Yo no soy "Oshista" confesa e incondicional. Paso de sectas y grupos de "iluminados". Pero confieso que este señor a veces me inspira ( otras no tanto, especialmente porque a veces me ha sonado machistilla, claro...fue producto de su época, el siglo pasado). Recomiendo muy especialmente sus reflexiones sobre los niños...donde se cuestiona toda la educación , los "límites" que impone la familia, y muchas de sus propuestas acerca de la sexualidad.
A menudo lo leo y la mayor parte del tiempo aprendo. Osho es un autor para repetir, volver y subrayar. Se entiende o no se entiende dependiendo de lo que estés viviendo. Me gusta esta manera de ver el mundo. Siento que de las culturas orientales y las corrientes espirituales que de allá nos llegan, hay mucho que aprender. Igualmente importante es, a mi parecer, conectarse con el conocimiento y sabiduría de las culturas ancestrales de nuestro continente con las que encontramos similitudes extraordinarias.
Es tanto lo que ignoramos y al mismo tiempo tanto lo que sabemos....Cada vez me siento más segura de que todo lo que necesitamos para vivir felices ya lo tenemos dentro, todo está dicho y siempre en lo más profundo de nuestro corazón está la respuesta a todas las preguntas.
Conversaba ayer con un amigo sobre las heridas emocionales, los viejos rencores, y me decía " el tiempo todo lo cura", y yo me negaba a aceptarlo. Siento que las cosas hay que atenderlas, porque si se dejan de lado se hacen más complejas, se quedan allí, carcomiéndote por dentro, sin dejarte vivir, y que claro: hay maneras de evadirlas: el trabajo y con él todas las adicciones, de sustancias o de actividades.
Por esa razón, coloco aquí este texto que me acaba de llegar en el boletín de Osho que introduce el tema con este comentario: "Cuando nos sentimos heridos emocionalmente, pueden surgir memorias que la mayoría de nosotros quiere arrojar al sótano del inconsciente. Pensamos que el tiempo se encargará de curarlas, pero ellas continúan volviendo. He aquí un método mucho más efectivo para curarlas..."
Por Osho*
"Si te estás sintiendo desgraciado, deja que esto sea una meditación. Siéntate en silencio, cierra las puertas. Primero, siente la desgracia con tanta intensidad como sea posible. Siente el dolor. Alguien te ha insultado: Ahora, la mejor manera de esquivar el dolor consiste en ir e insultarle, a fin de poder estar ocupado con esa persona. Eso no es meditación.
Si alguien te ha insultado, agradécele porque te ha dado la oportunidad de sentir una herida profunda. Esa persona ha abierto una herida. La herida puede haber sido creada por muchos, muchos insultos que has padecido en toda tu vida; puede que esa persona no sea la causa de todo el sufrimiento, pero ha disparado un proceso.
Simplemente cierra tu habitación, siéntate en silencio, sin enojo por la persona, pero con total atención al sentimiento que está surgiendo en ti: el sentimiento de dolor porque has sido rechazado, porque se te ha insultado. Y, entonces te quedarás sorprendido pues no sólo esa persona está ahí: todos los hombres y todas la mujeres y toda la gente que alguna vez te ha insultado empezarán a pasar por tu memoria.
Empezarás no solo a recordarlos, empezarás a revivirlos. Entrarás en una especie de primal. Siente el dolor, siente la pena, no la esquives. Por eso es que, en muchas terapias se le pide al paciente que no tome droga alguna antes de que empiece la terapia, por la razón simple de que las drogas son una forma de escapar de tu miseria interior. No te permiten ver las heridas, las reprimen. No te dejan penetrar en tu sufrimiento y, a menos que penetres en tu sufrimiento, no puedes ser liberado de su aprisionamiento.
Es perfectamente científico dejar todas las drogas antes de entrar en la terapia, si es posible incluso drogas como el café, el té, el cigarrillo, porque son todas formas de escapar. ¿Has observado? Cuando te sientes nervioso inmediatamente empiezas a fumar. Es una forma de evitar el nerviosismo; te entretienes fumando. En realidad es una regresión. El cigarrillo te hace sentir otra vez como un niño – despreocupado, irresponsable- porque el cigarrillo no es más que un seno simbólico. El humo caliente te lleva simplemente otra vez a los días en que te alimentabas del pecho materno y la leche tibia iba penetrando: El pezón se ha convertido en un cigarrillo. El cigarrillo es un pezón simbólico. Por medio de la regresión esquivas las responsabilidades y las penas de ser adulto. Y eso es lo que sucede con muchas, muchas drogas.
El hombre moderno está drogado como nunca antes, porque está viviendo en un gran sufrimiento. Sin las drogas sería imposible vivir con tanto sufrimiento. Esas drogas crean una barrera; te mantienen drogado, no te permiten la sensibilidad suficiente para reconocer tu pena. La primera cosa a hacer es cerrar las puertas y detener toda clase de ocupación: mirar la tele, escuchar la radio, leer un libro.
Detén todas las ocupaciones, porque eso también es una droga sutil. Permanece simplemente en silencio, completamente solo. Ni siquiera ores, porque eso nuevamente es una droga, empiezas a entretenerte, empiezas a hablar con Dios, te escapas de ti mismo. Atisha lo dice: simplemente sé tú mismo. No importa el dolor, no importa el sufrimiento producido. Ante todo experiméntalo en su total intensidad. Será difícil, tendrás que entregar el corazón: Puede que empieces a llorar como un niño, puede que te revuelques por el suelo por la profundidad de la pena, tu cuerpo puede tener contorsiones. Puede que te des cuenta súbitamente de que la pena no sólo está en el corazón, sino en todo el cuerpo, de que duele por todas partes, de que es penoso por todas partes, de que todo tu cuerpo no es otra cosa que dolor. Si lo puedes experimentar- esto es de tremenda importancia- entonces empieza a absorberlo.
No lo deseches. Es una energía tan valiosa, no la deseches. Absórbela, bébetela, acéptala, dale la bienvenida, siéntete agradecido. Y, puedes decirte: "Esta vez no voy a esquivarlo, esta vez no voy a rechazarlo, esta vez no voy a desecharlo. Esta vez me lo beberé y lo recibiré como a un huésped. Esta vez lo voy a digerir". Puede que te lleve unos pocos días el ser capaz de digerirlo, pero el día que esto suceda habrás dado con una puerta que te llevará realmente muy, muy lejos.
Una nueva jornada ha empezado en tu vida, te estás desplazando hacia una nueva clase de ser, porque inmediatamente, en el momento en que aceptas la pena sin ningún rechazo, su energía y su cualidad cambian. Deja de ser una pena. En realidad uno se queda sorprendido, no lo puede creer, es algo tan increíble. Uno no puede creer que el sufrimiento puede ser transformado en éxtasis, que la pena se puede convertir en gozo. Cuando una cosa cualquiera es total, se transforma en su opuesto.
Éste es un gran secreto que debe recordarse. Cuando algo es total se cambia a su opuesto, porque no hay forma de seguir adelante; se ha llegado al cul-de-sac. Observa un viejo reloj de péndulo. Lo hace una y otra vez: el péndulo va hacia la izquierda, a la extrema izquierda, y luego hay un punto que no puede traspasar; entonces empieza a moverse hacia la derecha. Los opuestos son complementarios. Si puedes sufrir tu sufrimiento en su totalidad, con gran intensidad, te quedarás sorprendido... no serás capaz de creértelo cuando sucede la primera vez, que tu propio sufrimiento absorbido voluntariamente, con aceptación, se convierta en una gran bendición. La misma energía que se convierte en odio, se convierte en placer; la misma energía que se convierte en sufrimiento, se convierte en bendición".


7 comentarios:
Qué interesante Julia. Esos consejos son de oro. Es cierto, si no vives el
dolor y no tratas los odios nunca logras recuperarte. Un abrazo linda, hasta
prontito.
Es uno de mis escritores temporales. Es ironico, recurro sin querer a el cuando algo no esta bien enchufado en mi vida. Hay esperanza, me gusta la certeza que da cuando dice que las personas de estos tiempos andan drgadas por el miedo. A veces si, a veces no. Saludos.
lo que me llama la atencion respecto a osho es la idea de que una persona no es sino la combinacion de cuerpo y alma. no solamente una o la otra.
En honor a la verdad me gusta mucho mucho más Krishnamurti, es que abofetea, te dice lo que te tien que decir, Osho...no, que va, pero en su tiempo lo disfruté hasta que montó su imperio de carros y de spa, nou..
Sí, dicen que era muy coquetón este señor, y que andaba un rolex y tenía varios carros y todo, pero si te das cuenta...eso se acabó, lo que quedaron fueron sus cantos y sus flores...y por eso no es "mi santo", pero si una persona que nos dijo cosas interesantes...como muchas...digna de escuchar.
A Osho hay que comérselo con bolsita de basura al lado.. en el buen sentido.. Hay cosas que van directo, y hay otras que se quedan en la bolsita. En el libro de los niños, hay cosas como para romper con estructuras tontas y mutiladoras... pero también tiene otras que a mi cabeza no le caben.. Y en el libro de la mujer, lo empecé muy abierta y feliz, y no llegué ni a la mitad.. como dice Julia, me pareció medio machista.
Julia, está claro que pensar en los hechos que nos producen dolor es necesario, pero es que de lo que yo veces dudo es de la existencia real del dolor fuera de lo que se nos ha dicho que debe producirlo. La mayoría de las veces sentirte mal con alguien, con la vida, etc, es una manera de mirar. No tiene sentido, por otro lado, que tengamos tantos dolores individuales, tantas invitaciones a sentirnos desgraciados y tan pocas a percibir los "dolores" colectivos. Las culpabilidades, las inseguridades,los requisitos, los comportameintos debidos, dañan más que revisan. Construyámnos libremente y seamos justos. Besicos
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