suelta cada "verdá" que no es jugando, papá.Puede ser que hoy se enojen, pero algo queda ,algo queda, va a ver.
Yo

Anónimo dijo...

Julia:
No te conozco más allá de tus blogs y de verte por ahí en los conciertos con tu cámara al hombro, pero no sabés las veces que me has hecho reír, suspirar, reflexionar y llorar con tus hermosos posts; sobre todo en esos en que te desnudas de pies a cabeza. Son tantos, pero para hablarte de lo más reciente... el de la carta a tus papás, me hizo morir y resucitar!
Cuando leí ese post, reviví tantas cosas...de mi relación con mis padres, de los hombres que han pasado por mi vida, del que tengo ahora al lado, de mis hijos... ¿y sabés qué? Ese día pude perdonarme muchas cosas que estaban ahí como una espinita de esas chiquiticas que no se sienten, pero duelen horrible cuando las tocás.
¿Por qué todo esto? Porque una persona que a diario hace cosas así por los demás, no puede ser perfecta. Tiene que haber pasado por los errores que hemos pasado los otros (más-menos). Si no fuese así, todo lo que escribís no llegaría donde llega, ni tendría los resultados que tiene, pues no hay sentimiento en lo que no se ha vivido.
Gracias por lo que hacés día a día por este montón de anónimos(lo bueno y lo malo).

Julia Ardón dijo...

Gracias "vos" y Susana, tu mensaje ha sido un bálsamo delicado...muchas gracias, así como vos me dedicás tanta generosidad, yo con generosidad conmigo misma lo voy a aceptar.
Yo he intentado ser siempre buena persona, pero sí, a veces he fallado...pero no por eso me voy a sentir menos que nadie ni me voy a castigar ni me voy a derrotar.
Me voy a perdonar, me ha costado, pero me voy a perdonar.
Además: todas las cosas ocurren en un contexto.
No hay que verlas de manera aislada.

Unknown dijo...

El alma está llena de moretones, pero se van diluyendo, volviéndose amarillos, verdes, azules....y todo vuelve luego a la normalidad.

Un abrazo a tu alma

Jaqui dijo...

Hay Julita...errores cometemos todos...y siempre. Lo heroíco de eso, es dar la cara, tal como vos.

Anónimo dijo...

Un día, un hombre se detuvo a mirar un capullo, le llamo la atención pues de el iba saliendo una mariposa; él espero en el lugar para poder admirarla y así verla abrir sus alas. Pero notó, que la mariposa tenia dificultades y decidió ayudarla, de esta forma la mariposa pudo salir fácilmente, pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenia las alas arrugadas. El hombre, no comprendía porque la mariposa no pudo abrir sus alas. Y así fue; la mariposa nunca fue capaz de volar... La gentileza de aquel hombre fue buena, pero la mariposa, debía intentar de terminar abrir el capullo con el esfuerzo de sus alas, de forma que esa fuerza le ayudaría para fortalecerlas y así poder volar. En ocasiones los seres humanos nos quejamos de los obstáculos y dificultades que encontramos a lo largo de nuestra vida y culpamos a Dios por lo que nos sucede. Pero en realidad es él quien nos ayuda a superarlas, Dios nos ama tanto que nos da la capacidad de afrontar las situaciones que podemos resolver si ponemos todo nuestro esfuerzo y fe en ello. Si Dios nos permitiese pasar por nuestras vidas sin encontrar ningún obstáculo, nos dejaría limitados. No lograríamos ser tan fuertes como podríamos haberlo sido... Nunca podríamos volar...

Julia Ardón dijo...

Gracias muchachas, por su solidaridad.
Gracias por la compañía. como notarán más arriba, sigo trabajando. Duro.