¡El blog de Julia se pasó de casa!

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7.04.2008

Escuchando a Ingrid


Las cosas que esta muchacha bonita nos está enseñando...

Yo desde antier he dejado de llorar por ratitos. Lo normal ha sido una lloradera tremenda. Cada vez que veo su rostro, oigo sus palabras, veo noticias o fotos sobre su liberación y lo que le ha precedido...me emociono mucho...me emociono, lagrimeo poquito, pero a veces realmente me ataco a llorar como una chiquita..como cuando el encuentro con sus hijos...no puedo dejar de identificarme...sentirme madre e imaginarme seis años sin ver al mío...ni me lo imagino.

No puedo tampoco dejar de pensar en tantas madres que en el mundo no han podido disfrutar estos momentos de felicidad como ella. Eso es injusto, pero no por ello puedo dejar de alegrarme por esa familia que tiene tantos años de andar por el mundo rogando, rogando, trabajando...persistentemente alimentados por el amor a ella. Ella sostenida por ese amor.
Pienso también en tanto padre que sufre. Tanto hombre que ha sufrido. Tanto soldado solo, incluso.

Y es que si se dan cuenta es el amor el que nos sostiene siempre ¿ qué más?

Esa señora Yolanda, la madre. Esa dignidad, esa dulzura. No sé. He estado tan emocionada y he intentado aprovechar estos días para escuchar , escuchar mucho, ver las voces que se levantan, cómo se levantan, qué dicen, qué se aprende de todo esto. Qué lecciones nos deja.

Personalmente nunca creí la solución podría venir del gobierno de Uribe. No he confiado mucho en sus acciones, mucho menos cuando se han planteado desde siempre como acciones por la fuerza, militares...siempre fui más afín con la propuesta de intercambio humanitario. Libertad para los secuestrados, libertad para los presos de las FARC. Y borrón y cuenta nueva. Pensaba que el mal se vence con bien. Si vos no soltás a mi gente, yo sí voy a soltar la tuya. ¿ Quién daría ese casi mágico primer paso?

En ese sentido los esfuerzos de Chávez, lo que logró intermediando, lo que logró la senadora Pilar Córdoba, lo que trabajó incluso Sarkosy, los esfuerzos de Kirchner, de Correa, la gente de Colombia en las calles, tanta gente que se involucró en todas partes, para mi se suman como gestos de bondad por el mismo objetivo, gestos que se ven coronados por el excelente trabajo de un grupo de gente del ejército de Colombia, o de la inteligencia del ejército o como sea...militares actuando con inteligencia...con cuidado, caminando de puntillas para no quebrar cristales, con delicadeza...logrando la liberación de 15 personas sin tirar un tiro, sin matar a nadie.

No me imagino cómo lograron eso pero lo cierto es que lo lograron, y eso, eso hay que aplaudirlo y por eso entiendo el agradecimiento de Ingrid y todos los liberados.

Esa operación nos enseña muchas cosas. Se pueden ganar las guerras sin tirar tiros...¿ se dan cuenta?

Para mi la experiencia de estos días nos trae hermosas y poderosas lecciones que tenemos que intentar aprender desde nuestra más profunda humanidad. Los buenos actos nos unen pese a diferencias. El amor es más poderoso que las diferencias políticas, ideológicas, religiosas....¿ no será que estas son nimiedades y lo que importa es más grande? ¿ No será que nos cegamos en la tontera inmediata y dejamos de ver la magnitud del bosque?

Así pienso yo y así veo las cosas.

Hace tiempo intento no ver a nadie como mi enemigo personal. Cuando comenzó la guerra en Irak me pillé por segundos pensando que sería bueno que alguien le hiciera un atentado a Bush...lo cuento porque fueron segundos. De inmediato rectifiqué. No. No! Que no le pase nada malo a Bush. Por él, que es una persona que merece respeto por más asesino que sea, por su familia, por sus hijas, por su esposa, por la gente que lo quiere. ¿ Qué derecho tengo yo a desearle el mal? No quiere esto decir que estoy de acuerdo con lo que hace. No. De ninguna manera. Espero que la justicia , terrenal, o de conciencia, le llame la atención, le jale las orejas o le haga de alguna manera pagar con tanto acto delicitivo por todo el mundo, por tanta gente muerta sin razón, por tanta gente herida sin razón, por tanto dolor. Estoy segura de que eso sucederá. Si no en esta vida, en otra, porque creo que volvemos. Siento que sí volvemos y volveremos tantas veces sea necesario hasta que entendamos todas las lecciones que tengamos que aprender.

Pensar de esa manera me ha traído paz, y hasta aquí he llegado después de muchas vueltas.

Ya yo no le deseo el mal a nadie.

Claro. Para mi todo esto es fácil decirlo. Pertenezco al pequeño grupo de gente privilegiada en el mundo que de verdad no ha sufrido la violencia humana, ni siquiera a manos de un ladrón, ni un robacarros, mucho menos del terrorismo, de un asesinato o de nada parecido. Porque algunas cosillas feas me han pasado, pero no sé ni por qué se me han olvidado. Así soy yo.

Por ello no me atrevo a juzgar a quien sí odia o tiene deseos de venganza porque si lo sufrió o no puede olvidar las agresiones, las ofensas o el dolor de sus seres queridos. Ni idea qué sentiré yo misma si me tengo que enfrentar a una manifestación de odio o miedo de esa magnitud. ¿ qué haré? No tengo idea.

A veces conversando con amigos o amigas he dicho muchas veces que yo misma no me atrevo a decir que nunca voy a matar a nadie. Porque eso espero, pero...¿ quién me asegura que no voy a reaccionar con torpeza en algún momento de furia, tensión, de miedo?
No.
Nadie lo sabe.
Por eso no me atrevo a juzgar.

Lo que si sé es que quiero trabajar por la paz y decir lo que siento. Desde mi pequeñito entorno, desde estos espacios donde coloco mis palabras, desde los sentimientos , pensamientos y emociones que salen de mi corazón.

Intento sea mi aporte....y por eso hoy me alimento del semblante, la dulzura, el amor, la sabiduría y la generosidad que salen de una persona que ha sido tan maltratada y que desde hace tres días anda repartiendo sonrisas, besos, amor y palabras comedidas y esperanzadoras.

Quiero seguir escuchando a Ingrid. Quiero aprender de ella y esa tremenda fortaleza espiritual que le siento.
La abrazo desde mi corazón.
Profunda y humildemente.

Desde diciembre, cuando conocimos la historia de ese niño emblemático llamado Enmanuel , hijo de un momento de amor entre una secuestrada y un secuestrador, cuyo nombre significa "enviado de Dios", yo sabía que la paz venía...que viene, y que tenemos que seguir teniendo fé en que es posible para que sea posible.

Una luz brillante en el cielo , una luz que vi desde mi ventana, me lo dijo.

Julia


Cosa que pienso: a mi esa carita de Ingrid se me parece a la de tantas imágenes de la Virgen María y al mismo tiempo a la Venus emergiendo de las aguas de Boticelli...ya ni sé... Tonteras que pienso? No sé... No sé. Yo soy mucho de imágnes. Pero es que su rostro es de una pazy una serena belleza...Porque si la comparan con otras fotos de antes del secuestro, esa carita de ahora, esos párpados grandes, esa boca pequeña, esa forma de cara alargada como pintada por Modigliani ...no sé...estoy Ingriista. Lo confieso.


Tendrá esto importancia?
Si. Pero solo para quienes se empeñan en el cálculo político en todo.
Sinceramente a mi quién se lleva los laureles me tiene sin cuidado.
Ese tema me da pereza.
Eso sí, si alguien mintió y manipuló con este asunto ...
sería horroroso.

En todo caso, para verdades: el tiempo.


Concuerdo con lo que dice Fran Sevilla

13 comentarios:

Terox dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Tenés muchísima razón en lo que planteás, Juli. La única manera de llegar a algún lado es siendo honesto consigo mismo y no creerse infalible, eso en primer lugar nos hace más tolerantes. Pero mientras no nos toque ese contacto directo con esos grados de violencia, la experiencia de Ingrid es de una inmensa enseñanza que podemos aplicar a nuestra vida, en lo grande y en lo pequeño.

Julia Ardón dijo...

por eso me parece Ingrid ejemplar. Porque no ha andado por el mundo pidiendo que maten a todos los de las FARC.

Porque anda repartiendo amor, sonrisas, compasión...justicia sí, pero con amor.

Pilar M Clares dijo...

Estoy contigo y tu emoción, a mí me ha llegado al alma también.

Y por otro lado, Julia, qué cosas, no entiendo nada, ¿para qué esas fuerzas , tienen sentido hoy mientras los demás se reparten el mundo, este espectáculo bárbaro, y no es que los otros no lo sean, pero no crees que vende una imagen de esa América decimonónica...acaso tiene sentido este tipo de acciones, cres que tienen sentido estas estrategias?

No quiero molestarte, es que no entiendo que un ejérccito casi oficial, pueda intervenir de este modo, secuestros, ostras...

Julia Ardón dijo...

de acuerdo plenamente con vos, Pilar...los ejércitos, las armas, deben desaparecer.
Totalmente.

Por eso prefiero pensar que quienes lograron esa liberación son personas, de bando que sea, y mandadas por quien sea. Lo lograron personas.

Por ahí..

Anónimo dijo...

Ay, Julita, qué belleza de texto. Yo también he llorado y ahora, al leerte, me agarró la llorona otra vez. Y es que es hermoso, Julis, hermoso de verdad lo que ha pasado. Es tan bello saber que esta mujer está llena de bondad, de deseos inmensos por lograr la paz. Es admirable. Parece que el odio ni la tocó, como que pasó y no había en ella cabida para sentirlo.
Estas personas son las que a mí me llenan de esperanzas. Me dan energía, me llenan de ese amor que todos compartimos y que es tan importante en nuestras vidas. Ella vive gracias al amor, él la sostiene, no hay duda.
Uno siente que no le ha pasado nada, que lo de uno es tan, pero tan pequeño. Igual que vos, me siento privilegiada, porque siempre he estado rodeada de gente querida, de gente tibia, entonces me ha sido fácil salir de los momentos difíciles. Por eso tampoco juzgo, porque gracias a Dios, nunca me he encontrado en una situación que me haya puesto entre el amor y el odio.

Raquel dijo...

No puedo ni imaginarme lo difícil que debe haber sido. Y mira, ahí está, dándonos una lección de fuerza y entereza.
Un abrazo mi querida Julia

Anónimo dijo...

Sin duda que debe haber sido la prueba mas dificil de su vida, estar tanto tiempo alejada de su familia y pasando todo tipo de cosas que solo ella sabe y seguramente guardara en su mente, solo que emocion verla con sus hijos nose se me me paran los bellos de la emocion, abrazos para ti Julia

Anónimo dijo...

Tiene mucha miga tu comentario, no obstante, si Hitler hubiese desaparecido a tiempo cuanto dolor habría evitado al mundo, lo mismo va para Bush. Los derechos para que él y el disfrute de su esposa e hijas y sea un esposo ejemplar y un padre bondadoso, no pueden pasar por encima y aplastar tantas vidas de personas que merecen un poquito de paz y disfrutar de sus familias como lo son las de Iraq y Afghanistán.
Si sólo un lado tiene paz y derechos y el otro lado tiene que someterse a las arbitrariedades de un loco, tirano, asesino o lo que sea, estamos frente a la "paz negativa" y eso no se vale. Yo no siento paz en mi corazón cuando veo tanto niño y niña despedazado, tanta familia desbaratada, tanto dolor, porque mi paz no depende solamente de no desearle mal a la gente, sino de que la gente que hace el mal deje de hacerlo y además lo digo para no caer en la grave omisión que Gandhi señala con tanto énfasis: "Lo más atroz de las cosas malas es el silencio de la gente buena".
Un abrazote y en buena hora compartís tus pensamientos

Julia Ardón dijo...

Lo que yo digo no exime el trabajo de la justicia, en la que sigo creyendo. Es necesaria.

Pero yo nunca firmaría una sentencia de muerte ni siquiera para Hitler ni para Bush.
Es mi convicción.

Ellos son instrumentos de otros poderes que funcionan “sin cara” y que deben acabarse pero no se acabarán con matarlos a ellos.

Gandhi nunca alzó un puño, ni una bala, ni un rifle contra nadie.
No se quedó callado, tampoco...e hizo lo mejor que pudo, como vos y como yo.

jaleló dijo...

Yo no puedo llorar, aunque quisiera. Sí me conmueve, pero cuesta con tanta apatía. Creo que me he vuelto un cocodrilo. Pero estoy tratando.
Saludos.
p.d. ¿Alguien sabe por qué no se han publicado fotos de Ingrid con su esposo? Yo no.

Anónimo dijo...

El esposo de Ingrid realmente es ex-esposo.
Ellos estaban separados cuando a ella la secuestraron.
No sé si están divorciados...pero sí estaban distanciados, luego él se involucró en la lucha por su liberación, pero como apoyo a los hijos ( que son de otro matrimonio) y a la familia.
Creo que es así.

Naty dijo...

Por todo esto y más, te admiro mucho Julita. Ayer le hablaba de vos a mi hermanita, y le contaba eso, que siempre nos decís que hay que amar a todo el mundo y nunca desearle el mal a nadie...

Te quiero mucho Ju. Muchito.