Ay Dios...qué fatal!
¿ Por qué a tantos padres y a tantas madres se les olvida tan rápido que fueron jóvenes, se enamoraron, se besaron por primera vez, experimentaron? ¿ Por qué tienen tanto miedo de ver crecer a sus hijos e hijas?
¿ Por qué arruinarles con sus temores la ilusión de esos momentos tan hermosos?
¿Qué temen?
Julia



7 comentarios:
¡Ay Julia! Porque tenemos una concepción tan errada de lo que significa ser padres y madres... No entendemos que no somos "dueños" de esas vidas y que como Gibran Khalil Gibran escribió somos el arco y nuestros hijos las flechas, solo podemos intervenir en el impulso inicial.
Para los que intentamos comprender y practicar esto, resulta difícil batallar con el mundo de afuera y para nuestos chicos también, pero si hay paz interior, todo saldrá bien.
¡Feliz día!
De todas formas contaste... =oP
Es verdad lo que dices, yo no cambiaría nada de lo que he vivido, los porrazos hay que dárselos, es la única forma de aprender y así poder enfrentar "ciertos temas" con madurez y responsabilidad. Vivir en una burbuja no sirve, más temprano que tarde termina reventando.
Paciencia ;)
Puros y simples mitos que crecen con forme avanzan los años. Aprendemos los prejuicios culturales que anteriormente rechazamos.
A mí a los 15 me decían que novio hasta que tuviera el título de colegio y 18 años de edad, disque porque no me iba a concentrar en los estudios y seguro pensando en los embarazos adolescentes...
Creo que en ocasiones no confían mucho en las capacidades de los hijos, en la inteligencia emocional que tienen.
Y cierto, hay que salir al mundo, los golpes, las decepciones tienen que llegar. No hay de otra.
Évitan que cometan los mismos errores, que un día cometierón ellos.
No, no conté, es que si contara...
pero bueno, digamos, todo es por amor...
pero por favor!
verdá que si?
que putas se tienen las mamás y papás con esas varas?
aunque si yo tuviera una hija me sentiría raro si mi hija tuviera un novio como yo...
ya me confundí... ahhhsdfsadfasdf!
Hay varios estudios en sociedades indígenas donde se demuestra que la transición adolescente tan trágica que vivimos nosotros en las sociedades occidentales tiene mucho que ver con la idea del indivudualismo y la competición que nos inculcan tanto, y que nos hace leña porque pasamos de ser niñitos protegidos por todos, a animales sociales solitarios que tenemos que hacer todo por nuestra cuenta sin nadie más que nos apoye que la televisión y sus reggaetones y demás basuras...
triste... :-(
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