
Cada quien que se las agencie lo mejor que pueda. Este señor me dejó pensando. ( la foto es de Jorge Ontalba, excelente retratista con quien me acabo de encontrar) Hay aún tantos tabúes...tanta clasificación en "correcto" o "incorrecto" en base a decisiones de otros...¿ Cuándo asumiremos la plena conciencia de nuestra libertad? No sé. Pero vale la pena cuestionárselo ¿ No?
Es que este señor me deja mucho pensando.
Estoy de acuerdo con él en todo.
El periodista que le hace la entrevista cuenta:
Místicos
Me cuenta este hombre que una experiencia lisérgica en el bosque le desveló que pájaros y abejas trenzaban al unísono una danza que caligrafiaba en el aire la expresión árabe Ilaha Ilalah (no hay más realidad que la realidad). Caídos los velos, la realidad era una indiferenciable plenitud entre él y el mundo, de amorosa sencillez. Después de eso, Javier Esteban ha escrito ´El derecho a la ebriedad´(Amargord), panfleto en defensa de un derecho que las legislaciones urdidas durante el siglo XX han considerado un peligro. Esteban me insiste: "No defiendo las drogas, sino el arrobo, el éxtasis, la ebriedad a la que toda conciencia tiene derecho". Ese estado al que el místico accede sin mediar droga alguna.
de La Vanguardia
Barcelona, España
Acabo de subir la entrevista completa al pez. Me la mandó Johnny Rosales, y justo ayer, este texto siguiente también me llevó a profundas reflexiones:
Desnudarse:
Toda relación humana comienza con un EN-CONTRA, una lucha por proteger al propio YO frente al otro. Si se logra superar a ese En-Contra se habrá producido el ENCUENTRO, que no puede ser distinto del Amor. Desgraciadamente, desde que nacemos se nos prepara para defendernos escondiendo nuestras "debilidades", que no son otra cosa que lo que la sociedad ha decretado que es "malo". Si lo exponemos, Habremos ofendido a los demás, no por que ellos sean menos "malos" que nosotros, sino precisamente, porque los escandalizamos al demostrarnos capaces de mirar frente a nuestro interior y tener el valor de exponer lo que esa mirada nos enseña. Pero así como la sociedad no nos permite mostrarnos desnudos, sino en ciertas circunstancias, así nos castiga si nos desnudamos anímicamente fuera del momento apropiado; la insultamos con nuestra desnudez. Y se venga. Alguna vez leí una anecdota: Un misionero reprochaba a un "salvaje" su desnudez, a lo que él le respondió: "¿No tienes desnuda tú la cara? Pues, nosotros somos todo cara:"


5 comentarios:
Pues yo noto que cuando llegamos a un estado de tranquilidad en el que podemos aceptar nuestras debilidades sin temor a lo que los demàs digan, en incluso aùn mejor, sin temor a lo que nosotros mismos pensemos, entonces en ese instante comienzan a desaparecer.
Ademàs, creo que la gente que insiste en hacernos ver nuestras debilidades no es en todo momento beneficiosa para nuestras vidas.
Y sobre el primer escrito....que viaje!!
Saludos, Julita!!!
Todo suena muy bonito, pero no es la generalidad. No debería aprenderse primero a meditar y conocerse, antes de meterse a estas cosas que, bien que mal, son peligrosas (por lo adictivas)?
Cada persona es distinta. Se trata de libertad de decidir. Nada más.
¿ Lo que me sirve a mi le sirve a los demás?
¿ Lo que es malo para mi, tiene que serlo para los demás?
Es un poco eso.
El libre albedrío, que llaman, mientras no se afecte a otras personas.
Julia, es un tema difícil...
Pero cuando comienza uno a tener "libre albedrío" para ese tipo de cosas... cuando tiene 10 años, 12, 15... 18?
Está claro que es un tema de adultos y adultas.
Incluso de padres y madres y la manera que elijan educar a sus hijos e hijas....
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