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12.07.2005

Revista francesa lanzada! ( buenas vibraciones 2006)


Una revista que regala vibradores en sus ejemplares
El último número de una revista francesa para mujeres obsequió a sus lectoras un juguete sexual. La polémica se abrió de inmediato. Quienes la critican dicen que ese regalo “no corresponde a la vocación de la prensa”. El medio argumenta que el vibrador “ya es un objeto de uso corriente”.
Jalouse, el nombre de la desacartonada revista francesa.

Por Eduardo Febbro
Desde París
Página/12
Buenos Aires
Argentina


¿A las mujeres francesas les faltarán las vibraciones esenciales de la vida? A juzgar por el último “juguete” distribuido por la revista Jalouse en su edición de diciembre, puede pensarse que sí. Envuelto en un coqueto plástico, la revista, especializada en las “mujeres libres de 20 a 40 años”, hace entrega de un vibrador. Es cierto que los llamados “sex-toys” están de moda, pero la idea de la revista francesa suscitó una protesta de varios círculos. La edición de diciembre dice en la tapa “Buenas vibraciones para el 2006”. El conjunto del número está consagrado a las “vibraciones” del año 2006, a fin de no “ignorar nada de las tendencias”. La revista anuncia un sumario osado con la promesa de explorar los “fantasmas, deseos extremos o placeres simples”. El bimensuario, que se describe como “impertinente, provocador y vanguardista”, anota que sus lectoras “suenan con sexo personalizado y nos revelan lo que las hace vibrar, incluso temblar de deseo para 2006”.
Frente a las críticas, los responsables de Jalouse argumentan que “sólo 50 mil ejemplares, es decir, la mitad de la difusión, llevan el juguete, a fin de que las lectoras elijan si quieren o no adquirirlo”. Pascale Marie, presidenta del Sindicato de la prensa de revistas y de información (SPMI), defiende la idea de Jalouse diciendo que “el vibrador es un objeto de consumo corriente cuyo estatuto ha cambiado considerablemente. Se lo encuentra en venta libre y aparece en las publicidades sin complejo alguno”. Pero la aparición del vibrador desembocó en la renuncia de la revista Santé Magazine del comité que trabaja en el seno de las organizaciones consagradas a la difusión de la prensa. Santé Magazine sostiene que la distribución del vibrador “no corresponde a la vocación de la prensa y, por consiguiente, se aleja de manera abusiva de esa misión”.
Jalouse se ha caracterizado por un oportuno montaje de provocaciones. Hace algún tiempo, la revista sacó un número con cuatro primeras planas diferentes. Cada una de ellas aparecía con la foto de un hombre cuyas “partes íntimas” estaban cubiertas. Para poder verlas, sólo había que rascar el circulito que las tapaba. En apenas dos años, la revista se impuso en el mercado de las publicaciones femeninas. Jalouse se dirige específicamente a las mujeres de menos de 40 años, estudiantes o en la vida activa, que cuentan con un poder adquisitivo suficiente como para pagarse “las glotonerías de la vida”. Jalouse se presenta como una revista que “descubre los nuevos talentos” y las últimas tendencias. Es, en suma, una revista de moda que siempre presenta “lo más actual o lo que está en la perspectiva de ocupar el espacio ‘in’ en materia de moda, cultura, nuevas boutiques o lugares nocturnos sorprendentes”.
La aparición del juguetito no tiene precedentes en la historia de las revistas femeninas europeas. Es lícito reconocer que los sex-toys han salido de las catacumbas de los sex shops para ocupar los estantes de lugares casi públicos. Algunas publicaciones femeninas los presentan incluso en sus múltiples variaciones: pingüinos para la ducha, patitos, jabones vibradores, etc., etc., etc. Internet también ha facilitado la difusión de esos objetos y hasta hubo una casa de moda francesa de alta costura, Sonia Rykiel, que los puso en venta libre en sus boutiques. Ropa íntima porno chic, vibradores, pintura para el cuerpo, cierta forma de erotismo a través de los objetos se impusieron en los últimos cinco años. Algunos objetos que antes estaban condenados por “inmorales” o “perversos” se exponen hoy en las grandes boutiques o tienen sus lugares de venta específicos en las callejuelas chics del barrio du Marais, en el distrito cuatro de París. En la sección ropa íntima femenina de las célebres galerías Lafayette las mujeres pueden comprar pintura de chocolate para pintarse el cuerpo y vivir una noche de sabrosas lamidas al chocolate. Los sex shops o los erotics shops instalados en calles poco recomendables e iluminados con pálidas luces mortecinas pertenecen al pasado. Encuestas recientes muestran que el 70 por ciento de los franceses dice estar dispuesto a probar nuevas experiencias para “salar” su vida íntima. Otra encuesta realizada por el fabricante de preservativos Durex revela que el 20 por ciento de los franceses tiene un vibrador. La misma marca puso en el mercado un producto llamado Play Vibrations que se coloca en la base del sexo masculino y que provoca sostenidas vibraciones conjuntas.
Jalouse se inscribe así de manera más provocativa en las costumbres del air du temps. Pero la presencia del llamado “consolador” en los kioscos de revistas, al alcance de las adolescentes, plantea una polémica que recién empieza.

5 comentarios:

Jules dijo...

que intriga! que curiosidad! Habrá sido vibrador de pastilla o fálico? Masajeador de mano o tamagochi epiléptico? En variedad de colores? Que tan buena será la calidad para que lo estén regalando? Se quemará rápido?
Quemará?

Todo sea en nombre de la ciencia.

Julia Ardón dijo...

Lo que a mi me parece "transcendente" del asunto es:
1-Que se acepte al "vibrador" como un artículo de uso común y natural.
Porque de esa manera se está aceptando de manera "pública" el derecho al placer de las mujeres.
Y eso es muy importante.
Y la polémica con respecto a menores?
Pues...si una chiquilla virgen quiere usarlo?
Me entendés? de repente como que la virginidad y toda esa mierda pierde importancia.
Y entonces se acepta el derecho a gozar de la sexualidad como algo legítimo a cualquier edad.
Eso es lo que me parece más bonito.

Juanpa dijo...

Si los chavales tienen el derecho de platicar con Manuela desde su pubertad, no veo porque las nenas no puedan experimentar con eso...

igual, y... ¿en las sociedades modernas aún se usa lo de la virginidad?

El otro día supe (y quién se escandalizó fui yo - jaja) de boca de un dieciseisañero que para los Teenagers la virginidad y la homosexualidad no son tabúes en su generación. Lo ve tan normal como salir a patinar.

ya para la mía tampoco eran tópicos secretos, pero se usaba la mojigatería de no decirse uno mismo aceptante.

Vamos por buen camino... un segundo renacimiento de la humanidad... que lástima que venga de Francia la tendencia otra vez

Julia Ardón dijo...

Excelente comentario.
La masturbación es sana y necesaria. Nos evitaríamos muchos problemas en la vida adulta si aprendiéramos a practicarla desde adolescentes: hombres y mujeres.
El cuerpo es nuestro, y es para usarlo.

Julia Ardón dijo...

Se agotó!!!


Agotada la tirada de una revista francesa que regalaba un vibrador
10/12/2005 - 18:26
IBLNEWS, AGENCIAS



Es el último truco, a la moda 'porno-chic', para excitar no sólo la curiosidad del lector. Por primera vez en Francia, una revista ha salido a la venta con la oferta de un consolador. Se trata del bimensual femenino 'Jalouse', que desea de esta novedosa manera dar "buenas vibraciones" a sus lectoras. Pero muchas han quedado desconsoladas: el éxito del lanzamiento ha agotado el aparato erótico en muchos quioscos.

El número titulado 'Good Vibrations 2006' se presenta en dos versiones: la normal, al precio de tres euros, y la especial que, por un euro más, ofrece el brillante objeto de deseo, un cilindro metalizado que admite pilas alcalinas. "Sólo 50.000 ejemplares, la mitad de nuestra tirada, son repartidos con este 'sex toy' con la finalidad de dar opción a las lectoras, pero también para que los distribuidores puedan usar su derecho de reserva y negarse a proponerlo", explica Olivier Jungers, director general de la empresa editora.

A petición de la Unión Nacional de Distribuidores de Prensa, la revista con tentación se comercializa envuelta en una bolsa de plástico opaco en el que un sello alerta de que su venta está prohibida a los menores de 18 años. A pesar de esta precaución, la publicación especializada en temas de salud 'Santé Magazine' ha dimitido de un comité profesional por considerar que los juguetes sexuales no se ajustan "a la vocación de la prensa y se alejan de ella abusivamente".

En el sumario de la revista, la redacción de 'Jalouse' ('celosa', en francés) invita a sus lectoras a "compartir lo que la hace y la hará vibrar en 2006": las colecciones de prêt-à.porter primavera-verano, 16 personalidades que "tiemblan de deseo" y el "top-seven de los chicos más vibrantes del momento" como Samuel Benchetrit, Thomas Dutronc o Cyril Montana. Propiedad en exclusiva de la familia Jalou, el bimensual se define como "impertinente, provocador y vanguardista" y se dirige a mujeres de 18 a 30 años, "con cierto poder adquisitivo y glotonas de la vida".

"Los 'sex toys' están de actualidad y no podemos ignorar las tendencias en boga", alega Olivier Jungers. La firma de moda Rykiel sacó hace un par de años los consoladores de los sórdidos 'sex-shop' de Pigalle para venderlos en su tienda de Saint Germain des Prés reciclados en juguetes sexuales de diseño. Los vibradores se pueden encontrar hoy en la sección de lencería de las Galeries Lafayette y hasta en los catálogos de las grandes empresas de venta por correo.