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3.10.2006

HACE 43 AÑOS, UNA DE ELLAS ME PARIO


LAS MUJERES DE MI GENERACION
por Luís Sepúlveda
(A Pelusa, Marcia y Ana)


Las mujeres de mi generación abrieron sus pétalos rebeldes
No de rosa, camelias, orquídeas u otras yerbas
De saloncitos tristes, de casitas burguesas, de costumbres añejas

sino de yuyos peregrinos entre vientos.
Las mujeres de mi generación florecieron en las calles,
Y en las aulas argentinas, chilenas o uruguayas
supieron lo que
tenían que saber
para el saber glorioso de las mujeres de mi
generación.
Minifalderas en flor de los setenta.
Las mujeres de mi generación no ocultaron ni las sombras de sus muslos
que fueron los de Tania
Erotizando con el mayor de los calibres
los caminos duros de la cita con la muerte
Porque las mujeres de mi generación
bebieron con ganas del vino de los vivos

acudieron a todas las llamadas y fueron dignidad en la derrota.
En los cuarteles las llamaron putas
y no las ofendieron
porque venían de un bosque de sinónimos alegres:
Minas, Grelas, Percantas, Cabritas, Minones,
Gurisas,
Garotas, Jevas, Zipotas, Viejas, Chavalas, Señoritas
hasta que ellas mismas escribieron la palabra Compañera
en todas las espaldas y en los muros de todos los hoteles
Porque las mujeres de mi generación nos marcaron con el fuego
indeleble de sus uñas
la verdad universal de sus derechos.

Conocieron la cárcel y los golpes
Habitaron en mil patrias y en ninguna
Lloraron a sus muertos
y a los míos como suyos

Dieron calor al frío y al cansancio deseos

Al agua sabor y al fuego lo orientaron por un rumbo cierto.
Las mujeres de mi generación parieron hijos eternos

Cantando Summertime les dieron teta
Fumaron marihuana en los descansos
Danzaron lo mejor del vino
y bebieron las mejores melodías

Porque las mujeres de mi generación
Nos enseñaron que la vida no se ofrece a sorbos compañeros

Sino de golpe y hasta el fondo de las consecuencias.
Fueron estudiantes, mineras, sindicalistas, obreras, artesanas,
actrices, guerrilleras, hasta madres y parejas
en los ratos libres de la Resistencia.
Porque las mujeres de mi generación sólo respetaron los límites que superaban todas las fronteras. Internacionalistas del cariño
brigadistas del amor
comisarias del decir te quiero
milicianas de la caricia.

Entre batalla y batalla
Las mujeres de mi generación lo dieron todo
Y dijeron que eso era apenas suficiente.
Las declararon viudas en Córdoba y en Tlatelolco

Las vistieron de negro en Puerto Montt y Sâo Paulo

Y en Santiago, Buenos Aires o Montevideo
fueron las únicas estrellas
de la larga lucha clandestina.
Sus canas no son canas sino una forma de ser para el qué hacer
que les espera.
Las arrugas que asoman en sus rostros dicen he reído y he llorado y
volvería a hacerlo.
Las mujeres de mi generación
Han ganado algunos kilos de razones que se pegan a sus cuerpos
Se mueven algo más lentas, cansadas de esperarnos en las metas.
Escriben cartas que incendian las memorias
Recuerdan aromas proscritos y los cantan.
Inventan cada día las palabras y con ellas nos empujan
Nombran las cosas y nos amueblan el mundo
Escriben verdades en la arena y las ofrendan al mar

Nos convocan y nos paren sobre la mesa dispuesta.

Ellas dicen pan, trabajo, justicia, libertad
Y la prudencia se transforma en vergüenza.

Las mujeres de mi generación son como las barricadas:
protegen y animan, dan confianza y suavizan el filo de la ira.
Las mujeres de mi generación son como un puño cerrado
que resguarda
con violencia la ternura del mundo.
Las mujeres de mi generación no gritan porque ellas derrotaron al silencio.
Si algo nos marca, son ellas.
La identidad del siglo son ellas.
Ellas: la fe devuelta, el valor oculto en un panfleto el beso clandestino,
el retorno a todos los derechos

Un tango en la serena soledad de un aeropuerto
un poema de Gelman escrito en una servilleta
Benedetti compartido en el planeta de un paraguas
los nombres de los amigos guardados con ramitas de lavanda
Las cartas que hacen besar al cartero

Las manos que sostienen los retratos de mis muertos

Los elementos simples de los días que aterran al tirano
La compleja arquitectura de los sueños de tus nietos.
Lo son todo y todo lo sostienen
Porque todo viene con sus pasos y nos llega y nos sorprende.

No hay soledad donde ellas miren
Ni olvido mientras ellas canten.

Intelectuales del instinto, instinto de la razón
Prueba de fuerza para el fuerte y amorosa vitamina del débil.
Así son ellas, las únicas, irrepetibles, imprescindibles sufridas,
golpeadas, negadas pero invictas
Mujeres de mi generación.

Luís Sepúlveda
1999

Me lo envió Arabella Salaverry, por esas cosas del destino, posiblemente sin saber que hoy era una fecha especial para mi



Acabo de recibir de parte de Ara este hermoso poema que ya había leído hace tiempo y que me hace recordar tanto y de manera tan viva a mi mamá.

Ha sido un precioso regalo en este día, cuando celebro que ella, hace 43 años, y posiblemente con mucho miedo, me parió.

Cuando ya mis hermanos Manuel y Lucía habían nacido, mi mamá volvió a quedar embarazada y perdió al bebé. Pudo afectarle una septisemia terrible que Lucía, pequeñita apenas, había sufrido y que la tuvo al borde la muerte internada en el Hospital de Niños. Fue un aborto espontáneo como a los 5 meses de gestación. Era un varón que ni siquiera tuvo nunca nombre. Como dos meses después de esa pérdida fui concebida yo. Mi papá se fue a EE.UU a terminar unos cursos que le faltaban para su incorporación profesional. Mi mamá partió a acompañarlo meses después de que él se había ido, viajó sola hacia EE.UU. con mi hermano Manuel de dos años , mi hermana Lucía de poco más de uno y yo en la panza. Por eso fui a nacer en la ciudad de Atlanta y tardé diez meses en querer salir. Quizá mami tenía miedo. Tuvo que parir en un lugar lejano, frenta a médicos y personal que no conocía, que hablaban otro idioma, y no en el cálido y acogedor Hospital San Rafael de Alajuela, donde todo el mundo sabía que era la hija de Alejandro Morera y su querida esposa Julita. Aunque quizá la que tenía miedo era yo. Fui la única hija, de los cinco de la pareja, que nació lejos de casa, pero por suerte apenas tres meses después estaba volviendo al calorcito tico amarrada a un portabebé de plástico junto a mi papá, mi mamá , mi hermano Manuel y mi hermana Lucía.

Al volver, mi mamá quedó de nuevo embarazada. A ella le encantaba estar embarazada, parir para ella era orgásmico, le fascinaba dar de mamar, tenerle hijos a mi papá. Mami era pura pasión y corazón.

Fue cuando vino mi hermanita Ligia . Hoy tendría como 42 años. Vivió solamente 10 meses. Tenía unos ojos negros, negros muy profundos. Por ahí andan las fotos que la recuerdan y pocas veces las vemos en la familia. Siento que hay como miedo de verla. No sé. A mi siempre me ha intrigado mucho esa mirada congelada de ojos de mujer grande en una carita de bebé. Es una mirada tan segura, tan recta, tan honda. ...Entonces yo le nací a mami entre dos muertes...la del innombrado y prematuro bebé que nació muerto y la de la niñita que apenas duró 10 meses. Siempre me quedó grabada la historia que me contaron: un viernes se enfermó, de carrera para el hospital, sábado grave, domingo por la mañana, el corazón le creció tanto que se le rompió. Mami estaba con ella. Nunca nos dio detalles de ese día. A partir de ahí comenzaron sus lagunas mentales, sus olvidos, sus dolores por dentro. Vino un duelo complicado. Mi papá puso letreros en la casa: “prohibidas las visitas”. No hubo funeral público, hubo quizá pocos abrazos y pocas flores. Mi papá estaba muy enojado y le reclamaba a la gente que igual había que llorar por los niños de Viet-Nam muertos por el napalm que arrojaban los gringos en aquella larga guerra. Cada uno asumió su dolor como pudo y de manera distinta. Mami olvidó totalmente la fecha de nacimiento de Ligia y la fecha de su muerte, y nunca, nunca, al menos, que yo sepa, fue a visitar su tumba. No quiso hacerlo más. Papi hablaba menos del asunto. Se cerró el capítulo. Ambos entregaron alma, vida, corazón y casi todas las horas del día a la lucha política y a la solidaridad con el Frente Sandinista de Nicaragua.

Posiblemente a Manuel, a Lucía y a mi nos cuidaron los abuelos y abuelas...no recuerdo yo nada claramente, solo vagos recuerdos de mirar al cielo y decir, “vean , vean, las manitas de Ligia” que yo juraba ver salirse de una nube. Luego a Manuel le dio sarampión y mi papá tuvo otra chiquita con una muchacha que le limpiaba la oficina. El matrimonio se resquebrajó para siempre cuando mami buscó consuelo en un muchachito alumno suyo del colegio. Un tema tabú del que no se habla del todo entre algunos de los miembros de mi familia. Igual mi papá y mi mamá siguieron juntos y tuvieron dos hijos más: Camilo, que nació seis años después que yo, e Inti que se apareció de sorpresa cuatro años después y con los ojos muy parecidos a los de Ligia.

Hasta aquí yo recuerdo a mis padres como una pareja muy enamorada y muy activa sexualmente. ( yo era una niña muy curiosa que le gustaba asomarse por las rendijas y las ventanas mal cerradas) A mi hermana Ileana, nacida fuera del matrimonio de mis papás, mi papá no la llegó a reconocer y abrazar sino hasta que tenía como 14 años. La trajo a casa y mami la recibió con cariño. Nos tocó a todos asumir esa paternidad tardía. Apoyamos a papi en el esfuerzo por integrar a Ileana, que venía a su vez cargada de grandes dolores emocionales y no fue fácil, ni para ella ni para mi mamá ni para nosotros, en medio de las trifulcas políticas de aquella época, cuando papi era ya candidato a diputado. Pero antes de que llegara Ileana a nuestras vidas, ya mami había pasado por un cáncer de mama a la temprana edad de 37 años. Le hicieron mastectomía en uno de sus pechos y nunca quiso hacerse una reconstrucción porque tenía mucho miedo de volver a la sala de operaciones. Además, aquella no era una época donde eso fuera usual ni tan seguro como lo es hoy. Se ponía y quitaba todos los días una prótesis de silicona dentro de un tallador especial que traía como una bolsita y eso le daba una apariencia digamos “normal”, aunque no más llegando a la casa se lo quitaba . Mami entonces envejeció. Se le cayó mucho el pelo por la quimioterapia, se le adelantó la menopausia, le salieron muchas canas, comenzó a teñirse el pelo....emocionalmente comenzó a debilitarse, su autoestima, muy asentada en su atractivo físico se desvaneció. Empezaron las depresiones, las neurosis, los pleitos, los celos, las angustias, los gritos en casa. Papi comenzó a alejarse de ella. No supo cómo o no quiso manejar el asunto.

En esas circunstacias yo me fui para Cuba por un año entero. Cuando volví ya el hogar estaba a punto de destruirse. Papi ya no amaba a mami y mami, desesperada buscaba en toda suerte de artilugios sostener a papi en medio de muchos resentimientos y reclamos, y cada esfuerzo más bien lo alejaba más de él. Siempre digo que mi mamá, más que madre, fue, primero que nada, ni siquiera esposa, sino “la amante” de mi papá. Ella vivía y se desvivía por él. Lo amaba con pasión, locura y total entrega. Toda su vida la acomodó en función y alrededor de las necesidades e intereses de mi papá y cuando sintió que él no le correspondía se sintió más sola que nunca en la vida. Se había entregado a él total y absolutamente.

Ello no significa que los hijos e hijas quedáramos descuidados, para eso tuvimos en nuestro abuelo Alejandro un apoyo fundamental. El cariño que él nos daba, junto al de nuestras abuelas llamadas como nosotras: Julia y Lucía, fue suficiente para que creciéramos sintiéndonos amados y protegidos.
Papi ahí estaba, y de vez en cuando era cariñoso, pero siempre estaba muy ocupado, y en sus ocupaciones siempre lo acompañaba mi mamá y de vez en cuando todos nosotros en fila, como el trencito de chiquitos graciosos, rosados, gorditos y bonitos que éramos. El más llamativo era Camilo, que tenía unos colochos rubios de ángel y era francamente precioso.

¿ Cómo enmarcar esto en medio de tanta agitación política?
Ni idea....manifestaciones, cárcel, viajes, sustos, solidaridad internacional, ires y venires de gentes de toda Latinoamérica y de todas partes de Costa Rica, por mi casa, constantes viajes cortos y largos, hilos delgados entre la vida y la muerte, entre lo legal y lo prohibido, , entre el riesgo y la aventura...reuniones y congresos de partido, canciones, risas, balas, consignas, banderas rojinegras victoriosas en el 79, rojas con estrellas blancas para las elecciones, verdes y rojas para otras ocasiones....siempre el color rojo presente en todo...la verdad, bien intenso y con muchos capítulos dispersos aún que faltan por acomodar.

El matrimonio de mis papás se disolvió después. Mami sufrió hasta su último día la despedida de papi, intentó por todos los medios volverse a acercar a él, tratar de que volviera con ella, hacerle incluso difícil su nuevo matrimonio...si ella no podía ser felíz, él tampoco podía merecerlo. Lloró ríos y mares. Se hizo y deshizo muchas veces. Lo hirió, se hirió a ella misma. Nunca lo pudo aceptar y quedó destrozada cuando nació mi hermanito Cipriano, hijo de mi papá y de Xinia, su nueva esposa.

Una tarde de agosto de 1988 cuando ya estaba un poco más tranquila, cuando se acercaba lo que ella llamó “mi día de suerte”, porque le encantaba el número 8 ( 8-8-88) , se sintió mal, fue la noche del primer infarto, era viernes , estaba curándole una herida a Inti, que había sido operada de una cosa menor en esos días...el sábado grave en el hospital, cuidados intensivos y la mañana del domingo 7 de agosto de 1988 ( 7-8-88) , durante un fin de semana vertiginoso igual al de Ligia vino la muerte: se le partió el corazón en varias partes. Tuvo tres infartos en total. Uno el viernes y dos el domingo.

Fue así como nací yo entre dos muertes y muchas angustias y sustos, pero al mismo tiempo en medio de muchísima pasión. ¿ Cómo me afectó a mi lo que vivió mi mamá cuando estaba embarazada de mi, cuando me parió? ¿ Cómo me marcaron aquellos primeros años de tanto dolor? ¿ Cómo me afectó su vida y su muerte? ¿ Cómo a mis hermanos y hermanas? Tanto como a cada uno y a cada uno de nosotros, igual que a todo el mundo. Mi vida ha sido tan igual y tan especial como cualquiera y aquí estoy tratando aún de entenderla, cuando me emociona leer este poema que me manda Arabella, busco la foto de la gran sonrisa de mi mamá ( una de sus últimas) , la pego al correo electrónico y me pongo a escribir un pedacito de la vida de esta mujer que hace 43 años estaba pujando fuerte por darme a luz una mañana de aquel atribulado años 1963 en EE.UU. y de cómo tocó la mía.

Mi papá hoy está cerca y anda en Ecuador con Xinia paseando. Cipriano ya está en la universidad, estudia biología y vino a casa a almorzar un día de estos. En la tele ponen noticias de los disturbios en Quito por el TLC. El mundo sigue, y los pájaros cantan, y las nubes se levantan y posiblemente vuelva a llover.
Los Ardón Morera nos hemos multiplicado. Manuel y Patricia tienen tres hijas: América, Victoria y Libertad; Camilo tuvo con Rocío a Alejandra, y con Agnes a Camila, Celia y a Aurora; Lucía y Maco han consolidado su familia con Daniela, Alejandro y Miguel Angel, Víctor y yo tuvimos a Carlos Luis. Inti y Tapado a Emiliano. Ileana vive en Limón con Lucía, su compañera y es felíz, tanto como podemos serlo todos y todas en medio de los avatares de la vida. De vez en cuando nos vemos y nos alegra mucho estar juntos.
Mami sólo pudo conocer a Daniela, a América y a Alejandra, las mayores.

Hace 43 años esta mujer me estaba pariendo, una de la generación de las rompedoras, de las que comenzaron esta dura y hermosa transición que no ha cesado, muchas de sus banderas las llevo como estandarte en el pecho, muchos de sus dolores me duelen todavía, su alegría y entusiasmo impregnan de luz mis emprendendimientos más descabellados. De ella y por ella aprendí a brincos y a saltos, cómo amar y cómo no amar.

Una vidente catalana, a quien nunca había visto ni me conocía ni sabía nada de esta historia, vino a casa el año pasado y cuando le mostré esta foto me dijo muy segura que mi madre estaba en paz : “ con la niña, su hija, tu hermana”.

En la foto mi mamá: Gennie Morera ( 1938-1988)

3.08.2006

7 de marzo por la noche, reunión con dos queridas amigas.


Carta a un amigo querido: A vos que sé que te encantan las historias de mujeres y de amores, en el día de la mujer.

Bueno, resulta que yo tengo varias amigas del alma...porque tengo todo tipo de amigas, pero esas con las que puedo hablar de verdad “intimidades” son pocas, y bueno: son esas amigas del alma.
Dos de mis más queridas amigas del alma, han estado ausentes de mi vida últimamente...nos hemos visto poquito.
Razones?
Las dos : solteras hasta hace poco , se ennoviaron! hace algunos meses.

Entonces, como es usual ( y quizá “debe ser” ) se dedicaron cuerpo, alma, vida, corazón y agenda llena, a sus nuevos y flamantes amores y eso, pues nos alejó, no del cariño, sino del contacto constante...activo y más vigente; que era lo usual antes de que aparecieran los caballeros en mención.
Pero , resulta que anoche nos citamos.
Hacía más de un mes no nos veíamos largo y tendido como solíamos hacerlo cuando nos reuníamos a hablar de la vida, el trabajo, y los amores idos, intuidos , o por venir...en fin: siempre allá y poco acá....porque nos gusta hablar de hombres...para qué lo vamos a negar? Uds. son divinos!...jajaja

Bueno, al lugar llegué a las 5: 30 pm. Hora convenida.
Fue lindo vernos. Todas andábamos lindas y arregladas...pedimos vino.
Y así, mojada por un Undurraga ( el más barato por copa! ) comenzó la conversa.
Ahí me fui dando cuenta que la cita tenía mucho que ver con que sus relaciones no andaban bien.
En síntesis: ambas aburridas de sus nuevos amores.
¿ Me lo podés creer?

Ahora lo que te quiero contar ( lo anterior era sólo la introducción):
Las dos están aburridas.
Una porque “él es un lindo”, pero no lee, muy conservador, muy cuadrado, no se aventura a nada, siempre hace “todo” igual, es muy predecible...”demasiado bueno” , se asombra de que a ella le guste sentarse en la barra de un bar y pida un tequila y además homofóbico.
Y por ahí entonces venían las frases repetidas: ”ahora entiendo por qué me da ahogo estar tanto con él”, “no quiero compromisos”, “no soporto que no lea”, “hace el amor como un ángel, pero quizá yo necesito a veces algo distinto” .

Mi amiga, hace unos meses estaba metida en una relación donde él estaba comprometido con otra mujer....y eso la tenía triste. Cuando apareció este tipo, “libre”, pues ella pensó: ahora sí, con este construyo algo con más verdad y dignidad ( aquella otra cosa la tenía sumida en una cosa de baja autoestima y sintiéndose no merecedora de “su lugar”, vos entendés...) bueno, el caso es que ella lo intentó y se convirtió en “su novia”, y él en “su novio”. Así salían juntos, comían juntos, se visitaban , se presentaron a la familia y a sus respectivos hijos...etc.... un día en la casa de él , otro en la casa de ella, etc...hasta que ella se sintió “sofocada y claustrofóbica”.

Ayer nos decía: “estoy pensando si es que yo no quiero relaciones con compromiso ya”. Luego pensaba : “ quizá ya soy demasiado independiente, quiero mis espacios, mi tiempo, mi lugar, mis cosas, mis amistades”
Y yo me preguntaba...¿ qué está pasando?

Porque la otra, por el estilo: “El es un caballero, culto, amable, atento....hace el amor maravillosamente....es un fino.....¨, pero, pero...ahí viene el pero: “es muy aburrido, predecible, no tiene cervezas en la refri ...está tan pasado de moda....” y además “ no tiene ni equipo de sonido..."


Uno ( el primero) es tico, el otro ( el segundo) no.

Entonces yo , que escuchaba atenta y con los ojos pelados, me preguntaba....”Entonces no era que eran sólo los ticos los que no servían para nada.... ?!” (porque eso de que los ticos no sirven , oiganlo bien tico, es una muy común y popular frasesita que he oído en repetidas ocasiones entre las generaciones de mujeres ticas de 30,40 y 50 años ....sino....” ¿ no será más bien que las ticas hemos cambiado?”
Porque yo te digo, yo, “sola”, como estoy, de repente me sentí como la más satisfecha...con mis “amores” de lejos....los varios que tengo...todos de “mentiras”, a los que convoco cuando y como quiero en sueños y vienen a dormir conmigo y se van cuando estoy ocupada y vuelven cuando yo quiero...jajjaja
Es raro.

De nuevo las críticas a los hombres. “Qué pasa con ellos?”
Entendés algo?
O es que la pregunta debería ser al revés? “qué pasa con nosotras?”
¿Cuál es el origen de estos desencuentros?

Ayer concluíamos, entre risas y mucho cariño, después de pasar por todos los temas habidos y por haber....que quizá ellos se “han feminizado demasiado” ( son inseguros, celosos, posesivos, muy metidos en la casa, no se aventuran, no innovan, están “dormidos” culturalmente....) y nosotras “masculinizado”, ( hemos ganados independencia....creemos en nosotras mismas, no dependemos de la mirada masculina para sentirnos lindas y deseadas....nos gusta mucho “la variedad”, compartir con varios amigos, queremos comernos el mundo, etc...)
Y yo me vine para la casa llena de dudas.
Así me acosté y me tomé una capsulilla de valeriana para domir mejor, porque venía muy atarantada.

Sabés cómo me sentí? Me sentí muy bien.
Y es que sabés?
No sé.
Pero me di cuenta que así como estoy viviendo y con lo que tengo puedo ser felíz, y que si bien los hombres lindos me parecen divinos, y me gustan y a decir verdad me gusta el contacto con ellos....pues no es que no pueda ser felíz sin tenerlos...porque de alguna manera ya lo tengo, con esos amores intensos que he vivido, con esos amigos hermosos que he ganado , con esos hombres oportunos y dulces con los que sueño...no sé...quizá se deba a un fenómeno biológico ( mi edad reproductiva se acaba...y bueno, ya no hace falta preservar la especie....) que te va diciendo que ahora lo más importante es la camaradería, el juego, la amistad sin imposiciones, no sé...y una de tonta insistiendo en pensar que hay que volver a reconstruir la parejita...y quizá no...no sé...

Todas son reflexiones en voz alta, porque por supuesto que yo hablé de vos en la conversa, y todas de alguna manera “babeamos” con la percepción que tengo de vos , que estoy segura está revestida de fantasía y subjetividad en gran medida porque ciertamente no te conozco bien, pero que también tiene mucho que ver con lo que das con tu trabajo y sensibilidad, con lo que soy capaz de percibir en tus palabras y con tu manera preciosa que tenés de ser un hombre distinto. Porque vos lo sabés, sos bien distinto!

De igual manera recordamos a Víctor, de quien me sorprendió escuchar que me decían por primera vez que era “guapo y sexy” , porque él también era bien distinto.

Y hasta el indeciso cíclico salió a colación, porque también es distinto, pese a sus cosillas....

Entonces sabés qué? Me siento contenta de tener “good taste”...y no irme de buenas a primeras con el primero que se me aparezca con tal de tener “algo”, para dos meses después andar “aburrida” .... los prefiero a Uds. así, “¿ lejanos?” “¿ imposibles?” “¿ inaccesibles?”.....qué importa que no estén conmigo, ni se laven los dientes en mi baño ni me digan buenas noches todas las noches....los tengo en mi corazón y eso es suficiente...para levantarme cada día tranquila y satisfecha, echar para adelante y ser todo lo feliz que pueda ser....

Hace tiempo que yo le ando dando vuelta a estas cosas....con algunas personas hablo mucho de estas cosas...y en mucho coincidimos....quizá es mucho más simple de lo que imaginamos....

Hoy tengo almuerzo con otras dos amigas. ...o sea: el capítulo que sigue podría estar más interesante..

Si llegaste leyendo hasta acá y has podido sonreírte con estas palabras te has ganado un lugar de privilegio en la vida de todas estas mujeres, cosa que a mi personalmente me haría muy felíz.

Por lo pronto, me paro de esta silla y me voy a hacer ejercicio, porque para conseguir novio tengo que bajar bastantes librillas...JA!



Julia

3.07.2006

Y Dios me hizo mujer.


Por Gioconda Belli.


Y Dios me hizo mujer,

de pelo largo,

ojos,

nariz y boca de mujer.

Con curvas

y pliegues

y suaves hondonadas

y me cavó por dentro,

me hizo un taller de seres humanos.

Tejió delicadamente mis nervios

y balanceó con cuidado

el número de mis hormonas.

Compuso mi sangre

y me inyectó con ella

para que irrigara

todo mi cuerpo;

nacieron así las ideas,

los sueños,

el instinto.

Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos

y taladrazos de amor,

las mil y una cosas

que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa

todas las mañanas

y bendigo mi sexo.

LAS MUJERES DE LA DIOSA

Por Analía Bernardo

* El pecado original, la culpa de Eva, el Dios padre, el Diablo, no forman parte de esta cosmovisión ancestral.

* La arqueomitología desentrañó el tránsito de las culturas matrilineales a la patriarcal



A mediados de la década de los 70, dentro del movimiento feminista de Estados Unidos, Zsuzsanna Budapest y Starhawk vincularon la tradición de las Diosas y de las brujas con las luchas por los derechos de las mujeres, creando junto a otras investigadoras de lo Sagrado Femenino una corriente espiritual cuya cosmovisión y práctica ritual no provenía de ninguna iglesia o religión judeocristiana.

Así surgió el Movimiento de la Diosa, la Witchcraft y la Espiritualidad Femenina que celebra a la Gran Diosa inmanente en la naturaleza, en las mujeres y en las relaciones culturales que surgen de esa cosmovisión.

Una espiritualidad que nos ha devuelto a las mujeres el derecho a la libertad de culto de lo Divino Femenino sin una autoridad religiosa masculina o gurú iluminado que defina en qué deben creer las mujeres y cómo hacerlo.

Más bien, fueron las mujeres las se apropiaron de ese derecho recreando la antigua religión de la Diosa con proyecciones políticas, sexuales, de género, ecológicas y comunitarias que estuvieron presentes en las tradiciones de las brujas, sacerdotisas y chamanas en la Europa precristiana y en otros sitios donde la Gran Diosa expresaba las potencialidades de los cuerpos, almas, mentes y creaciones de las mujeres de manera positiva, otorgando libertad, dignidad y poder de vinculación con otros sin subordinación sexual. El pecado original, la culpa de Eva, el Dios padre, el Diablo y la necesidad de redención de la naturaleza caída no forman parte de esta cosmovisión ancestral.

Hasta entonces las religiones que mayoritariamente las mujeres conocían y practicaban eran espiritualidades y teologías creadas y dirigidas por varones, centradas en figuras masculinas como Yahveh, Jesús, Alá, Krisna, Buda; donde la discriminación y desvalorización de las mujeres y de lo divino femenino se mantenía sin modificaciones desde hacia siglos. Con todo, dos milenios de cristianismo, por ejemplo, es un tiempo relativamente corto si se lo compara con el culto a la Gran Diosa, adorada a partir del Paleolítico Superior, 20 mil años a. C. y en el Neolítico agrícola, 7 mil años a. C., hasta las culturas clásicas de la antigüedad y los primeros siglos del cristianismo. Y aún cuando Constantino había cerrado los templos de las Diosas y declarado al cristianismo la religión oficial, los pueblos de Europa seguían practicando el culto de lo Divino Femenino con distintos nombres y ritos lunares, estacionales y chamánicos.

Entonces, la Iglesia creó un sistema de persecución, tortura y muerte inimaginable para erradicar esta religiosidad tan arraigada en la vida de la gente común y que posicionaba a las mujeres en un lugar de respeto y dignidad, especialmente a las brujas como sacerdotisas de ritos lunares y agrícolas, parteras, conocedoras de hierbas sanadoras y anticonceptivas y de técnicas chamánicas de visión sagrada, como personas con poder personal, social y espiritual dentro de las comunidades.

El retorno de la Gran Diosa

En 1976, Merlin Stone publicó “Cuando Dios era Mujer” abriendo el camino a una serie de estudios sobre la influencia de las religiones en la dignificación o en la opresión de las mujeres. Aquel libro fue pionero e inspiró otras investigaciones que reinterpretaron mitos, tradiciones, ritos y evidencias arqueológicas y antropológicas sobre la religión de las diosas prepatriarcales, realizados por Barbara Walker, Mónica Sjöö, Riane Eisler, Caitlin Matthews, Mary Daly, Vicky Noble, Charlene Spretnak, Carol Christ y las citadas Budapest y Starhawk.

La espiritualidad feminista cuenta con el trabajo arqueológico de Marija Gimbutas, quien dirigió excavaciones en Europa Central y del Este, sacando a la luz evidencias de la Civilización de la Diosa -como ella la llamó- que evolucionó entre el 6 mil 500 y el 3 mil 500 a. C., de manera independiente de la Mesopotamia, como una sociedad pacífica que no construía armas de guerra y se dedicaba a la agricultura, el arte, el comercio y la religión, y en la que -según evidencias funerarias- no había una jerarquización de los géneros. Mujeres y varones se percibían como hijos de una Madre Origen común, la Gran Diosa, vivenciando algún tipo de igualdad de géneros.

Gimbutas interpretó numerosas estatuillas de la Diosa, objetos rituales y de la vida cotidiana en los que se expresa esa cosmovisión sagrada asociada a los ciclos de la luna, de la mujer, de la naturaleza, de la conciencia humana y de todos los seres vivos con el arquetipo de la Diosa Pájaro-Serpiente creadora, la Diosa Sustentadora (del cereal, la agricultura y la cultura) y la Diosa de la Muerte y el Renacimiento. Una trinidad femenina más antigua que la cristiana o la hindú, por ejemplo, celebrada junto a sus hijas/os y consortes.

Esta investigadora de origen lituano, hizo una lectura arqueomitológica, encontrando que las simbologías sagradas y arquetípicas de las diosas de culturas posteriores ya estaban presentes en los asentamientos neolíticos. Gimbutas destacó la continuidad de la cosmovisión de la Diosa neolítica procedente de las “Venus” paleolíticas de las/los sapiens recolectoras y cazadores de las cavernas y su pervivencia en las tradiciones de las diosas posteriores al Neolítico que conocemos con el nombre de Eurínome, Gea, Ártemis, Hécate, Atenea, Isis, Nut, Maat, Inanna, Ishtar, Alat, Aserá, Rhea, Deméter, Perséfone, Diana, Juno, Minerva, Eire, Brigid, Freya, Baba Yagá, las Musas, las Parcas, las Gracias, entre muchas otras.

Gimbutas comprobó la tesis de Jean Ellen Harrison, experta en mitología griega de Cambridge en los años 30, la primera en señalar que las diosas griegas procedían de una época histórica preolímpica anterior y que el casamiento de Hera con Zeus no existió en sus orígenes. Ese casamiento forzado, más bien reflejaba el tránsito, a veces dramático y violento, de las culturas matrilineales a la patriarcal luego de una conquista armada y una inversión de los mitos de origen. Incluso diferenciaba a los dioses guerreros de los agrícolas de la edad matrilineal: Hermes, Pan, Dionisio, indicándonos que el culto a las diosas no excluía lo Sagrado Masculino pero tampoco adoraba a un dios padre guerrero y dominante, ni a deidades masculinas que violaban y mataban a diosas y a mujeres como sucede en los mitos tardíos, surgidos de aquella conquista y reforma.

Para Harrison los mitos griegos eran intentos, a veces groseros y desesperados, para cambiar la tradición de la Gran Madre por propaganda política-religiosa como es el mito de Atenea naciendo de la cabeza de Zeus, armada como una guerrera, reemplazando a la ancestral Atenea, una deidad sin padre, patrona de la sabiduría y la inteligencia y así presentar a los dioses “archipatriarcales” (como Harrison los calificó) como primigenios, mejores y supremos.

Robert Graves difundió fuera del ámbito académico el trabajo de Harrison pero fue Gimbutas la que proporcionó las pruebas arqueológicas de las olas invasoras patrilineales como así también la cosmovisión cultural y religiosa de la Gran Diosa hasta entonces considerada por muchos como simples “cultos de fertilidad”.

Por su parte, la antropóloga Margaret Murray presentó pruebas de la tradición de las brujas como un chamanismo europeo cuyos orígenes se remontan a los chamanes/as paleolíticos y siberianos.

Las neojunguianas Silvia Brinton Perera, Marion Woodman, Jean Shinoda Bolen y Clarissa Pinkola Estés, realizaron una tarea similar a la arqueológica a fin de desenterrar el arquetipo de la Gran Diosa de las profundidades del inconsciente personal y colectivo de las mujeres adonde la cultura y el ego patriarcal lo habían recluído, reprimiéndolo para que las diosas no otorgaran poder espiritual, emocional y cultural al cuerpo, la sexualidad, la libertad y la conciencia de las mujeres.

Para las junguianas, los mitos tardíos como el de Atenea naciendo de la cabeza de Zeus se hicieron carne en las mujeres que fueron educadas según el ideario femenino de la mentalidad patriarcal, teniendo que adoptar en los últimos tiempos modos patriarcales a fin de ser reconocidas como “Hijas del Padre” y tener éxito profesional o intelectual.

Tealogía de la espiritualidad feminista

Así, las prácticas del Movimiento de la Diosa cuentan con una tealogía (de Tea, la Diosa) rica y variada, procedentes de muchas fuentes -no sólo académicas- ya que no es un discurso unificado dictado por una autoridad centralizada.

Para la tealogía, la Diosa es vivenciada por las mujeres de muchas maneras a través de unas cosmovisiones básicas con la clara intención de que no reproduzcan estereotipos femeninos y masculinos. A la Diosa creadora se la celebra en la naturaleza como una deidad que permanece inmanente en el mundo y el universo que ha creado. Ella es la vida, la naturaleza, la creación, el espíritu, en las plantas, las montañas, los lagos, los animales y las personas. Es la reina del cielo, de la tierra y del otro mundo, abarcando los tres mundos como sucede con la Triple Pachamama: Janaj Pacha, Kay Pacha y Uku Pacha.

La tealogía de la Diosa comparte muchas visiones con tradiciones de pueblos originarios e indígenas que celebran lo Sagrado Femenino en las diosas Andra Mari, Cerridwen, Ilamatecutli, Ixchel, Pachamama, Mujer Araña, Mujer Bisonte, Sedna, Qomolagna, Nu Kwa, Amaterazu, Pele, Iemanjá, Umai, Kali.

La Creadora se presenta cíclicamente como triple Diosa: la Virgen de la luna creciente y de la primavera (virgen porque se pertenece a sí misma), la Madre o Adulta Plena de la luna llena y del verano, y Anciana Sabia de la luna menguante y del otoño para luego transformarse en la Diosa Oscura de la luna nueva y del invierno, el aspecto que está por detrás de la trinidad manifiesta. Ella es celebrada por las mujeres de este movimiento en cada ciclo lunar y en cada estación.

La Triple Diosa celebra las tres edades de la mujer y a las tres generaciones de mujeres que conviven en un mismo tiempo y cultura. Y vincula a las/los antepasados con las mujeres y varones del presente y con las generaciones futuras.

Esta Trinidad Femenina también es un arquetipo en la conciencia profunda de la mujer en cualquier edad biológica porque expresa diferentes procesos internos y capacidades para ser y actuar. En mi trabajo con la Triple Diosa, este arquetipo expresa la energía vital, la autoestima y la libertad (la Virgen), la capacidad de vinculación con otros/as sin subordinación (la Adulta) y la capacidad de cambio y transformación (la Anciana), mientras que un poder transpersonal más hondo sostiene a todas esas cualidades (la Oscura, la Diosa Origen).
Además, muchas diosas son patronas o protectoras de una potencialidad específica: la diosa del amor, de la fertilidad, de la sanación, de las artes, de la justicia, etcétera, y las mujeres las invocan para una problemática en particular con sus nombres: Afrodita, Ceres, Higeia, las Musas y Themis respectivamente, o sus equivalentes indígenas.

Este movimiento no es un monoteísmo con polleras (faldas), por eso también celebra lo Sagrado Masculino a partir del ancestral arquetipo del Dios Astado de la tradición paleolítica y del Dios de la Vegetación neolítico como hijo, amante consorte e iniciado con diversas manifestaciones estacionales y cíclicas.

Círculos y asambleas

Budapest y Starhawk junto a otras brujas y sacerdotisas se han dedicado a la formación espiritual de las mujeres en las asambleas y círculos con conciencia de género. Han publicaron libros con rituales para los Sabbats estacionales y los Esbats lunares. Y proponen ritos de iniciación a la menstruación, la mediana edad, la maternidad y la menopausia. Y otros rituales para afrontar problemáticas como el abuso sexual, detener a un violador, decidir la interrupción de un embarazo no deseado, tratar la baja autoestima, el odio hacia el cuerpo o la depresión.

También hechizos de magia femenina como medios para dirigir la conciencia ante necesidades básicas de trabajo, vivienda, sanación, estudio, pareja. Es una espiritualidad donde la magia se suma al trabajo político o psicológico por los derechos de las mujeres, y en la que la sabia serpiente, el triángulo de la vulva y la sangre menstrual son algunos de los símbolos de sacralidad femenina que vuelven a ser utilizados por las mujeres.

En este movimiento no existen estructuras eclesiales ni dogmas ni papas y toda mujer puede celebrar a la Diosa tenga mucha o poca formación previa, convocando a otras y formando un grupo. En EU hay asambleas de mujeres heterosexuales y/o lesbianas y están las que integran a mujeres y varones; en ellas se promueve un compromiso con la vida del planeta y la justicia a través de acciones individuales y colectivas.

La Diosa en América Latina

En la región, las mujeres tenemos noticias de los libros, talleres y celebraciones del Movimiento de la Diosa. Quizás lo más desafiante sea invocar a una deidad femenina en esta parte del continente donde la religión masculina sigue influyendo en la autoestima de las mujeres, negándole derechos y presentando a María como una mujer subordinada al Dios masculino.

Cuando las latinoamericanas escuchan hablar de la Gran Diosa en relación a sus problemáticas la reciben como un manantial de agua fresca en medio del desierto. Después de todo, hace tan solo cinco siglos que las mujeres adoraban a las diosas precolombinas y aún lo siguen haciendo en muchas comunidades. Así, las mujeres de la Diosa en América Latina estamos rescatando a las diosas indígenas a fin de reencontrar en ellas la dimensión sagrada de nuestros derechos.

Feministas académicas y políticas suelen temer que esta espiritualidad sea una moda escapista que aleje a las mujeres de la lucha por los derechos, ya que todas las religiones que han conocido han sido opresivas y no imaginan algo diferente. Pero las tres décadas del Movimiento de la Diosa son suficientes para comprobar la íntima relación que han tejido las feministas espirituales entre derechos y espiritualidad. Para las que celebramos a la Diosa ambos hilos se tejen juntos.

En “La Danza en Espiral”, Starhawk expresa que el movimiento feminista de por sí es mágico-espiritual, además de político. Es espiritual porque está dirigido a la liberación del espíritu humano, a sanar nuestra fragmentación, a llegar a estar completas. Es mágico porque cambia la conciencia, expande nuestra percepción y nos da una nueva visión, utilizando un concepto de la brujería, esto es, el arte de cambiar la conciencia a voluntad. “Para mí había una conexión natural entre el movimiento para darle poder a las mujeres y una tradición espiritual basada en la Diosa”, expresa Starhawk.

Para las mujeres de la Diosa, la religión es una dimensión de la vida demasiado importante para dejarla sólo en manos de los varones y de las religiones patriarcales como únicas opciones de espiritualidad. Las mujeres que no se identifican con el ateísmo o el agnosticismo, desean terminar con el vacío de sacralidad que el patriarcado dejó en sus almas y cuerpos. Un vacío casi siempre ocupado por imágenes negativas de sí mismas. El retorno de la Diosa expresa esa necesidad y ese derecho.

La autora investiga tradiciones sagradas femeninas y trabaja con el arquetipo de la Triple Diosa.
Correo electrónico: analiabernardoyahoo.com


Bibliografía

Starhawk, "La Danza en Espiral. El Renacimiento de la
Antigua Religión de la Gran Diosa”. Ed. Obelisco,
Barcelona, 2002 (primera edición en inglés 1979).

Susana Budapest, "El Poder Mágico de las Mujeres.
Artes esenciales de la Espiritualidad Femenina", Ed.
Robin Book, España, 1995 (primera edición en inglés
1980).

Susana Budapest, "Cada día es una fiesta. La Abuela
del Tiempo. Celebraciones, hechizos y objetos sagrados
para cada mes del año”, Ed. Obelisco, Barcelona, 2001
(primera edición en inglés 1989).

Susana Budapest, "La Gran Madre Luna", Ed. Obelisco,
Barcelona, 2001 (primera edición en inglés 1991).

Vicky Noble, “Madre Paz, un camino hacia la Diosa a
través del mito, el arte y el tarot”, Ed. Cuatro
Vientos, Chile, 1991.

Barbara Walker, “The Woman’s Encyclopedia of Myths and
Secrets”, Harper & Row, Usa, 1983.

Marija Gimbutas, “The Goddeses and Gods of Old Europe,
Myths and Cults Images”, University of California
Press, Los Angeles, 1982. "Diosas y Dioses de la
Antigua Europa", Ed. Istmo, Madrid, 1991.
“The Language of the Goddess”, Harper & Row, San
Francisco, 1989. "El Lenguaje de la Diosa", Ed. Dove,
Oviedo, 1996.
“The Civilization of the Goddess: The World of Old
Europe”, Harper San Francisco, 1991.

Riane Eisler, "El Caliz y la Espada", Ed. Cuatro
Vientos, Chile, 1990.

Jean Ellen Harrison, “Mitología”, Ed. Nova, Buenos
Aires, 1947.

Margaret Murray, “Witch Cult in Western Europe”.
Oxford University Press, 1921.
“El Dios de los Brujos”. Fondo de Cultura Económica,
1985.

Robert Graves, “La Diosa Blanca”, Alianza Editorial,
1983.

Analía Bernardo, "Eurínome, la Diosa Creadora",
Colección Mitología Femenina, edición digital de
autor, Buenos Aires, 1997.

Analía Bernardo, "Deirdre y la Diosa del Amor",
Colección Mitología Femenina, edición digital de
autor, Buenos Aires, 1999.

Analía, Bernardo, "Esfinges, Gorgonas y Sirenas, las
desafiantes del lado oscuro", Colección Mitología
Femenina, edición digital de autor, Buenos Aires,
2001.

Starhawk (Miriam Simos)

Susana Budapest


3.06.2006

Ellas tienen la palabra



¿Sabe tu jefe el fantástico trabajo que estás haciendo? ¿Sabrá alguien cuáles han sido tus logros si tu supervisor abandona la empresa o es promocionado? Si no has contestado que sí a estas preguntas, entonces es que no estás haciendo un buen trabajo de marqueting personal.

Lois Frankel, coach ejecutiva y autora de varios bestsellers revela, en su libro Nice Girls don’t get the corner office (3), por qué algunas mujeres ascienden en sus carreras y otras se estancan definitivamente. En este trabajo divulgativo propone numerosos ejemplos de cómo las mujeres nos hacemos autosabotaje inconscientemente, perpetuando comportamientos que nos restan poder.

Algunos de estos comportamientos son: el exceso de modestia, la tendencia a subestimar nuestras capacidades y a no hacer públicos nuestros logros; la resistencia a hablar en público; o el hábito de trabajar demasiado duro, en lugar de construir relaciones y mantenerlas.

Esta autora hace especial hincapié en las dificultades que las mujeres tienen para promocionarse, debido a la educación que han recibido desde la infancia y al peso de los estereotipos de género. Desde edades muy tempranas a las chicas se les enseña que no es femenino hablar públicamente de sus logros. En cambio, a los chicos se les anima a que lo hagan con orgullo. Depende de nosotras cuestionar estas creencias caducas que no nos sirven para alcanzar los resultados que deseamos.

Para combatir el autosabotaje y tener éxito en el trabajo, Lois Frankel propone cambiar viejos comportamientos y desarrollar nuevas habilidades. Aquí tienes algunos de sus consejos:

En lugar de trabajar duro, sin descansar, date un respiro cada dos horas. La sensación de estar siempre desbordada o corriendo no es indicativa de efectividad, sino todo lo contrario.

Si alguien te delega una tarea que no te corresponde, recuerda que tienes derecho a decirle que no. Evita la tendencia a querer resolver el problema por ellos. Es su problema, no el tuyo.

En lugar de ser la última en dejar la oficina, date permiso para relacionarte más. Los expertos dicen que deberíamos invertir el 5% de nuestro día construyendo relaciones.

No esperes a que te den lo que te mereces, pídelo. Si esperas pacientemente a ser reconocida no conseguirás lo que deseas.

Considera el trabajo como un mercado. En este mercado el producto eres tú. Crea una marca personal identificado qué te distingue de los demás y haz marqueting personal de tus rasgos distintivos.

Da a tus logros la importancia que se merecen. No te quites méritos. Hacer que las cosas parezcan fáciles cuando han requerido un esfuerzo hercúleo no es una buena estrategia de marqueting personal. Destierra definitivamente la frase: “En realidad, no ha sido nada…”

Cuando alguien te haga un cumplido, mira a la persona a los ojos y responde simplemente con un “gracias”. No empieces de nuevo a quitarte méritos o a restarle importancia al comentario.

Haz una base de datos una colección de cumplidos de los que te sientas orgullosa: notas de agradecimiento, informes positivos... para echar mano de ellos en los momentos bajos.

María Pallares
mariapallares@mproactiva.com

3.05.2006

La elección basada en el amor o el miedo


A veces tenemos que rompernos para volver a unirnos.

Y como esta rotura asusta, el miedo puede enturbiar nuestra perspectiva.

Podemos encontrar todo tipo de principio lógico para explicar por qué la cultura está fuera de control y se derrumba rápidamente, y defender esa posición ante nosotros y entre nosotros.

El Miedo pasa a ser el bloqueo (y la justificación de la inacción) que nos dice: "¿Qué sentido tiene? Yo no puedo hacer nada".

Un punto de vista más amplio de nuestra situación muestra que estamos en el polo extremo del pensamiento y la vida materialistas.

La cultura occidental ha venido bajando por el camino de un intenso materialismo. Tal vez... eso estaba dentro del espectro del plan del Mundo.

El ultramaterialismo en este momento nos cataliza, nos obliga a buscar un equilibrio espiritual. Si podemos ver el proceso con un fin determinado que se oculta detrás de nuestra situación, es posible que podamos librarnos de parte del miedo y ponernos en contacto con nuestra visión original.

Según el sociólogo Paul Ray, "Nuestro mayor error podría ser tomar seriamente el temperamento pesimista de nuestro tiempo y ceder al miedo y el cinismo que invaden los medios de comunicación."
Pues entonces llegaremos a creer algo realmente catastrófico:
"Las cosas van mal y empeoran y no se puede hacer nada"

De: En busca de la luz interior,
por James Redfield

3.03.2006

ORGULLOSAMENTE "F"



Aunque todavía hay quienes regalan flores en el Día de la Mujer, el 8 de marzo es una fecha estratégica en el calendario internacional, destinada a hacer visibles las inequidades y las violencias de género. Es un día de lucha, como lo es el de (oh, casualidad) los trabajadores, que no existiría si no hubiera habido presión del feminismo –a principios del siglo XX, cuando todavía se exigía el derecho a votar– para transformar la vida de todos y todas. Sin embargo, feminismo es una palabra devaluada, homologada al machismo (¿alguien se animaría a decir que fascismo y socialismo son lo mismo porque terminan en ismo?), anclada en sus formas más dogmáticas, pasada de moda. En permanente cambio y construcción, diversificado y ensanchado por nuevas y múltiples identidades, el feminismo sigue siendo necesario para delatar violencias tan cotidianas como naturalizadas.


Escenas de la vida cultural

* Primer día de rodaje de mi primera película, en una disco. Una chica con una carpeta en la mano busca algo entre quienes estábamos trabajando. No encuentra. Me mira y pregunta: “Disculpame, ¿no sabés dónde está el director?”

* Fernando de la Rúa todavía es presidente. Sus jóvenes funcionarios organizan febriles reuniones con representantes de la cultura nacional que quedarán para la posteridad en formato de instantáneas en Casa de Gobierno. Fui invitada con un grupo de directores de cine. Un rato antes de la entrevista, me llama una persona del Instituto de Cine:

–¿Sabías que sos la única mujer, verdad?

–...

–Quería pedirte un favor, ¿podrías ponerte pollera?

* Festival de Toronto, Lucho Benders me presenta a una autoridad del festival. “¿Su señora?”, pregunta el hombre. “No, no, ella viene a presentar una película”, retruca el director argentino. “¿Un corto?”, no, un largo, una película. “¡Ah!... pero ¿cómo?, ¿es argentina?”

* Cena en otro festival en algún lugar de habla inteligible con directores de distintas nacionalidades y esta directora. Uno de los argentinos, renombrado y que acaba de estrenar su último largo, bromea con los mozos pidiendo platos que no existen, en castellano. “¿Podría traernos clítoris a la provenzal?”. El mozo pide que le repitan y el director mira a la única mujer: “¿Qué es lo que pedí, Albertina?”

Nunca me definí como feminista, pero es así como aprendí naturalmente a ver el mundo. Es que la mayoría de las veces, los hechos te acorralan.

Albertina Carri

(cineasta)

Cómo veo el mundo

El feminismo, sin duda alguna, fue una de las herramientas más importantes que pude incorporar en mi vida, porque no sólo me ayudó a mirar el mundo con otra óptica, sino que también me permitió pensarme a mí misma, habilitó un diálogo profundo conmigo misma, con mi cuerpo, con mi ser. Si algo me faltaba para entender qué era ser travesti, eso era el feminismo.

En primer lugar, me ayudó a reflexionar qué había pasado con mi cuerpo. Hasta entonces, mi cuerpo había tenido un recorrido violento, más dictado por los deseos patriarcales que por mi propia mirada o por mis demandas.

Por otro lado, no fue sólo una herramienta para entenderme a mí y mi propia historia, sino también a la propia violencia a que somos sometidas las travestis, la exclusión; me permitió verlo en un contexto más amplio, algo que empezó a quitarme esa gran mochila que era muy pesada para mí.

Soy feminista, ¿y qué? A pesar de los fundamentalismos, incluso del propio fundamentalismo feminista: porque no hay un solo feminismo, sino que hay feminismos, hay miradas feministas. Cuando yo asumo mi postura feminista (pero no como proclama, no como cosa abstracta), cuando la empiezo a poner en cosas concretas, cuando empiezo a poner el cuerpo, hay quienes me dicen “no, las travestis no pueden ser mujeres porque no tienen un origen biológico femenino”, lo cual me parece un debate que ya fue. O cuando muchas feministas atacan la estética travesti como desestabilizadora de nuestra firmeza feminista, pero en realidad lo que no quieren es producir un verdadero debate y asumir que no hay un cuerpo, sino varios cuerpos.

A pesar del fundamentalismo religioso y económico, a pesar de esta sociedad en la que la prostitución sigue siendo la única alternativa como modo de subsistencia para las travestis, soy feminista, y qué. Es un recorrido del cual ya no se puede volver. Yo ya no puedo ver el mundo de otra manera si no es a través de la óptica del feminismo.

Lohana Berkins
(coordinadora de Alitt, Asociación de Lucha por la Identidad Travesti Transexual)

Sexismo a la orden del día

Las formas de violencia sexista son innumerables. Hay sexismo en el lenguaje, en el trabajo, en la política, en la televisión, el cine, la publicidad y la familia. En fin, el nivel de obviedad de la agresión es impresionante. Pero resulta más patético y alarmante aún que dicha violencia esté tan legitimada por el sistema.

La publicidad no nos deja envejecer en paz ni ser auténticas, nos repite incontables veces que no nos arruguemos después de los treinta. La televisión nos muestra estereotipadas como amas de casa hinchapelotas o muñecas rellenas de silicona, tontas y degradadas, teniendo esto una aceptación peligrosísima.

Cuando hace algún tiempo le comenté a un grupo de gente que escribo una obra sobre la presión que se ejerce hoy hacia las mujeres, me tildaron de “paranoica” y me pidieron que por favor no cayera en ese “cliché”. ¿Estaré paranoica yo? Miren que ahora parece ser que las chicas al cumplir 15 piden como regalo un buen par de tetas. En los últimos tiempos me convocaron para participar de algunos proyectos junto a otros creadores. En el 90% de los casos fui la única mujer, cosa que se encargaron de resaltar al decirme que sería “la mujer del grupo”. ¿Esperarían que me alegrase por eso?

En una oportunidad pregunte por qué no convocaban a más mujeres, a lo que argumentaron que es “porque no hay”. Propuse confeccionar una lista de mujeres creadoras para ser tenidas en cuenta. Todo siguió igual.

Y un dato más, créase o no, mientras escribo este texto en un bar de la avenida Corrientes, un tipo que no conozco se acerca, invade mi mesa, me interrumpe y dice: “La nenita está escribiendo, ¿se puede saber qué escribe una chica como vos, sola, un domingo a la tarde?”.

Mariela Asensio
(dramaturga, puestista, actriz)

El malestar invisible

Hace muchos años, con relación a preguntas personales, y también a impasses profesionales, tenía la sensación de que algunas inquietudes –malestares– no pasaban ni por mi condición de neurótico, ni de profesional, ni de esposo. Más bien era una cuestión que atravesaba todas esas áreas: el hecho de ser varón, una cuestión tan natural como respirar, tan silenciosa como operante.

Como había pasado desde chiquito, las respuestas más jugadas con respecto a las dudas, a los sustos, a lo prohibido, provinieron de mujeres. Ahora se trataba de mujeres que escribían, que debatían, que se pronunciaban sobre la desigualdad impuesta a la condición femenina: las feministas. En esos textos, en esos debates, se iniciaron mis estudios sobre la masculinidad, que ni el psicoanálisis ni la facultad habían promovido. Mi deuda teórica y política con ellas es grande: me habilitaron un pensar, legitimaron un sentir. También los varones somos seres de género, sólo que algunas veces no nos damos cuenta y así nos va. Poner a la mujer del lado del síntoma, del enigma a descifrar, de objeto, supuso el sostenimiento de una creencia: la de que los varones son sujetos. La representación despótica que tenemos de nosotros –fantasma de un ser antes soberano– fue a costa de una singularidad aniquilada. También esperamos una mirada singularizante por parte de las mujeres, enroladas o no en el feminismo.

Hoy, decir que soy pro-feminista es una obviedad. ¿Cómo no estar conectado con el 50 por ciento de la humanidad? ¿Cómo no tratar de entender las diferencias con respecto a nosotros? ¿Cómo no deslindar diferencias de desigualdades? ¿Cómo es posible estar con mi mamá, con mi hija, con mi pareja, con mis hermanas, con mis amigas, sin el rescate de su otredad... sin hacer de ellas un doble devaluado?

Aunque todavía tengamos que festejar UN Día de la Mujer, yo les mando TODOS los días un Gracias conmovido.

Norberto Inda
(psicoanalista)

Breve paneo Histórico

1. Grecia. La mujer pasa su vida en el hogar. No participa de la vida pública. Es casada a los quince sin ser consultada. Opciones para ser libre: la prostitución o el sacerdocio.

Roma. Las romanas hilan con rueca y huso. Por el tamaño de su tejido se sabía si habían estado en casa. La mujer es propiedad del varón, que le pone los puntos. Las distracciones más extendidas son: El “otium”, el “interruptus” y el “rigor mortis”.

2. Cristianismo. Se ponen de moda el mesianismo y el arrepentimiento, con sandalias al tono. Además de temerle al padre y al esposo, ahora se suma Dios. La mujer no puede morder manzanas ni amantes sin peligro de muerte.

4. Mundo Musulmán. La sociedad es esencialmente patriarcal; primero el camello y después la esposa; la poligamia es corriente entre los ricos, los pobres son monógamos por falta de recursos, que no de ganas.

5. Feudalismo. La mujer sigue teniendo a su cargo todas las funciones domésticas. Hace pasteles, cuida de los cerdos, hace conservas, chorizos e hijos. Y encima, para la Iglesia es un instrumento del demonio.

6. Renacimiento. Aunque existen mujeres cultas e independientes, el cometido de la mujer común sigue siendo ser madre, esposa y perpetuar la especie haciendo el mínimo de comentarios posibles. La mujer ideal: recatada, sumisa, sacrificada y en casa. Sin embargo, son comunes el adulterio, el aborto y el mal aliento. En 1563 el Concilio de Trento decreta, tras largas discusiones teológicas y por un voto, que la mujer tiene alma.

7. Revolución Francesa. Las mujeres se enfrentan a la siguiente contradicción: Liberté, Egalité y Fraternité para la población masculina, y té con masa fina para la femenina. Olimpia de Gouges, autora teatral y activa revolucionaria, publica en 1791 la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. Otra ciudadana declaraba: “A partir de ahora luciremos la escarapela tricolor sobre la ropa interior, en adelante roja, para que nuestros amantes no olviden nuestros derechos ni en la cama”. El encarcelamiento y ejecución en la guillotina de Olimpia simbolizó el fracaso de los reclamos feministas. Y de la lencería de color.

8. Siglo XIX. El padre es el eje de la familia y el custodio de los bienes. Los hijos aprenden la tradición y se dejan bigote. La herencia es recibida por el varón y es su obligación incrementarla. Las posesiones elevan el prestigio. La señora hace juego con las cortinas. Las mujeres se hartan y los reclamos feministas toman vigor de manera colectiva. Sufragismo por un lado y reacción por el otro, no orto.

9. Siglo XX. Se observa un incremento en el número de mujeres solteras. El matrimonio deja de ser una situación deseada. Resulta más rentable tener una ocupación paga que trabajar gratis en casa. La mujer occidental accede lentamente a la vida pública y democrática. Se le concede el voto y el orgasmo.

10. Argentina siglo XXI. Féminas burguesas, cobardes o simplemente imbéciles proclaman, entre temblores y sonrisas: “No soy feminista sino femenina”, “Me gusta que me abran la puerta, que me regalen flores y que mi pareja me cele”, “Nunca me acosaron, por suerte nadie me discriminó” y un inmenso etcétera cargado de frases con olor a cerebro lavado y centrifugado, producto de la desinformación a la que siguen sometidas. O de las secuelas del detergente.

Mujeres que invierten en el matrimonio, recauchutan su cuerpo para seguir en carrera o se subyugan frente a la billetera del caballero, desconocen absolutamente el significado del término feminismo y abonan con sus actitudes la continuidad de la desigualdad.

A nadie se le ocurriría que un negro quiera volver al asiento de atrás. ¿Por qué hay que argumentar la necesidad del feminismo? ¿Retroceso o estupidez?

No hay nada más escandaloso que la ignorancia y la mansedumbre del que desconoce la historia y el sentido de pertenencia.

Fernanda García Lao
(dramaturga, escritora, puestista, actriz)

Incómodo y atractivo

Me molestan sobremanera las mujeres que dicen apoyar los derechos y la lucha de las mujeres, pero se niegan a llamarse “feministas”, y pronuncian la palabra con una mezcla de desprecio y prejuicio. Como si el feminismo fuera una antigualla o, peor aún, como si temieran que la definición las ubique enfrentadas con los hombres, posición que consideran anacrónica. Y me molesta porque la negación tiene un importante fondo de ignorancia, y otro de complacencia y comodidad. Ser feminista, claro, implica un enfrentamiento, una firmeza que no es excluyente, pero sí reconoce que hay temas y problemas de mujeres que es responsabilidad de las mujeres pensar, combatir y modificar. Porque el feminismo ha evolucionado históricamente, y en todas sus luchas internas –y sí, por momentos en su mezquindad– sigue siendo un movimiento incómodo, desestabilizador, con capacidad de revulsión. Todavía molesta. Lo hace porque lo que se juega, en primera instancia, es el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y deseos; y desde allí se avanza hacia la política. No puedo pensar en un movimiento más estimulante, que especialmente por su complejidad resulta aún más inteligente y atractivo.

Mariana Enriquez
(escritora, periodista)

Ellos y su largo camino


En realidad, me parece que todavía hay muchas ideas diferentes sobre qué quiere decir ser feminista, y hay muchos feminismos. Alguna vez, tratando de buscar qué tenían en común los feminismos, con Diana Maffia llegamos a la conclusión de que hay tres cuestiones básicas: por un lado, el convencimiento de que es justa la defensa de los derechos de las mujeres y la igualdad entre varones y mujeres; la segunda es la convicción de que no hay igualdad entre varones y mujeres; la tercera es un compromiso de acción, creyendo que efectivamente es necesaria y cuestión de derechos humanos la igualdad de género, y que se viola sistemáticamente en un sistema de subordinación y opresión, la convicción de que debemos tomar una actitud de militancia para tratar de cambiar esto.

Cuando comencé a trabajar en derecho constitucional, derechos humanos y diseño institucional, estaba en un grupo en el que al principio era la única mujer y tuve que luchar mucho, porque nos decían “los Nino boys” (éramos un grupo de jóvenes que trabajamos con Carlos Nino). Que esto se cambiara por “boys and girl” llevó un tiempo largo. Lo cierto es que cuando escribía sobre cuestiones de derecho constitucional, de diseño constitucional, estaba haciendo trabajo académico..., pero cuando escribía sobre cuestiones de género, los chicos consideraban que era sólo militancia. Eso fue hace 20 años, y ahora muchos de esos hombres dan clases sobre temas feministas, han escrito sobre feminismo.

Marcela Rodríguez
(diputada)

Crecimiento personal


A mí me da enojo cuando se dice “sí, las cuestiones de género me importan, pero no soy feminista”. Para mí, comprender la cuestión de género y ser feminista es una sola cosa, un proceso de crecimiento personal que se me fue produciendo no de tan joven, sino cuando tuve niñitas pequeñas y empecé a tener que atender a las niñas, mi hogar, mi trabajo y la militancia, que antes, en los ’70, había sido sin niños. Ahí fui empezando, ya en contacto con el ámbito político, a compartir estas tareas y a ser consciente de los obstáculos, los prejuicios. En el mundo interno, tuve explosiones de conciencia acerca de que ser mujer no tiene que ver con ser madre, y además me empecé a plantear cómo ejercer este ser mujer.

Soy feminista porque es un alerta permanente acerca de lo que me pasa, de cómo influyen sobre mí los mandatos, cómo los modelos masculinos de hacer política, que es mi actividad, qué mandatos o gestos reproduzco en hijas o nietos.

No es que yo haya logrado toda la madurez interior a la que aspiro, pero sí una libertad importante y eso me lo da el sentirme feminista, tener conciencia de lo que dice una amiga: el problema no es sólo ser mujeres feministas en política, sino constituirnos permanentemente.

Además, en este mundo es muy fácil tentarse a reproducir modelos masculinos, porque nuestro modelo auténtico, nuestro modo de hacer política no tiene buena prensa todo el tiempo. Yo lo refiero a la política porque es un mundo donde los modelos antagonizan, y es costoso desenvolver personalmente una práctica femenina feminista y aspirar, como cualquier dirigente, a tener prestigio social.

Los obstáculos aparecen si tenés un ataque de coherencia y asociás tu posición con tu acción ante temas “escabrosos” como la salud reproductiva, el aborto, etc. En el mundo cotidiano diría que no hay obstáculos, porque afortunadamente con las políticas feministas y otras que no lo son tanto logramos la ley de cupo, lo cual fue en defensa propia: eso garantizó lugares.

Juliana Marino
(diputada)

Decodificar el mensaje

Reconozco que hubo muchos avances gracias al feminismo. Sin embargo, es impresionante advertir que en pleno siglo XXI todo se nos hace más difícil a nosotras. Además, como hemos sido criadas en esta cultura, a veces cargamos con algunos prejuicios en un plano inconsciente. En muchos detalles de la vida cotidiana, de la profesión, surge la subestimación de la mujer. En mi caso, siempre he estado al frente de grupos, coordinando a músicas y músicos, y siempre me ha costado que ellos dieran bola a mis indicaciones. Por ejemplo, hablarle a un músico hombre y que él respondiese mirando a otro músico hombre. Así son los códigos que todavía rigen las relaciones. Yo tomé conciencia bastante pronto de estas formas de sexismo, porque a las mujeres que estamos insertas en el mundo laboral, en algún momento nos toca la discriminación. Creo que a las mujeres de generaciones anteriores se les han cerrado muchas puertas, incluso algunas se tapiaron de tal forma que ni siquiera sabíamos que estaba esa puerta. Entonces, creo que la función del feminismo de los últimos 50 años ha sido derribar algunas puertas, y empezar a picar la pared. Es tal la desvalorización que han sufrido las mujeres, la tienen tan incorporada, que algunas no se atreven a ir a aprender a tocar un instrumento porque les han hecho creer que no sirven. Por supuesto que si destruís la autoestima de una persona, ni siquiera va a intentarlo. Yo misma a veces caigo en el yo no puedo, que tiene mucho que ver con la cuestión de género, con el mensaje desalentador que estoy recibiendo. Hay que aprender a decodificar ese mensaje nefasto para neutralizarlo, destruirlo. Espero vivir para ver el momento en que no tengamos que explicar que el feminismo no es contra los hombres, que es a favor de la igualdad, mientras que el machismo propone la supremacía del varón.

Laura Ros
(cantautora)

Inevitable

Soy feminista porque no podría dejar de serlo, me parece algo básico para una mujer con cierta conciencia de género, con sentimientos de justicia, con ideas de paridad en todos los rubros. Me resulta inconcebible que todavía hoy una mujer gane menos que un hombre por igual trabajo, que sea golpeada por alguien con mayor fuerza muscular que se considera su propietario o que tenga que pedir perdón si tiene éxito o gana mucha plata. Puedo comprender que luego de miles de años de privilegios a los varones les cueste asumir la equiparación de las mujeres. Pero al mismo tiempo no entiendo que hombres que se creen actualizados y democráticos prefieran tener a su lado a una mujer inferiorizada, sumisa, dependiente, chupamedias, para que los haga sentir superiores. Que se consideren esas actitudes “femeninas” me parece una aberración. No me puedo acostumbrar a que la mayoría de los tipos se asuste de las mujeres pensantes, con ideas propias, que proponen cosas nuevas, y que las consideren una amenaza. Como si siguieran llevando en la genética esa cosa tribal, de caciques dominantes. Es decir, el comportamiento básico del líder de la manada.

Debo decir que también me sacan de quicio las mujeres que viven de acuerdo a ideas feministas, que sacan mucho provecho de los avances conseguidos por las militantes, y tienen el tupé de decir: soy femenina, no feminista.

Mercedes García Guevara
(cineasta)

¿Como no serlo?

Me declaro feminista porque he comprendido que no se puede ser una mujer pensante e independiente sin asumir francamente ese ideario (aunque se haya bajado un poco la llama con respecto a siglos anteriores).

Como cantautora ¡soy naturalmente feminista! Y trato desde lo que escribo –partiendo de principios y convicciones profundas– de llegar a aquellas mujeres que siguen siendo maltratadas o sometidas por los hombres, por esta cultura patriarcal y misógina tan arraigada.

En lo personal, he aprendido que no necesito que un hombre me dirija ni la vida ni la carrera, menos todavía que me controle o pretenda enseñarme cual maestro Ciruela, porque únicamente creo en el intercambio de igual a igual. Estar en el mundo del tango me ha hecho ver más claras algunas cosas, ya que tengo que pelear mi lugar todos los días; se sigue diciendo que el tango es macho, que el tango por mujeres no es lo mismo, que las mujeres no sabemos componer...

Lamentablemente los machistas siguen siendo los que inventan programas de TV donde las mujeres tienen que ir en tanga llevando una bandeja y soportar que los invitados hagan chistes sobre lo buenos que están sus culos o sus tetas.

A cada festival de tango al que voy, el lugar de privilegio y de conducción lo siguen detentando los varones.

Yo encontré mi lugar, me lo gané palmo a palmo y seguiré en este camino, luchando para que las cosas sean distintas, es decir, más humanas e igualitarias.

María José Demare
(cantautora)

Credo

Creo y festejo las diferencias de género, así como creo que la igualdad de derechos y oportunidades aún está lejos de conseguirse. El menosprecio y el maltrato a la mujer aún siguen estando presentes en todos los niveles de la sociedad. Dedico mi vida al cine y como director, editor de una revista y docente, intento a diario volcar mis ideas feministas en el trabajo y fuera de él. Creo que el feminismo debe ser inteligente, justo, abierto e inclaudicable, pero jamás dogmático. Me molesta la creencia de que los hombres heterosexuales no podemos tratar con solidaridad y admiración a las mujeres. No tolero el sexismo en nadie. El feminismo es sinónimo de derechos humanos y por lo tanto no existe un tema a discutir: es correcto ser feminista. Las instituciones combaten el avance de la mujer y su libertad. Creo en el derecho a que las mujeres decidan cuándo ser madres y cuándo no. Creo absolutamente que debe despenalizarse el aborto ya, así como también creo que una madre debe ser protegida y amparada por las leyes de la sociedad.

Santiago García
(cineasta)


Nota publicada hoy en el Sumplemento Las/12, del diario argentino Página/12, que se publica todos los viernes. Se los recomiendo. Es super refrescante. Yo lo espero con ansiedad cada semana.

3.01.2006

La serpiente y la luciérnaga.


( cuento de autor desconocido que me llegó por correo electrónico, y que a propósito de de un mensaje que recibí me puso a pensar mucho)
Acá se los dejo.



Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; ésta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
- Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro dar éste precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No.
- ¿Yo te hice algún mal?
- No.
- Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar.

Piensa en esto, selecciona las personas en quien confiar.

Muchas veces nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos: ¿Por qué me pasa esto si yo no hice nada malo? La respuesta es sencilla, porque no soportan verte brillar. La envidia, es el peor sentimiento que podemos tener. Envidiar a otras personas, sus logros, es en definitiva envidiar, ver a otros brillar.

Cuando esto nos pase, NO DEJEMOS DE BRILLAR, no dejemos de seguir siendo nosotros, de seguir haciendo lo mejor que sepamos hacer. De todas maneras, aunque nos hieran, no podrán tocarnos, porque nuestra luz seguirá intacta, nuestra esencia permanecerá, pase lo que pase!!

2.27.2006

COHERENCIA

"LO QUE DIGO CON EL PICO LO SOSTENGO CON EL CUERO"

Refrán popular argentino.

Acércate a quien te nutre, aléjate de quien te chupa.


Ya me lo había dicho mi querida amiga Lupe y nunca lo olvido.
Hoy me llegó por correo electrónico, y me parece tan importante recordarlo que por eso lo pego aquí.
Julia



ALEJATE

De quien te niega su mano en los momentos dificiles
de aquellos que solo buscan en tí una amistad falsa
de cuantos te merodean por conseguir algo
de quienes nunca están pese a llamarlos
de quienes te halagan y esquivan decir lo que piensan
de cuantos al menor tropiezo te dejan solo

Sin embargo ...
ACERCATE

A quienes, pese a no gustarte te dicen lo que sienten y
están a tu lado cuando ya no lo está nadie,
te brindan su mano sin apenas darte cuenta,
te alientan a seguir con coraje en la vida.

Aquellos que, aún lejos, los sientes cerca.
Seguro que tú eres uno de ellos y por eso estás aquí


(SIN AUTORÍA CONOCIDA)

2.26.2006

EL AMOR SALVA


Anoche fui con Vilma y con Carlos Luis ( dado que a su "date" no la dejaron salir y se nos unió) a ver JOHNNY & JUNE, una historia de amor de verdad, basada en la vida de los músicos Johnny Cash y June Carter.

Una película hermosa. Actuaciones buenísimas de Joaquin Phoenix ( que por cierto vivió con su familia en Montezuma, aquí en la Península de Nicoya mucho tiempo) y de Reese Witherspoon ( o como se escriba) Ella encantadora, él intenso.
El amor salva. El amor se templa. El amor existe y sí hay finales felices.

Gracias Johnny y June por recordarlo.
( en la foto, los personajes verdaderos de la historia)

2.24.2006

Un cuento anónimo. Una joyita.


ADOPCIÓN

La maestra Debbie Moon estaba estudiando con su
grupo de primer grado la pintura de una familia.
En la pintura había un niño que tenía el cabello
de color diferente al resto de los miembros de la familia. Uno de
los niños del grupo sugirió que el niño de la pintura era adoptado.
Entonces, una niña del grupo le dijo:
"Yo sé todo de adopciones porque soy adoptada"
¿Qué significa ser adoptado? Preguntó otro niño.
"Significa"-dijo la niña- "que tu creces en el
corazón de tu mamá en lugar de crecer en su vientre".

La foto: Tamarindo, Guanacaste.

2.23.2006

LA CASUALIDAD NO EXISTE


Por Elisabeth Kübler Ross, en su autobiografía: La Rueda de la Vida

"Durante años me ha perseguido la mala reputación.
La verdad es que me han acosado personas que me consideran la Señora de la Muerte y del Morir.
Creen que el haber dedicado más de tres decenios a investigar la muerte y la vida después de la
muerte me convierte en experta en el tema. Yo creo que se equivocan.
La única realidad incontrovertible de mi trabajo es la importancia de la vida.
Siempre digo que la muerte puede ser una de las más grandiosas experiencias de la vida. Si se
vive bien cada día, entonces no hay nada que temer.
Tal vez éste, que sin duda será mi último libro, aclare esta idea. Es posible que plantee nuevas
preguntas e incluso proporcione las respuestas.
Desde donde estoy sentada en estos momentos, en la sala de estar llena de flores de mi casa
en Scottsdale (Arizona), contemplo mis 70 años de vida y los considero extraordinarios. Cuando era
niña, en Suiza, jamás, ni en mis sueños más locos ˜y eran realmente muy locos˜, habría
pronosticado que llegaría a ser la famosa autora de Sobre la muerte y los moribundos, una obra cuya
exploración del último tránsito de la vida me situó en el centro de una polémica médica y teológica.
Jamás me habría imaginado que después me pasaría el resto de la vida explicando que la muerte no
existe.
Según la idea de mis padres, yo tendría que haber sido una simpática y devota ama de casa
suiza. Pero acabé siendo una tozuda psiquiatra, escritora y conferenciante del suroeste de Estados
Unidos, que se comunica con espíritus de un mundo que creo es mucho más acogedor, amable y
perfecto que el nuestro. Creo que la medicina moderna se ha convertido en una especie de profeta
que ofrece una vida sin dolor. Eso es una tontería. Lo único que a mi juicio sana verdaderamente es
el amor incondicional.
Algunas de mis opiniones son muy poco ortodoxas. Por ejemplo, durante los últimos años he
sufrido vanas embolias, entre ellas una de poca importancia justo después de la Navidad de 1996.
Mis médicos me aconsejaron, y después me suplicaron, que dejara el tabaco, el café y los
chocolates. Pero yo continúo dándome esos pequeños gustos. ¿Por qué no? Es mi vida.
Así es como siempre he vivido. Si soy tozuda e independiente, si estoy apegada a mis
costumbres, si estoy un poco desequilibrada, ¿qué más da? Así soy yo."

2.22.2006

El y Nosotras

He amado a un hombre,
sólo a uno.
Lo he encontrado en rostros y cuerpos distintos
a través de interminables y preciosos calendarios.

Lo he reconocido por el ruido de pájaro con que mueve las manos
y por la manera peculiar con que me mira, a veces sin darse cuenta.
En ocasiones ha sido solamente cosa de olores conocidos,
en otras ha sido cosa de razones.

Me ha hablado en español, en francés, en inglés, en portugués y en árabe...
me ha llevado a pasear en moto por potreros verdes,
me trajo libros de regalo, me hizo reír,
me contó de ciudades desconocidas de otros continentes,
me enterneció su risa escandalosa, su delicado gesto,
me mostró el camino , el encanto del fuego,
me navegó despacio, me despertó los peces, me trajo flores...
con él asumí riesgos y lloré muchas tardes.
Fue él, el mismo que lanzó piedrecitas tímidas a la laguna del encanto
en tardes de sociego.

Me salvó, lo salvé, nos salvamos.

Nos aventuramos juntos a cazar mariposas para vestirnos con ellas,
cocinó para mi, me nombró su reina, leyó conmigo poemas y me cantó canciones,
comimos juntos mandarinas para luego perfumarnos con las cáscaras,
Entramos desnudos al mar, bebimos de la lluvia,
juntos pasamos por aduanas y aeropuertos,
corrimos por andenes desconocidos con pesadas maletas,
abrimos un paraguas para sostenerlo en cuatro manos,
me presentó amigos nuevos, me sacó a bailar, me colocó una pulsera en la muñeca.
Me sostuvo, me contuvo, me dio de beber en el hueco de su pecho,
Acomodó sus brazos para que yo me acomodara, sacudió las almohadas para que yo soñara,
medimos juntos cada metro de la Habana,
soñamos nuevos mundos sentados en aquel malecón de oro,
navegamos luego el Golfo de Nicoya pescando atunes , macarelas...
y comiendo ostras con cebolla morada,
entramos de nuevo al vientre de la madre montados en velero,
me contó los cabellos y nombró cada uno de mis poros, me dijo que era linda.

Me dio , le di y nos dimos todo muchas veces.

Me robó el más apasionado de los besos una madrugada cualquiera enfrente de El Cuartel,
por él me desabroché la blusa y todos los temores,
hice cola en moteles y hoteles de mala reputación,
a él le escribí poemas y se los mandé a la cárcel,
Le envolví las piernas entre las mías, le dije cosas al oído...
le besé los párpados, me besó los pechos, bebí de su ombligo,
me escribió cartas de amor, bailé con él boleros tristes,
me sembró un hijo, quiso que lo acompañara...
tomó mi mano cuando se me rompió la fuente,
lloró conmigo ante el alma de Gaudí y la magia de Tikal y el Atitlán,
secó mis lágrimas, me descalzó ,
Juntos nos emocionamos ante La Catedral de Córdoba, la Torre Eiffel, Ellis Island, El Circo del Sol,
los pies desnudos en Chichicastenango, los violines de Londres, los ojos de los niños tristes de la patria,
él me enseñó a lanzar las anclas y a hacer nudos fuertes pero fáciles de soltar,
me abrigó y compartió mi risa, mi mesa, mi cama, mis dolores,
nadamos juntos abrazando delfines,
entramos juntos a mundo submarinos,
bebimos champán para celebrar el año nuevo,
leyó mis recuerdos, lloró con mis amores idos y sufridos, rezó mis rezos, bebió mis aguas...
me vivió.

Lo vi desvanecerse y viví para contarlo, limpié su cuerpo enfermo con mis manos,
vestí su cadáver, lo besé con pasión antes de despedirlo,
llevé a nadar al mar sus cenizas secas,
en el mismo lugar donde el amor se nos declaró travieso
disparé por él tres tiros al aire.
Por él y para él me lanzé al agua
con intención de que mi cuerpo lo pudiera beber de nuevo.
Regresó sin llaves, de nuevo y con anteojos, tocándome la puerta.
Amaneció de nuevo y estaba conmigo.
Eran siempre sus manos.
Era siempre su sudor , su beso y una misma la emoción.

Cuando me amó era quien necesité justo en ese momento
para aprender algo, subir la grada que faltaba, sembrar una semilla,
recibir lo que tocaba...
Cuando le dejé, lo dejé llorando mi partida:
el aire tiene que abrir caminos nuevos tantas veces como el corazón se lo recuerde,
y es a veces la lágrima la estrella que ilumina.
Cuando se me fue y fui yo la que quedé llorando,
se fue para que yo pudiera descorrer la cortina sola,
levantar los velos...intuir músicas inéditas.

De pronto vuelve con el mar y es un murmullo de gaviotas....
No lo sabe ahora y no tengo que decírselo. No hace falta.

“amo el amor de los marineros,
que besan y se van…”


Fue el mismo y es en todos.
El que desató la música de mis fibras,
el que me hace desplegar los muelles desde la orilla del miedo,
el mismo fogoso duende que se me asoma por los sueños
y vive de nuevo conmigo lo único que los dos sabemos
y me dice y se desdice y viene y va siempre bailando amores.

He amado a un hombre.
Ha sido sólo uno.

He sido tantas mujeres...

una distinta con cada cuerpo moreno, una nueva con cada nuevo beso,
con cada músculo , con cada voz, con cada pecho distinto...
cada señal , cada espalda, cada muslo y cada nalga que he apretado con delicia.

Ha nacido una hembra nueva
con cada cuerpo ansiado que he tocado sólo desde el alma y en silencio
para no despertar sospechas ni alborotar abejas.

He amado a un hombre,
sólo a uno.

Con él he sido muchas mujeres.
He sido alta, frágil, delicada, rotunda, baja, pelirroja y crespa,
ancha de caderas, rubia y mulata,
dócil y furibunda.
He sido sirena y ave.
He estado callada y he reído. He sido joven y más vieja.
He lucido trenzas y me he soltado el pelo para bailar.
He tenido mil hijos e hijas como coneja,
hermosos niños de todos los colores
han bebido de mi la vida y me han hecho sangrar de gozo los pezones .

Mis piernas han sigo elásticas y esbeltas como palmeras
o tibias y dulces como pan recién horneado.

He sido junto a otras, la única mujer para él,
la que reencuentra, encuentra y vuelve a reconocer también
a través de interminables y preciosos calendarios.

“en cada puerto, una mujer espera,
los marineros besan y se van…”


Todos los abrazos han sido siempre parte del mismo abrazo,
Todos los besos, honda humedad: el mismo beso.

Todas las flores , las mismas flores.

Las manos las mismas y sus colibríes y mariposas viejos conocidos.

Todos los hombres el mismo: El.
Todas nosotras la misma:
Nosotras:
Ella para él.

Uno.
Una.

Unificados bajo la tierra y sobre el cielo.
Arriba, Abajo.
Uno solo. Una sola.

Todo redondo, de nuevo,
y sin pecado.




( Gracias a don Pablo Neruda por su aporte en la palabra y las sales marinas )

El Salón de Belleza


“No es lógico juzgar la belleza de una persona sin ver cómo se mueve, cómo habla, cómo ríe y cómo le brillan los ojos. No somos estatuas de mármol, lo que nos hace “bellas o bellos” es nuestra personalidad que siempre es única “

Ima Sanchís
“El don de arder”


El Salón de Belleza es una colección de retratos de mujeres. Inicié este experimento en 1999.
El retrato tiene dos componentes: una fotografía y un texto editado por mi misma, a partir de entrevistas y conversaciones con las mujeres retratadas.
Siempre he soñado con ver este material publicado en un libro, ampliado quizá a unos cien retratadas, y ponerle en la red es parte del esfuerzo que realizo para interesar a alguna editorial en el asunto.

Algo de la sección “Bellas Esperando” salió publicado el año pasado en la revista costarricense Perfil, y algunas de las fotos están formando parte en este momento de la muestra de fotografía centroamericana “Belleza Real” que la marca DOVE realizó con motivo del lanzamiento de su campaña publicitaria mundial con el mismo nombre. En este momento se exponen en Guatemala, y pronto estarán en México.

En algún momento he pensado en esto también como exposición itinerante, pero el costo del montaje también es elevado. Quisiera ver los retratos en formato grande, ampliados, y ello aún no ha sido posible por razones económicas.
Aún tengo la tarea de desarrollar más ampliamente la idea , así como seleccionar mejor las fotos y editar mejor algunos textos pero para ello necesito financiamiento adecuado...hasta ahora es algo que solamente he podido hacer en mis ratos libres, con fondos personales y sin ningún tipo de patrocinio.

Todos los derechos de imágenes y textos son propiedad de mi persona y de las retratadas.
En la foto Ana Cristina, una hermana del alma a quien quiero mucho, quien es la madre del hijo mayor de mi marido, y fue su esposa durante algunos años.

Todos y todas danzamos alrededor de un centro


“Ver lo invisible es complicado, pero debes saber que aquel por quien se vive, está en el aire que respiramos, en cada gota de agua, en cada cuerpo, en cada piedra, en cada planta, en cada animal, en todas las formas de su creación. En el centro, en lo invisible de todos ellos, es donde se encuentra.
Cada cuerpo celeste se encuentra unido en su centro con los otros astros y con nosotros. Es como si un hilo de plata nos hubiera enlazado durante la creación. Ver lo invisible en los otros, es ver a dios en ellos. Escuchar lo invisible en sus palabras es escuchar a dios. Sentir el agua en el aire antes de que se convierta en lluvia, es sentir a dios. No importa qué tan distintos sean los rostros que miras, qué tan distinto sea el canto de alguien, atrás de su cuerpo, atrás de sus palabras está la presencia del señor del cerca y del junto. Por eso es tan importante la representación, el canto, el movimiento, todo aquello que hacemos. Si lo hacemos de acuerdo con nuestro centro, de acuerdo con la divinidad, tendrá un carácter sagrado, si lo hacemos mareados, nos tirará al piso, nos dejará a un lado, desconectados de su dios. Todos giramos. Cada hombre, cada luna, cada sol, cada estrella danza alrededor de un centro. El movimiento de los astros es sagrado y el nuestro también. Nos une el mismo invisible.”

En la novela “Malinche” de Laura Esquivel.
La abuela le explica a la niña las cosas del mundo
.

2.20.2006

Si perdemos el conocimiento de los indígenas, perdemos todos.


Entrevista que le hice para el informa-tico a Leyla Garro, enfermera obstetra y activista por las culturas indígenas de Costa Rica.
( en la foto niño de Cachabri, Talamanca)

2.18.2006

Todo podría ser tan simple


...tan prístino y claro como la sonrisa de este niño.
¿ por qué nos empeñamos tanto en desatender las urgencias del alma?

Esta foto la tomé hace varios años, y hoy, que estoy tan contenta, me la encontré acomodando mi archivo digital. A él me lo encontré en Guatemala, paseando por los pueblos de la orilla del Atitlán, donde fueron las inundaciones de Stan el año pasado. Esté donde esté este niño, que ya debe ser un muchachito...acá permanece la belleza en uno de sus estados más perfectos y puros.

2.15.2006

Ayer no era el día del amor y la amistad. Protesto!!!!!


Ayer pasé protestando: "No ! hoy no es el día del "amor" así en abstracto, ni mucho menos de la "amistad". HOY ES EL DIA DE LOS ENAMORADOS. Eso del día de la amistad lo inventaron para vender más regalos.
Ayer era el día de los enamorados. Punto. De los de besos, de los de verse a los ojos, de los de querer estar juntos, del abrazo de almas que sólo es posible con el abrazo de cuerpos...con los sudores compartidos...( de ESO!)
De las parejas que se aman con amor romántico-erótico-apasionado.
Y aunque yo no tengo de ese tipo, pues no he tirado la toalla y me habría encantado tener pareja ayer para practicar cursilerías....es lo más lindo y lo he probado...Con mi marido ( muerto hace 2 años y piquito) lo celebrábamos sin culpa...gozábamos con las cursilerías y los amores.... Acá a casa llegaron en su momento ramotes de rosas rojas enormes sostenidos por manos juguetonas y morenas... y regalitos sorpresa, y joyitas delicadas, poemitas y todas esa "mariconadas" que son preciosas.
Ayer pensé mucho en él, en mi amor más grande...uno de los dos más grandes que he sentido...( el otro por ahí anda (BJ y no es un whisky) y ayer no quise hacer el ridículo de llamarlo para decirle "felíz día de la amistad", porque no...no es mi "amigo", sino un mae que me encantaría me abrazara y besara y más.... porque la verdad me sigue gustando mucho, entonces no pude ser "hipócrita".) Pero bueno, esa página ya la pasé ( creo) y entonces les cuento que ayer pensaba en mi Vic , en lo que me dio, en lo que le dí, y en lo que de eso me prueba mi capacidad para amar, mi derecho a ser amada bien, y respetada...y de paso sintiendo una ilusión tremenda de enamorarme de nuevo.
Candidatos no me faltan. Lo que pasa es que generalmente los de mi edad, o mayorcitos( y además sensibles, inteligentes y cultos que son los que prefiero) están digamos "ocupados" y hay barreras difíciles de saltar cuando están en juego otras vidas, otras gentes y otros dolores...largo tema....el sacrificio personal para que otros vivan felices. Está el MIEDO a sufrir tiñéndolo todo siempre.
La sensación de la pérdida. Del ¿ qué hago aquí y qué pitos toco?
"A ella la amás más" le dice con cara de resignada derrota y mucha ternura la amante que termina siendo Barbra Streinsand a su "príncipe de las mareas". "A ella la amo por más tiempo, sólo es eso" Algo así le contesta el objeto de sus deseos: Nick Nolte con los ojos vidriosos de ternura.

Como si el amor se pudiera medir. Se siente o no se siente. ¿ Cuál es mayor? ¿ Hay uno mejor o más fuerte que otro? No será necedad estar midiéndolo como si fuera PIB? ¿Acaso importa? ¿ cuándo podremos desprendernos de esa necesidad de poseer que nos impide ser libres y para vivir intensamente el momento...¿ No se compone la vida acaso de momentos, de momentos vividos y bailados? ¿ o de evitados y ansiados? ¿ Serán sólo sensaciones, sentimientos...?

Qué conflicto medular...¿ verdad?

Por eso lo admito: hay hombres bellos que me encantaría amar. Tengo "vistos" varios que me fascinan. Anoche mismo estuve conversando con uno. Uno hermoso, sensible y bueno que me trae loquita. Un hombre que brilla con un brillo que me encandila. Un ave rara y hermosa. El no tiene que enterarse de este sentimiento tan profundo como epidérmico y hormonal, no es necesario. El sentimiento es mío, sólo mío...y lo mejor es que existe. Sólo eso.Y ello me prueba que sigo viva.

Me emociona mucho poderlo vivir, poderlo contar sin pudor ni pena, poder venir a mi casa a soñar con él y creer que el amor me está tocando..porque existe en sueños...y los sueños a veces son mejores que la vida de verdad.
¿ Si no...de dónde putas saco fuerza para vivir?

Tengo un negocio con mis hermanos,un restaurante. Chubascos. Allá por Fraijanes. Ayer por la tarde recorté polísimos corazones de papel seda rojo ( ese que cuando estábamos chiquitillos tenía el más humilde nombre de "papel cebolla") para pegar en guirnaldillas como las que ponían hace años en las cantinillas y salones de baile...eso me hizo felíz.

Repartimos también corazones de chocolate...
todo eso es lindo...asumirlo con sentido del humor, cero estrés, e ilusión de adolescente...aunque una tenga 43 años, deba casi 80 millones de pesos, tenga un testamento atorado, pese 40 libras más de lo que debería pesar y se venga solita para la casa a abrazar a las almohadas y el hombre más bello ejemplar macho-masculino-varón que haya tenido cerca ultimamente tenga un reluciente anillo dorado en una de sus manos-palomas y además se haya ido( por lo pronto) por donde vino.

Amén.

2.14.2006

14 de febrero-2006


"Esta noche vendrás a mí
vivo
o muerto."


Anna Swirszczynska (anna swir o swi, fuera de
Polonia).
(1909-1984)
)

2.13.2006

Prudencia, Serenidad, Paciencia… Vigilancia… Atención, Respeto, Cordura, incluso Compasión.

Son tiempos de angustia para mucha gente, no es tiempo de atizar fuegos, de estar peleando ni de hacer comentarios electorero-triunfalistas de parte de nadie.

Ya ganó Costa Rica en muchos sentidos.

Ya, gane quien gane la presidencia, si vislumbra un cambio y algunos soberbios tendrán que aceptar que se gana más siendo humildes y sentándose a conversar.

Acá mucha gente está aprendiendo lecciones.

El destino nos está dando chance para demostrar a la clase política que este pueblo sabe respetarse y vivir en armonía. No nos dejemos atarantar.

Démonos un abrazo y confiemos en que quienes están contando votos lo están haciendo correctamente.

Enviemos luz a estos y estas costarricenses. Que no caigan en la tentación de equivocarse, que pelen bien los ojos, que no permitan ser manipulados, que demuestren ser buenos hijos e hijas de esta tierra.

Acá ha habido una gran derrotada, esa vieja asquerosa y ordinaria llamada politiquería y sus hermanitas demogogia, manipulación , corrupción y desinformación. Ellas han sido las derrotadas. Eso deberá todo el mundo tenerlo bien claro a partir de ahora. Insisto: gane quien gane la presidencia.

No les demos respiración boca a boca reproduciendo comentarios pasados de tono. No es necesario pelear. A veces, cuando uno está exaltado es mejor contar hasta diez. Nada que se dice vociferando o pegando gritos o atacando será tomado en serio. No debe ser tomado en serio.

Si estamos enojados, vamos a tomarnos un vaso de agua y a encauzar ese enojo de manera seria y respetuosa, pero no agarrando el teclado para desahogarnos. No comparto el proceder de algunos y algunas de burlarse de la gente y ofender de manera personal a sus adversarios políticos. Me resisto a ser parte de grupos donde eso es moneda común.

Pidamos Luz para que todo lo oscuro sea sustituido por transparencia.

Amén.

Julia Ardón

2.06.2006

El día en que una democracia no dejó hablar a José Miguel Vásquez


» Cuando se atrevió a levantar la frente al sol refulgente de la libertad, la suya, que nadie respetó!


Imagino que se levantó temprano. Se peinó con cuidado, llevaba un corte de pelo realizado con esmero, se puso la "roja" de la selección. Fue el uniforme más patriótico que encontró. Posiblemente terminó de escribir su mensaje en las cartulinas anoche.

José Miguel estaba desde temprano en el Parque Central. Allí se fue, solito, a manifestarse, el día de la "fiesta de la democracia", allí se fue a decir lo que él quería decir. Imagino que nadie lo convocó. No creo que tenga ni celular ni e-mail .

Se encontró con un grupo que quería lanzar su voz contra el TLC y llamar a votar por los candidatos que lo adversan. Se paró a la par, como la señora que se trajo la biblia grandota de letras doradas.

Dentro de la Catedral, enfrente, estaban casi todos los candidatos y sus círculos más cercanos.

Monseñor Barrantes les hablaba de no ignorar a los pobres. Todos le escucharon con atención, algunos comulgaron y recibieron su bendición.


José Miguel gritaba, tenía mucha energía, su voz no se apagaba...hablaba de dolor,de corrupción, de engaño, de todo lo que tantos ticos y ticas hemos hablado últimamente, mientras doña Rita, sentada en las gradas pedía una limosna a pantorrillas ajenas y desconocidas , zapatos de tacón y tenis de periodistas que no lo ponían atención.

José Miguel hablaba con vehemencia, lo hacía con el único recurso a su alcance: su voz y dos cartulinas con el mensaje. Estaba francamente enojado con los partidos PLN y el PUSC.

La misa se iba a terminar. Comenzaba el movimiento de choferes y personal de seguridad.

Un elegante señor de corbata, magistrado del TSE, que nunca supe cómo se llama, ordenó, dada su investidura, a los policías "callarlo", para que al salir don Oscar Arias no lo pudiera ver ni oír.

Los policías lo detuvieron, para sopresa de todo el mundo y lo metieron dentro de una perrera.

La voz de José Miguel se apagó. Creo que nadie más que yo protestó. Nadie lo acompañó. Se lo llevaron solo, sólo, como llegó.

A mi me dolió en el corazón.

Lo vi empequeñecerse dentro de la perrera, detrás de los barrotes, al lado de otros "delincuentes" , con sus cartelitos y su camiseta de la "sele".

Alcancé a manifestarle mi solidaridad y cariño. Espero me haya escuchado.

Pude hablar con algunos policías, les dije que aquello era una grosería: Me dieron la razón, pero me explicaron que ellos tenía que obedecer al TSE.

Le dije al Sr. del TSE que reconsidera eso. Se quedó callado. No me contestó.

Los manifestantes contra el TLC corearon por segundos "que suelten a José Miguel", pero sin mayor convicción. No lograron nada. Su interés era otro. Estaban concentrados esperando a que salieran los candidatos y la prensa.

Mientras tanto José Miguel estaba calladito en la perrera, nervioso, sudando, y los policías lo tranquilizaban.

Luego se dio la orden de soltarlo, pero unas cuadras abajo. Sentí por parte de los policías simpatía por él, por suerte. Un oficial me dijo " esto es lo que este pueblo no va a perdonar", "algún día esto tiene que cambiar" me dijo y me dio una palmada en la espalda.

La perrera arrancó antes que la caravana del Premio Nobel se perdiera.

No supe dónde lo bajaron.

José Miguel posiblemente se fue para su casa callado, asustado y yo quedé con mi corazón destrozado.

No tengo idea si votó.

Lo que sí sé es que no lo dejaron hablar hoy.

No habló más José Miguel. Lo callaron!

Desde aquí, esté donde esté, mi cariño, mi respeto y mi abrazo. Estoy con vos, hermano! Y te admiro muchísimo. Levantá orgulloso la frente José Miguel, ¡ sos un valiente!

San José, Costa Rica, Febrero 05, 2006

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2.02.2006

Lanzarse


Esta foto, vieja ya, que hoy reencontré, me recuerda a la preciosa carta "El Loco" de El tarot.