
Estaba yo pensando en un amigo que está pasando por un situación personal muy movida. Pensaba mucho en sus necesidades, en lo que siento yo le ocurre...y me pongo para variar a darle consejos aún sin que me los esté pidiendo. Le recomendé un masaje con Abdul. Le pasé sus teléfonos y eso. Ni sé si va a ir. En eso en general la mayoría de los hombres son reguejos...
Abdul es un amigo que conocí en Monteverde hace poco más de un año. Es maestro de yoga, terapista, hermano del alma. Un ser lleno de luz y dulzura.
Atiende ahora en su casa en Piedades de Santa Ana.
Pero resulta que en lo que releí el mensaje enviado me puse a pensar que era más bien yo quien necesitaba ese masaje. El mensaje era para mi. Entonces hice cita con Abdul.
Ayer a las 2 llegué a su casa con un pan de canela que le llevé de regalo.
Es cerca de aquí. La casa está en una finquita, toda rodeada de follaje verde. Un sitio bien bonito donde se escuchan los pájaros , la lluvia y las campanitas de sus móviles.
A las 2 pasadas me acosté en la camilla. Entraba la luz por la ventana. Abdul terminó de hacer su trabajo tres horas después...cuando ya estaba oscureciendo.
Como a veces ando bien despierta la experiencia de ayer me reveló muchas cosas. Abdul te coloca las manos sobre el cuerpo, sobre cada pedacito de cuerpo, con una devoción...una calidez...
Ayer por la tarde puedo decir que Dios existe. Existe en el amor incondicional y la bondad de la que puede dar fé mi piel.
El masaje, bio-energético, es un encuentro de almas a través de las manos. El contacto físico de los seres humanos es algo que hemos ido perdiendo mucho en estos tiempos. Nos abrazamos y besamos a la carrera. Las personas que se atraen tienen miedo de expresarse físicamente por temor a lo que vaya a pensar el otro, para que "no se enganche de mi", o para que " no crea que ando pepeada"...cosas así...no nos abandonamos a los abrazos. No nos tocamos de verdad. Nos negamos el gozo del tacto con una mezquindad y una miopía...
Por supuesto que hay un goce sensual en el masaje, ni que una fuera de palo, por suerte...a ratos sentía cosas y me asustaba un poco pero al momento el calor de las manos de Abdul me recordaba que lo que allí estaba sucediendo era eso: lo que estaba sucediendo y no otra cosa. Somos tan idiotas a veces...se trata de abandonarse, dejarse llevar, fluir en la sensación y liberarte de prejuicios, de idioteces que te amurallan los sentidos. Lo logré.
Me vine ayer para la casa con la piel despierta, segura de que mi cuerpo existe por una razón, de que tiene capacidad para amar y merece ser amado. Me siento felíz de poseerlo, entiendo que es hermoso, en tanto es capaz de sentir y desear, que está vivo...Me vine fantaseando con las muchas maneras en que pretendo ocuparlo en estos días, me atreví incluso a hacer algunas propuestas.... Estoy desde ayer soñando con usar mis manos para expresar amor, amor de verdad. Siento que asistí a una revelación y quiero compartirla.
Es grande el poder del mensaje de las manos de Abdul.
Anoto aquí sus teléfonos por si alguien quiere hacer una cita con él. De verdad vale la pena. Es que hay masajistas de masajistas, gente que aplica técnicas, que aprende esto como un oficio. Pero es que Abdul lo hace con intuición, fé, como un servicio desde el alma a sus semejantes, y con verdadero amor. Se siente. Se siente bien.
Espero volver en un mes, aunque por mi...iría todos los días....
Julia
escribirle a:
akbwpurpos@hotmail.com


7 comentarios:
...siempre me remito a lo de los abuelitos y abuelitas de aquellas épocas...ellas masajeaban tanto a sus nietos como a sus hijos,el frotarte era un rito completo,ahora como dices con todos los miedos que hemos sembrado en la humanidad ,ni nos tocamos casi,no intercambiamos las energías y lo que te pasó ayer es que te entregaste :porque eso es un masaje la entrega del cuerpo, de la piel para que un profesional como Abdul lo acaricie y despierte felicidades AMIGA POR ESA LECCION
YO QUIERO!!!!!!!!!!!!!!!!!LO NECESITO!!!!!!!!!!!!!!ESTOY MUY LEJOS!!!!!!!!!!!!!
:-)
ay, bueno, me lo apunto en la agenda para ahora que voy... ay sí, quieroooo.
Ay! las frotadas de mi abuela!!!
Sí, sí....!!!
aja!!! viste la maravilla, me alegro muchisimo de tu experiencia. A pesar de que tengo ya veinte años de estar trabajando con mis manos, cada vez, cada piel, cada alma es nueva y maravillosa, un abrazote
Sandra
BUENO SANDRA ESAS MANOS LAS CONOZCO Y SE QUE SON MARAVILLOSAS COMO TU DULZURA QUE ESTES BIEN AUNQUE NO NOS VEAMOS HACE MUCHOOOOOOOO
Tenés toda la razón. Es como un reencontrarse con el otro.. y ser uno solo... Es muy hermoso el sentimiento que surge, que nace. Ojalá nos pasara siempre lo mismo, al dar un abrazo fuerte, al dar un beso. Cada cuerpo rompe su espacio diferente, pero al acercarse, todo cambia. Nos sentimos parte de esa unidad que formamos parte todos. Es hermoso, muy hermoso...
Besos,
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