
Hace como dos meses, cuando vino Isabel Acón a mi casa a hacerme un estudio de feng shui, me puse a pensar muchas cosas...cómo aprender a dejar que el Universo decida qué hacer con algunas cuestiones que me afectan y sobre las que humanamente no puedo incidir...en cuanto a mi vida privada, la familia, la vida de mi país, el mundo...en fin...mucho de lo que me preocupa.
Desde ese día he estado haciendo cambios en mi casa, poco a poco, corriendo muebles, ya no duermo del mismo lado de la cama ( y duermo mejor!) ...ella me recomendó algunas transformaciones para evitar el estancamiento, los conflictos...estar más en paz.
Tuve entonces una idea: escribí también en una hoja grande blanca dos listas de cosas: al lado izquierda las cosas que deseo y puedo hacer, al lado derecho las que tengo que aprender a dejar que el Universo asuma.
La tengo pegada en el baño. A cada rato la leo.
Del lado izquierdo puse: serenarme, estar positiva, sentirme segura y en paz, no enojarme, reírme y divertirme, crear, amar, tener fé, ser íntegra y honesta, cuidarme, ser generosa. Del lado derecho lo que espero ocurra.
Es increíble lo que pueden hacer las palabras, estar viendo esa lista me recuerda quién soy, quién quiero ser, cómo devolverme cuando me desvío...recordar qué puedo realmente hacer y qué no. Porque yo puedo controlar mi interior, pero no puedo controlar cómo actuarán ni se comportarán las apersonas con quienes me relaciono y de allí para adelante, no puedo controlar nada. Aceptar esa pequeñéz me hace sentir bien. A partir de ahí...entonces ¿ por qué desesperarme? ¿ preocuparme?
Para sostenerme hago caso pero sin estrés a consejos que de muchas partes me han llegado en estos últimos años, recuerdo en especial un texto de un cura: Bernardo González que conocí en un curso al que fui una vez para formarme como voluntaria de la Clínica del Dolor del Hospital Calderón Guardia... Recuerdo de lo que él decía cosas como ser regular en mis hábitos diarios, tratar de levantarme siempre a la misma ahora. Buscar descanso cuando estoy cansada. Buscar estar sola cuando me abruma el ruido. Hacer sólo lo que quiero hacer. Alejarme de quienes no me hacen sentir bien...ser puntual en mis actividades y no desesperarme si me coge tarde, tratar de liberarme de preocupaciones y ansiedades. Vivir el momento...conectarme con qué siento es lo correcto en cada momento. Hacerlo si tengo la posibilidad y si no, pues no.
En este proceso, es vital hacer coincidir palabras con pensamientos. Reconocer con sentido del humor mis debilidades. Permitir a mis acciones entrar en armonía con mis palabras, emociones, sentimientos y pensamientos.
Cuando se comienza por este camino, va uno por el camino de la simplicidad, la naturalidad. Será lógico hablar con sencillez, no adornar con teorías las palabras ni las ideas, y todo ello es muy bien visto, no así cuando evitamos el disimulo y la hipocrecía...ahí te salta la gente que no puede entenderlo ...pero...¿ y ? No pasa nada. Habrá gente que se te aleje....¿ y ? Dejar de ser una misma para poder estar acompañada. No way.
Cuando me comprometo, trato de cumplir mis promesas y si por alguna razón se me dificulta aviso a tiempo. Si no lo puedo hacer, digo la verdad y pido disculpas.
Respetar a cada personas como me tengo que respetar a mi misma es parte del proceso. Saber parar a tiempo, devolverme, detenerme, deponer "la espada" cuando te están incitando a desenvainarla...no alardear..saber elogiar y felicitar a quien sentimos lo merece.
Perdonar, perdonarse. Abrazar, abrazarse, Amar, amarse.
A veces la calma cuesta, pero se logra...soportar pacientemente el insulto, la injuria, el dolor, el sufrimiento y la falta de respeto...saber que nada me hará daño si tengo ecuanimidad...nada me sale tan perfecto, pero al menos lo intento. Y aquí puedo hablar de lo personal, como de lo colectivo.
De igual manera, cosas tan vanales como las adulaciones, las alabanzas , los elogios, los éxitos y los honores hay que aprender a verlos como intrascendencias...así como lo primero no me tiene que dañar esto segundo no me tiene que importar...se trata de paz interior, se trata de cómo vivir...es el cómo lo que importa, no es el qué ni el cuánto. No crean a ratos me resbalo por el tobogán del ego...pero me pellizco rapidito. ¿ Quién soy yo para creerme especial?
Cuando una siente cuál es su camino, todas estas cosas se convierten en cosas fundamentales, te sostienen, independientemente de que tengás problemas financieros, legales, te falte trabajo, no se te reconozca alguna labor, no haya salud, estés sola...etc...
Todo cuesta, pero teniéndolo claro es más fácil asumir el compromiso de intentarlo.
7.03.2007
Compromisos hacia adentro.
Julia
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3 comentarios:
:)
Q lindo Julita. Gracias por recordármelo, y por recordarme a mi mamá.
Es cierto, escribir las cosas y verlas mucho es un ejercicio súper importante para la sugestión.
Siempre recuerdo una vez que tenía un examen muy importante, tal vez el más importante que he hecho. Como dos meses antes escribí en un papel grande la nota que quería sacarme en el examen, por consejo de un especialista. Y adiviná qué nota saqué?
Voy a ir a escribir Julita. Gracias y beso.
Por todo los que me cuentas - y cómo me lo cuentas - eres una mujer a mi gusto!
Saludos nórdicos para ti!
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