
El Cuento de Daniel, es una novelita que ahí poco a poco he ido construyendo con pedazos de vidas distintas , pero con un gran componente autobiográfico. Hoy pude al fin , agregarle dos nuevos capítulos.
En esas letras he puesto mucho de mi piel, mi historia, mis secretos y de los secretos de mi familia, algo de sueño y fantasía, y mucha, pero mucha palabra acumulada a través de los años.
Cada vez que le agrego algo siento que le doy vuelta a una nueva página, aprendo, me re-construyo...me desprendo, reflexiono mucho también...igual me pasa con Los Días del Hospital. Yo me intento sanar escribiendo. No sé bien qué calidad tenga lo que escribo, pero la verdad ese no es el tema para mi, sino más bien: tratar de que mis experiencias o las de algunas personas cercanas puedan servir como testimonio de que la vida da vueltas, es convulsa, se mueve, cambia, y nunca, nunca, nos quedamos quietos ni quietas. También, y no menos importante es plantear que lo que imaginamos o soñamos es parte de nuestra realidad y no desmerece ante lo sucedido...sino más bien lo complementa.
En estos días, más bien, siento que estoy viviendo un intenso duelo. Estoy segura de que he vuelto a morir y estoy renaciendo a otra vida dentro de mi misma vida y la verdad ha sido difícil y doloroso, estoy como una culebra vieja, me siento como una gorda boa digiriendo y al mismo tiempo soltando un pellejo que ya no me sirve. ES y lo estoy enfrentando de la mejor manera que puedo. Leo y escribo mucho. No he hecho mucha vida social y he salido poco. Me protejo mucho en la oscuridad de mi nido. Es mi manera.... a veces lo que más deseo es callarme, guardar todas las palabras, hacer silencio, escuchar la voz del misterio, la de la naturaleza, la de las estrellas...es un trabajo...en eso sigo....a veces me provoca lágrimas, pero a veces me da mucha risa.
Compartir siento que me hace bien.
Ahí les dejo la inquietud. Lo cierto es que he andado poco quieta, no quieta, muy inquieta.
De atrás para adelante ( introducción)
Dedicatoria
Epígrafe ( palabras robadas a Gioconda Belli)
1: Managua, 1980. La Habana, 1982
2: Lindos tiempos en Cuba
3: Buscando el amor alrededor del mundo
4: Desde siempre hubo palabras que iban y venían
5: Abrir los ojos y volverlos a cerrar
6: Reagan, la seguridad, los amores y la casa
7: Ruta periférica y bendiciones
8: Rodándonos
9: Los hijos
10: Matrimonios, parejas, culpas y revoluciones
( continuará)


5 comentarios:
Julia:
Curioseando en la pagina de Bernardo Quesada di con tu blog, sobra decir que demuestras tener una sensibilidad especial, te invito a ver la pagina de un amigo mio: www.alejandrogarza.com, a traves del cual conoci a Bernardo, a ver que te parece, ojala te guste lo que encuentres ahi.
Elsa
Que dicha que no te preocupa en sobremanera la calidad de tus escritos, sino que simplemente dejas fluir las palabras como un rio cuya naciente es tu corazon. Eso hace tus escritos mas bellos, porque en ellos se refleja la pasion que sentis al escribirlos.
Un abrazo.
Gracias, Elsa, por la recomendación, me asomaré.
Gracias Violetta...en realidad esto lo comencé a escribir hace cuatro años y lo he re-escrito varias veces. Ahora, cada vez que subo un capítulo lo vuelvo a re-escribir, pero más que por la forma, es porque los sentimientos de cuando empecé son distintos...
Ay Julia!,me siento tan identificada con esas palabras... yo también empiezo a vivir una nueva vida, espero disfrutarla igual q tu. besos
Esta novela cada día está mejor, Julita...se te siente la madurez personal y literaria. Te felicito por el esfuerzo.
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