tal vez si todos y todas cantáramos,
tal vez si todos y todas soñáramos....
Ayer, 20 de marzo, día especial por muchos motivos, pero especialmente porque es el día en que comienza el equinoccio de la primavera y todo el universo se prepara para el reverdicimiento y los buenos augurios, en una época que se anuncia preñada de esperanza...tuve la suerte de vivir momentos muy hermosos que quiero compartir por aquí.
El Movimiento de Cultura frente al TLC, había convocado a una actividad de "entierro del TLC" y "Nacimiento de una Nueva Costa Rica". La actividad consistía en un desfile con motivos alegóricos a un funeral del tratado que muchos y muchas adversamos en tanto consideramos tiene en su contenido muchas cosas negativas para nuestra comunidad....y luego, justo a las 12: 26 del mediodía, en el emblemático sitio del Parque Nacional donde está el Monumento que recuerda la Batalla de San Rosa, cuando en una noche también de equinoccio, y de luna llena, y además, de "jueves santo", nuestro ejército descalzo pero profundo en convicciones, logró expulsar a un grupo de gringos con afanes expansionistas y de dominación que ya habían estado apropiándose del poder en Nicaragua y querían avanzar hacia el sur, se invitaba a participar en un ritual dirigido por algunos awapa ( médicos-sacerdotes) bri-bris.
No soy amiga de conmemorar gestas militares y cada vez pienso que deberíamos volver más los ojos a los héroes y heroínas que han luchado a lo largo de la historia con las armas del amor, el perdón y la no- violencia...pero la verdad...¿ quién soy yo para juzgar desde mi experiencia y montada sobre muchas decenas de años después.... lo que consideraron correcto mis compatriotas 150 años atrás?
Entonces...como estoy segura de que todo ocurre por alguna razón, intuyo que esa victoria , a juicio de muchos y muchas "la primera derrota militar del imperialismo en América Latina" ( Sí...jajajja...en esta tierra de paz....y sin ejército!!) representa mucho y la verdad me emociona. No voy a decir que no...como lindo me parece el Monumento Nacional.
Entonces, resulta que al pie de ese monumento, en un parque que la verdad está muy lindo, justo cuando el siglo XXI comienza a anunciar despertares y develamiento de verdades a muchos niveles...a una gente se le ocurrió invitar a nuestros hermanos y hermanas de Talamanca, los bri-bris, comunidad ancestral habitante primaria de estas tierras, a realizar el ritual del equinoccio y a compartirlo con gente del Valle Central.
A mi la idea me pareció preciosa, más aún si se toma en cuenta que los bri-bris no son muy amigos de hacer estas cosas donde creen no serán comprendidos ni respetados....y por eso separé la fecha como importante, ayudé a divulgar por internet la actividad y me presenté desde temprano vestida de blanco , con unas flores de regalo , con mi cámara para registrar lo que pudiera, y además: con ganas , muchas ganas de participar en el baile del sorbón, ritual colectivo de los bri-bris en el que se baila en círculos y se conectan las energías de todos y todas con la tierra.
Les confieso que tenía un poco de miedo de que la actividad, enmarcada dentro de la lucha contra el TLC y en la que participan cantidad de variopintas organizaciones y dirigentes con ideas distintas de las cosas....( a la que se han adherido con mucha convicción los bri-bris) se convirtiera en algo curioso solamente donde los indígenas fueran de alguna manera un "evento vistoso" nada más... pero ello no ocurrió.
El grupo organizador realizó los preparativos con muchísimo respeto, y todos y todas quienes fuimos nos comportamos con mucho respeto y atención. El protagonismo fue de los bri-bris...seguimos sus indicaciones, escuchamos sus oraciones, cantamos sus canciones, danzamos su danza y soñamos su sueño de una tierra de armonía, hermandad y justicia.
Fue hermoso. Muy hermoso.
Fue posible.
Y el círculo de su danza se hizo enorme, y cantamos, danzamos y soñamos con devoción.
Mientras danzaba en la rueda del "sorbón" junto a unas 200 personas...todos y todas abrazadas en comunión de amor...pensaba en la maravilla de haber podido estar allí y haberlo vivido.
Recordé una canción que me gusta muchísimo que dice "cualquier lugar puede ser el centro del mundo, cualquier amor es esencia y verdad, cualquier humano es el más importante, cualquier instante la ansiada eternidad". Desde que oí esa canción de Guillermo Anderson, me impresionó la tremenda sabiduría de sus versos y al mismo tiempo la sencillez y alegría con que estaban planteados....En mi corazón recordé esa letra y me pareció increíble "la casualidad", de que justo esa noche ( anoche) iba a poder ir a oírlo cantar al Festival Internacional de las Artes.
Si abrimos los ojos descubrimos infinidad de sincronías en el universo y nos damos cuenta de que las cosas todas ocurren por una u otra razón. Temprano ya me había impresionado la otra "casualidad" : en ese mismo concierto iba a cantar Bernardo Quesada, gran y querido amigo, una canción especial para Víctor, mi marido muerto hace poco más de dos años...y bueno: además, todo ocurre en marzo: cuando yo nací y cuando fundamos nuestro matrimonio, que ha sido una de las cosas más intensas y hermosas que he vivido, y que me posibilitó el haber tenido un hijo que es en ese momento mi fuente cotidiana de amor y de esperanza en el futuro.
Todo en marzo, de nuevo.
Agradecí muchísimo el respeto a nuestros hermanos y hermanas de Talamanca, el que ellos y ellas fueran - como debía ser - quienes protagonizaran el inicio de una nueva Costa Rica, y espero que tengamos la serenidad, la paciencia y la madurez para entender que estas cosas han sido posible sólo porque somos todos y todas parte de procesos más grandes y trascendentes que están ocurriendo a muchos niveles.
Qué bonito. Lo más lindo fue posibilitar el abrazo entre tanta gente....qué distinto sería el mundo si pudiéramos abrazarnos más! Ojalá no lo olvidemos por favor.
Entonces por la noche, y con mis amigas Sary y Sandra, y junto a mi sobrina Daniela y mi hermana Inti pude cantar, bailar, alegrarme y soñar con la delicia de la música . Cuando fui a saludar a Guillermo, vi que estaba escribiendo una lista con el programa de la noche y que la primera canción de la noche iba a ser "Cualquier Lugar" y no pudo ser más perfecto el cierre del día...me emocionó mucho esa otra "casualidad" y se me hizo un nudo en la garganta. No le dije nada, no lo creí necesario. Me despedí de él profundamente agradecida por el regalo y de vuelta al sitio desde donde estábamos escuchando, estaba apenas comenzando a cantar Bernardo la canción de Víctor...que escuchándola me lo trae de muy diversas maneras...me lo recuerda contento y bailando....viviendo intensamente, soñando y cantando....para recordarme precisamente que la "ansiada eternidad" está justo en cada momento, cuando nos preparamos para vivirla...cuando abrimos los ojos y el corazón para recibirla con agradecimiento...y que entonces entendemos la sincronía del universo y todas sus constantes manifestaciones.
Luego, cuando Guillermo de nuevo cantaba con la luz y propiedad con que sólo él es capaz de subirse a un escenario, acompañado esta vez con mi hermano del alma y de corazón: Tapado, en la percusión, aportándole una cosa como cristalina y delicada a los ritmos y melodías que servían de base a la energía y pasión de esa voz tan preciosa de hombre grande....¿ qué les digo? De nuevo la "ansiada eternidad".... y no me queda más que seguir cantando y bailando en comunión junto a la gente para culminar la noche eufórica con la música de una orquesta panameña que la verdad nos cautivó y nos trajo para la casa con la sonrisa de oreja a oreja.
Entonces me pongo a escribir, porque sólo escribiendo me logro sacar las emociones del cuerpo para poder seguir....y encuentro de nuevo este dibujito de colores que siempre me ha gustado muchísimo y he usado para ilustrar tantos mensajes de correo electrónico y cantidad de entradas en mis bitácoras...y contenta lo vuelvo a poner porque se me me hace imprescindible....por colorido, redondo y verdadero.
Me ubico entre los muñequillos del dibujo y me doy cuenta de que yo soy uno de ellos...y de repente de nuevo la canción y "la ansiada eternidad" vuelve y se hace posible.
Qué más puedo decir:
solamente GRACIAS!!
Letra y Música : Guillermo Anderson
Cada sol que amanece
me enseña maravillas
un minuto de vida es más que
bendición.
Cada día me sorprende
con regalos sencillos
con el sol de un abrazo
aprendo una gran lección.
Si hasta el árbol mas grande
una vez fué semilla
a cada esfuerzo algún día
le llegará su canción .
CUALQUIER LUGAR
ES EL CENTRO DEL MUNDO
CUALQUIER AMOR
ES ESENCIA Y VERDAD
CUALQUIER HUMANO
ES EL MÁS IMPORTANTE
CUALQUIER MOMENTO
LA ANSIADA ETERNIDAD
Cuando vivo el momento
puedo amar y entregarme
el poderme reír de mi mismo
es vivir.
Si vivo agradecido
no puedo preocuparme
hay mil cosas de las que puedo
prescindir.
















